EL-SUR

Lunes 03 de Octubre de 2022

Guerrero, México

Opinión

Ciencia y el nuevo gobierno

Octavio Klimek Alcaraz

Enero 08, 2005

 

 

Uno de los temas relegados en las campañas políticas a la gubernatura de Guerrero es el de la ciencia y tecnología. Es un hecho, que la generación de conocimiento y el desarrollo tecnológico en la entidad no ha sido una prioridad, ni de los gobiernos, ni de la propia sociedad. Tratemos de reflexionar al respecto.

Hace muchos años –casi 20 años– en Chilpancingo un grupo de amigos y conocidos impulsamos una revista que se llamaba Opción. Recuerdo que escribí un artículo que se llamaba La larga noche de la ciencia en Guerrero.

En el artículo mencionado realicé un análisis nada halagador del número de investigadores per cápita que había en Guerrero y los referenciaba contra datos nacionales e internacionales; escribí sobre la falta de instituciones y sitios para trabajar en el quehacer científico en el estado. En general, concluía que Guerrero andaba muy mal en ciencia y tecnología. Agregando seguramente lo obvio, que los estados y países con mayor grado de desarrollo económico y social, son al mismo tiempo los que tienen mayor grado de desarrollo en Ciencia y Tecnología, y al revés los estados y países con menor grado de desarrollo económico y social, son los de menor grado de desarrollo en Ciencia y Tecnología.

Toda esta serie de preocupaciones han sido planteadas por académicos guerrerenses en distintos foros en repetidas ocasiones. En ese sentido, se debe considerar como un logro positivo, que a principios de la actual administración estatal un grupo plural de académicos y servidores públicos trabajamos para impulsar la creación del Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología de Guerrero. El nuevo gobierno estatal debe continuar trabajando en el fortalecimiento del Consejo, identificando y corrigiendo sus posibles debilidades.

Hoy en día seguramente hay otros avances, pero son insuficientes para los requerimientos en ciencia y tecnología de Guerrero. Muchos se preguntarán de qué requerimientos estamos hablando. Inmediatamente pensarán que se carece de la masa crítica de investigadores para atender desde problemas básicos hasta aplicados en la gran mayoría de las áreas del conocimiento. No se hable de laboratorios y equipamiento en general.

Adicional a ello, todavía hoy, existen casos terribles, el Instituto de Ecología Aplicada de Guerrero –Ineagro– una institución sin fines de lucro, fundado por mi padre a principios de los noventa y que conjuntamente con un grupo de compañeros investigadores tratamos de sacar adelante, perdió en el 2001 sus instalaciones al suspenderse la renta de una casa habilitada como su sede por parte del gobierno del estado. La consecuencia fue el desmantelamiento de los mejores laboratorios de aguas y suelos en el estado, éstos le daban servicio de análisis de aguas y suelos prácticamente sin costo alguno tanto al propio gobierno del estado, como a muchos productores rurales. El desmantelamiento del instituto implicó también pérdida y dispersión de información de diversos proyectos de investigación, que siguen hoy sin concluir. Al día de hoy muchos de los antiguos colaboradores del Ineagro, tratamos de recuperar ese noble esfuerzo. No debo dejar de mencionar, que mi padre fundador no solo del Ineagro, sino también del primer Centro de Investigación Científica de la UAG en los años sesenta, trabaja actualmente en la academia fuera de Guerrero, como muchos otros investigadores guerrerenses.

Un típico ejemplo de ésto es revisar los centros de trabajo donde radican los investigadores guerrerenses pertenecientes al Sistema Nacional de Investigadores. Resulta que la gran mayoría trabajan fuera de la entidad. Conforme a sus capacidades no hay sitios de trabajo disponibles para ellos en Guerrero. No sólo exportamos migrantes del medio rural, sino también sufrimos fuga de cerebros.

Una política pública que verdaderamente pretenda lograr un desarrollo sostenido en Guerrero, no puede permitir esa sangría tan costosa, hay que recuperar esos investigadores dispersos para que aporten su talento al desarrollo de nuestro estado.

Para ello, hay que crear condiciones adecuadas de trabajo, se requieren generar sitios de trabajo con condiciones óptimas. Los investigadores deben estar bien pagados para que no estén pensando en irse a otro sitio, pues sus necesidades cotidianas no se encuentran resueltas.

En el próximo sexenio Guerrero debe por un lado fortalecer sus escasos y dispersos grupos de investigadores en especial en la UAG, y por otro lado generar como en las otras entidades del país las condiciones para nuevas instituciones de investigación. Guerrero requiere de sus propios centros para el desarrollo de nuevas tecnologías, así como impulsar las fronteras del conocimiento en tantas cosas que desconocemos de nuestro propio estado. Existe la propuesta de mi padre, desde hace muchos años de generar el Instituto de Estudios Avanzados del Estado de Guerrero, donde con el patrocinio del gobierno de Guerrero y mediante convenios con instituciones como Conacyt, UNAM, IPN, UAM y Cinvestav atraigamos a investigadores a Guerrero. Estoy seguro que con una inversión inicial mínima, se podría tener una enorme ganancia para el desarrollo de la entidad.

Otro asunto, es impulsar nuestro propio Sistema Estatal de Investigadores, es necesario hacer atractivo a los investigadores radicar en la entidad, donde de distintas formas se les premie y estimule su productividad científica y tecnológica. Obviamente habría que revisar los criterios de productividad desde el punto de vista de los intereses estatales. Aquí debe surgir como principal entidad que                           impulse dicho Sistema Estatal de Investigadores la Academia de Ciencias del Estado de Guerrero, donde concurran los propios académicos radicados en la entidad a trabajar sobre estos aspectos. Una de las tareas del Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología es generar la nueva Academia de Ciencias del Estado de Guerrero.

En conclusión, el próximo gobernador debe considerar a la Ciencia y Tecnología una inversión para el desarrollo de nuestro Estado, eliminando esa visión de muchos políticos tradicionales de que la ciencia y tecnología es un gasto. Por ello, hay mucho trabajo en materia de nuevas y viejas políticas públicas en ciencia y tecnología para el estado de Guerrero, si queremos lograr un Guerrero mejor.

 

  1. D. Mi solidaridad con los compañeros asesores del grupo parlamentario del PRD en el Congreso local que han sido despedidos, y que deben ser inmediatamente reinstalados en sus sitios de trabajo. Es de no creerse que en plena campaña a la gubernatura algunos diputados del PRD decidan cosas como éstas. Un grupo de asesores con buen nivel, es siempre necesario en estos tiempos de fuerte trabajo legislativo y electoral y en ello, coinciden en mi opinión la mayoría de los legisladores locales y federales del PRD que trabajan en torno al candidato Zeferino Torreblanca.
  2. D. Agradezco la serie de fotografías de Saúl López López que dan testimonio del intento de mi padre Ricardo Klimek –primer rector de la UAG– y del hoy contador Sánchez Vela como líderes universitarios para evitar la matanza del 30 de diciembre de 1960. Falta por escribirse una historia más completa, objetiva y analítica del movimiento de 1960.