EL-SUR

Lunes 29 de Noviembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

Centralización y descentralización en los partidos políticos

Marcial Rodríguez Saldaña

Julio 27, 2017

Uno de los temas más relevantes en el estudio teórico de los partidos políticos es el de su vida democrática interna. En general en todas las sociedades políticas ha existido una fuerte tendencia hacia la centralización del poder, de la toma de decisiones, muy marcada en los imperios, en las monarquías, en los regímenes políticos autoritarios, en los de transición y aún en las denominadas democracias liberales. Pero esta característica centralizadora se refleja consecuentemente en los partidos políticos que son un espejo del funcionamiento de los sistemas políticos.
1.- Maurice Duverger (Angulema1917-2014 París) fundador del Centro de Análisis de Sistemas Políticos Comparados en la Universidad de París I Pantheón-Sorbona –donde tuve el privilegio de recibir mi curso sobre partidos políticos– fue uno de los pioneros en el estudio de esta temática. Su libro Les partis politiques apareció publicado por primera vez en 1951 por la Editorial Armand Colin, en donde hace un estudio teórico profundo de los partidos políticos, desde su estructura, sus integrantes, sus dirigentes, su denominación, dimensiones y alianzas y su relación con los regímenes políticos. En el capítulo uno de su obra se refiere al asunto específico de la centralización y la descentralización en los partidos enfocada a la distribución de poderes entre los diferentes órganos de dirección y luego en el capítulo tres analiza la forma de elección interna de dirigentes en donde pone mucho énfasis en las tendencias autocráticas.
2.- Sobre la democracia y los partidos políticos Moisei Ostrogorski (Grodno Govermorat 1854, Petrogrado1921) publicó en Francés en 1903 su obra sobre la democracia y la organización de los partidos políticos; en cuanto al estudio particular de las tendencias oligárquicas en los partidos, Robert Michels (Colonia 1876, Roma 1936) publicó su libro en alemán en 1911. Después de la extraordinaria obra de Duverger, publicada originalmente en francés, vinieron muchos estudios sobre la teoría general de los partidos políticos, en donde destacan el de Giovani Sartori sobre los partidos y sistemas de partidos publicado en 1976, el de Angelo Panebianco sobre los modelos de partido publicado en 1982 y desde luego muchos más sobre los partidos políticos en Europa y en sus países miembros en forma específica, los de Inglaterra –donde se atribuye su origen– de Estados Unidos, América Latina, en los sistemas socialistas, en África y en Asia.
3.- Regresando al asunto de la centralización y descentralización en los partidos políticos, en el caso de México como sabemos el PRI originalmente como partido único y luego como partido hegemónico fomentó al máximo la cultura autoritaria y oligárquica de la centralización en donde sus dirigentes y candidatos a cargos de elección popular son designados desde el centro del poder. Esto se ha reproducido en la mayoría de los partidos políticos existentes en nuestro país en donde las cúpulas-nomenklaturas partidistas se atribuyen el derecho de seleccionar a sus candidatos, lo cual reproduce culturalmente un régimen político antidemocrático en razón de que para que haya democracia en un sistema político, la democracia se debe incubar y practicar al seno de los partidos políticos, en síntesis, quien como militante busque construir un régimen democrático debe auspiciarlo con toda su convicción desde el interior de los partidos políticos.
4.- Al ciudadano sin partido o militante partidario no se le puede ni debe exigir que conozca la teoría política, de la democracia o de los partidos, porque no todos han tenido la oportunidad de acudir a las universidades, pero hay quienes en los partidos políticos tienen una supuesta tendencia a “debatir” claro, algunos lo hacen sólo por aparecer como partidarios de la teoría y el debate, pero la teoría son ideas, hipótesis con suficiente argumentación, son razonamientos, sobre todo en procesos de elección de dirigentes, candidatos o en el ejercicio de responsabilidades partidarias, jamás se podrá debatir con calificativos, injurias, calumnias, menos con guerra sucia que tienda a la liquidación y al exterminio de miembros de un mismo partido o de sus representantes populares como las diputadas y diputados, porque estas formas de comportamiento reflejan mediocridad teórica, política y democrática, a veces hasta vileza humana como una expresión anquilosada de ambición y enfermedad del poder.
5.- En el caso del nuevo partido político mexicano que es Morena, partido que refleja el mayor crecimiento en tan poco tiempo en la historia política del país y que hoy se encuentra en el primer lugar de la intención de voto por encima de todos los partidos políticos, su Consejo Nacional celebrado el pasado 9 de julio, congruente con sus principios y estatuto de luchar por cambiar al actual régimen político e instaurar la democracia en la nación, resolvió descentralizar la elección de sus candidatos a cargos de elección popular para la elección del 2018 en sus consejos estatales, combatiendo con ello el centralismo autoritario que ha practicado el PRI, por ello [email protected] [email protected] de Morena de todos los estados de la república, deben asumir a plenitud su facultad democrática y ningún dirigente puede revertir o ir en contra de un mandato del Consejo Nacional porque ello sería atentar contra la vida democrática interna del partido y contra la lucha por la instauración de la democracia en México. Descentralizar las decisiones en los partidos es fomentar la democracia; centralizar es alentar, auspiciar, es asumir la cultura autoritaria y oligárquica.

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