EL-SUR

Lunes 24 de Junio de 2024

Guerrero, México

Opinión

Carmen Maria Machado: la necesidad de ser escuchada

Adán Ramírez Serret

Septiembre 03, 2021

Siempre me ha intrigado que alguien dedique buena parte de su vida a escribir un libro. ¿Cuál es la razón para que una persona se encierre en su casa a volcar en palabras sus sueños, recuerdos o deseos? Quizá todos hayamos soñado alguna vez con escribir una historia. Pero aquello tan fácil que buena parte del mundo hace –leer y escribir–, pocas personas lo logran. Tomar una pluma y un papel, y sentarse hasta tener una obra lista para ser leída.
Cuando les preguntan a los autores las razones por las que hayan escrito tal libro y las explican, me maravilla que, aquello que nos ha sucedido a todos, unas cuantas personas lo lleven a cabo y lo conviertan en obras. Así, algunos autores dicen que lo soñaron, o que se les ocurrió en un viaje, o en un camión; que lo hicieron para curarse de amor, para que se enamorara de ellos el amor de su vida; para ganar dinero… Y hay algunos también –quienes me interesan ahora–, que escriben para curarse, como Francisco Hinojosa quien escribió un libro sobre la migraña y se libró de ella, o la muy joven Carmen Maria Machado (Pensilvania, 1986), quien cuando le preguntan sobre la causa de haber escrito su más reciente novela En la casa de los sueños, dice todas las anteriores, además, que fue como una piedra en el riñón que tenía que extirparla para poder escribir otras cosas.
Porque cuenta que trató de relatar su historia, pero la gente no sabía escucharla. Porque escuchar a los demás es algo que no solemos hacer los humanos, y quizá menos en estos días. Y me pregunto si acaso una de las razones más potentes para escribir un libro, sea ser escuchado, poder decir lo que nadie quiere oír y por ello se le interrumpe o ignora.
Por ejemplo, se dice a sí misma Maria Machado en esta novela: “En el fondo quieres ser un hombre, no porque tengas alguna duda sobre tu identidad de género, sino porque quieres que la gente te tome más en serio”.
Porque hay historias imposibles de contar, como la de Maria Machado, quien vivió una relación tóxica y sufrió violencia sicológica y física. Pero al ser mujer, lesbiana y queer (la manera de manifestar la masculinidad o feminidad externamente que no se adecua a las normas sociales dominantes) poca gente la tomaba en serio; ella no podía sufrir esto porque estaba casada con una mujer más pequeña y las historias de las lesbianas maltratadas no existen en el imaginario de “los relatos oficiales”.
Por lo que se da cuenta que hay que calificar para ser víctima, dice en el prólogo: “Al considerar las formas que la violencia íntima adopta hoy, cualquier concepto nuevo –la víctima masculina, la perpetradora femenina, las maltratadoras homosexuales y las homosexuales maltratadas–, se revela como un fantasma que siempre ha estado ahí”.
Por eso Maria Machado escribe En la casa de los sueños para crear un nuevo espacio en el cual sean posibles historias fuera del paradigma de víctimas y victimarios. Y la casa de los sueños no es otra cosa que aquello que construye con la mujer de quien se enamora, “Frente a ella, LA MUJER DE LA CASA DE LOS SUEÑOS, blanca, menuda y masculina, también tecleando con la mandíbula rígida. Alrededor de ellas, la casa inspira, espira, vuelve a inspirar”.
La novela es una autobiografía en segunda persona en donde va contando a sí misma y dialogando, cuestionando o recordando, todos los aspectos de su vida, y sobre todo el más importante, el que la llevó a esa relación terrible.
En la casa de los sueños es un artefacto literario extraño, pues es un objeto construido como un collage de pequeños fragmentos –ya sean de 10 páginas o un párrafo– en donde se mezcla el ensayo de ideas –la autora es brillante con ellas–; recuerdos personales hilados con ensayos sobre series y películas en donde analiza a diferentes víctimas y su relación personal con esas historias. Es una novela original, rara, queer, porque los grandes libros necesitan la plasticidad única, en donde se puedan lograr.
(Carmen Maria Machado, En la casa de los sueños, Barcelona, Anagrama, 2021. 331 páginas).