EL-SUR

Jueves 26 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

Cien días

Arturo Martínez Núñez

Enero 11, 2022

El concepto de los 100 días tiene su origen en Francia donde “Cent Jours” (100 días) se refiere al periodo de 1815 entre el retorno de Napoleón Bonaparte de su exilio en la isla de Elba a París, hasta su derrota final en la batalla de Waterloo, tras la cual el rey Luis XVIII recuperó el trono de Francia.
En la historia moderna, fue hasta 1933 en que Franklin D. Roosevelt asumió la presidencia de los Estados Unidos de América, y lanzó una agresiva campaña de lo que sería su New Deal incluyendo la aprobación de 15 reformas legislativas mayores durante los primeros 100 días, es a partir de entonces que el concepto de los 100 días se arraiga como referente en la administración pública en todo el mundo.
Los seres humanos somos animales de referencias inventadas. Nos gusta marcar hitos y comparar periodos de tiempo. Por ello aunque los 100 días de un gobierno en realidad no significan más que un poco de tres meses, son muy relevantes, porque significan el tiempo suficiente para demostrar el estilo personal de gobernar, y el rumbo que se le quiere dar a la administración pública.
En Guerrero se han cumplido 100 días de que los Ayuntamientos empezaran a ser gobernados por las actuales administraciones y pronto se cumplirán 100 días del gobierno del estado. A los 100 días ya no hay espacios para la sorpresa, para la improvisación, para argumentar que se desconocía o que no se tenía pleno conocimiento de la situación en que se encontraban las distintas dependencias. A los 100 días, se debe de tener ya claro, hacia dónde se quiere ir, con qué equipo de trabajo se piensa lograrlo y con qué recursos se cuenta para realizar las principales acciones de los gobiernos.
A los 100 días el bono democrático prácticamente se ha esfumado. A la población no se le puede argumentar más que “vamos entrando” o que estamos “familiarizándonos”. La población exige resultados, poco o muy poco le importa lo que haya hecho o haya dejado de hacer el gobierno anterior. Ahora los problemas de antes son problemas de uno.
Por eso es muy importante que las distintas administraciones realicen una revisión profunda, una autoevaluación, una autocritica y que se realicen, de así considerarlo, los ajustes que tengan que hacerse en los programas y en las personas.
Hay que reforzar lo que esté funcionando y cambiar lo que no. A los 100 días ya no habrá sorpresas, aquel que haya demostrado ser buen servidor público, a estas alturas, tendrá bajo control el área a su cargo. A 100 días no valen ya los pretextos y la curva de aprendizaje se ha recorrido ya lo suficiente.
Los 100 días son solamente una pequeña muestra de lo que serán las administraciones públicas, pero nos dan una muestra concluyente de lo que puede ser el resto del trienio o del sexenio.
Es de humanos equivocarse, pero es de sabios reconsiderar, corregir y hacer los cambios que se consideren necesarios para llevar el barco a buen puerto. No hay que olvidar qué si bien el trabajo se realiza con muchos marineros, el único responsable de la conducción del barco es el capitán o la capitana al mando.

PD: al cierre de esta colaboración nos enteramos de que el presidente de la República ha resultado nuevamente positivo a coronavirus, seguramente en su variable Ómicron. Además de desearle una pronta recuperación, insistimos en la necesidad de reforzar las medidas de prevención. Cubre bocas, ventilación, aseo de manos, evitar espacios poco ventilados, esquema completo de vacunación, alimentación saludable, actividad física constante y pruebas rápidas accesibles para toda la población.