EL-SUR

Lunes 06 de Diciembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

Centenario de la Constitución de 1917

Marcial Rodríguez Saldaña

Febrero 02, 2017

(Primera de dos partes)

La Constitución mexicana de 1917 es un documento de los más relevantes en la historia de nuestro país. Este 5 de febrero se cumplen cien años de que fue promulgado este texto que dio un espacio político-institucional para recoger los postulados de la Revolución Mexicana, los cuales se fueron incubando desde la época del porfiriato hasta toda la etapa que abarca esta lucha social que ha sido una de las grandes transformaciones de México, junto con la independencia que propició la Constitución republicana y federal de 1824 y la reforma iniciada por Juan Álvarez Hurtado con el Plan de Ayutla, que dio lugar a la Constitución liberal y laica de 1857.
1.- Los abusos de poder de Porfirio Díaz, la concentración de la tierra en muy pocas personas, el maltrato a los campesinos, a los trabajadores, la nula existencia de derechos y la falta de democracia, fueron los elementos que detonaron el inicio de la Revolución. Entre los precursores de este movimiento destacan los miembros del Partido Liberal Mexicano impulsado por Camilo Arriaga –sobrino de Ponciano Arriaga, quien había tenido una participación muy destacada en el Congreso Constituyente de 1857–; los hermanos Flores Magón quienes sufrieron persecuciones y encarcelamientos, y sin embargo nunca desistieron de sus ideales y convicciones. El Programa del Partido Liberal se tuvo que proclamar desde San Louis Missouri, Estados Unidos, el 1º. de julio de 1906 en el periódico Regeneración, ya que en México no existían garantías para la oposición.
2.- Desde 1902 los hermanos Flores Magón habían rentado el periódico-revista satírica El hijo del ahuizote y el 5 de febrero de 1903 colocaron en el balcón un letrero que decía “La Constitución ha muerto”. Entre algunos postulados del Programa del Partido Liberal se encontraban: reducción del periodo presidencial a cuatro años, pues Porfirio Díaz lo había extendido a seis años mediante una reforma constitucional en 1904; aumentar las sanciones a los funcionarios delincuentes; crear más escuelas y educación obligatoria hasta los 14 años; apoyo especial a los niños pobres; pérdida de la nacionalidad de extranjeros que adquirieran bienes raíces; restricciones a los abusos del clero católico; jornada mínima de ocho horas, salario mínimo, pago de dinero en efectivo; prohibir y castigar las multas, descuentos y suprimir las tiendas de raya; reparto de la tierra no productiva a los campesinos; abolición del impuesto sobre capital moral, de capitación y del timbre; hacer práctico el juicio de amparo; no reconocimiento de ninguna deuda con el extranjero.
3.- Francisco I. Madero, que era un hombre de familia acaudalada, muy moderado y pacífico, había publicado en 1908 su libro La sucesión presidencial de 1910, en el cual cuestionó al gobierno de Porfirio Díaz y exigió elecciones libres, democracia, libertad de expresión y de asociación. En la elección presidencial de 1910 Madero se enfrentó a Porfirio Díaz, sin embargo en plena campaña fue encarcelado y en medio de un escandaloso fraude electoral Díaz fue declarado vencedor, lo que orilló a Madero –una vez liberado– a redactar en San Antonio Texas, Estados Unidos, el Plan de San Luis Potosí, el cual contenía entre otros postulados: declarar nulas las elecciones y desconocimiento del presidente, el vicepresidente y demás autoridades surgidas del fraude electoral; mantener vigentes las normas constitucionales, leyes, decretos y fallos de tribunales que no se opusieran al Plan; establecer responsabilidades a funcionarios porfiristas; restitución de tierras a sus primitivos propietarios; declarar ley suprema el principio de la “No reelección” de presidente, vicepresidente, gobernadores y presidentes municipales; asumir el carácter de presidente provisional de los Estados Unidos Mexicanos; convocar a elecciones de presidente de la República; convocar el 20 de noviembre de 1910  desde las 6 de la tarde a tomar las armas para arrojar del poder a Porfirio Díaz.
4.- El 21 de mayo de 1911 Porfirio Díaz, obligado por el movimiento revolucionario convocado por Madero, renunció a la Presidencia de México y una vez realizadas las elecciones éste asumió el 6 de noviembre de ese año el encargo de jefe del Estado mexicano junto con José María Pino Suárez como vicepresidente. En la integración del gabinete y su equipo de gobierno desafortunadamente Madero designó a porfiristas. No cumplió con las demandas del campesinado mexicano para repartir la tierra, lo cual dio lugar al Plan de Ayala promulgado por Emiliano Zapata el 28 de noviembre de 1911, entre cuyos postulados contenía: desconocer a Francisco I. Madero y procurar su derrocamiento; reconocer como Jefe de la Revolución libertadora a Pascual Orozco y en caso de no aceptar reconocer en este encargo a Emiliano Zapata; no admitir transacciones y componendas; hacer suyo el Plan de San Luis, con las modificaciones relativas a que en los terrenos usurpados deberán entrar en posesión los pueblos y ciudadanos que hayan sido despojados; expropiar previa indemnización los terrenos monopolizados con el objeto de que pueblos y ciudadanos obtengan ejidos, colonias, fundos legales, campos de siembra y labor; considerar traidores a quienes se opongan con fuerza al Plan;  al triunfo de la revolución zapatista los principales jefes revolucionarios de cada estado en junta designarían a un presidente interino de la República quien convocaría a elecciones del Congreso de la Unión y este a su vez convocaría a elecciones de los demás poderes.