EL-SUR

Sábado 19 de Junio de 2021

Guerrero, México

Opinión

Cismas

Jorge Camacho Peñaloza

Diciembre 04, 2020

 

A veces, la mente recibe un golpe tan brutal que se esconde en la demencia. Patrick Rothfuss.

El triunfo de Andrés Manuel López Obrador con Morena hace dos años, y apenas a cuatro de haber obtenido el registro como partido político, es si duda inédito, histórico y hasta sorprendente, ahora sí que “haiga sido como haiga sido”, de un manotazo, efectivamente como un tsunami que pintó de morado al país de Tijuana a Cancún, cambió el contexto político del país, ya nada es ni será como antes, nos amanecimos el 3 de julio del 2018 con otra realidad, los partidos perdedores el PRI, PAN y PRD prácticamente colapsaron cual edificios en el temblor de 1985 o del 2017, fue tan avasallador que no lo podíamos creer, más de 30 millones de mexicanos creyeron en una visión diferente a la que nos acostumbramos durante casi todo el siglo pasado y casi dos décadas más.
Lo más traumático de la llegada de una nueva realidad política fue que nos agarró en curva, no estábamos preparados para enfrentarla, durante décadas en la contienda político partidista sabíamos quién era quien y quién contra quién entre PRI, PAN y PRD y la única certeza que teníamos era que estos tenían toda una historia de confrontación, en las primeras décadas de la democracia mexicana entre el PRI y el PAN, que en los treinta y cuarenta hicieron que corriera sangre e igualmente en las últimas dos décadas del siglo pasado entre el PRI y el PRD y apenas hace cinco años, sí en el 2015, todavía seguían siendo adversarios acérrimos en competencia por el poder.
Pero la realidad hizo mutis, parecía que nada haría que el PAN, PRI y PRD se aliaran, que registraran alianzas electorales, impensable, hasta que hubiera algo sumamente extraordinario, un cisma político que los hiciera voltear a verse como amigos y aliados, y el cisma llegó, Andrés Manuel López Obrador con Morena significó una transformación del contexto político que está generando que los que antes eran adversarios hoy sean aliados.
El otro problema es que esa movida de tapete ha sido tan rápida que no hubo tiempo para dejarse de ver como adversarios entre el PRI, PAN y PRD no sólo por las dirigencias sino por las bases, las cuales no sólo fueron debidamente adoctrinadas para la confrontación política, sino incitadas al extremo del odio político y la eliminación física, por lo que ahora es explicable que en las bases perredistas la alianza de sus dirigentes con el PRI sea rechazada y se estén dando renuncias colectivas, otro cisma del nuevo contexto político.
En el PRD, que en la pasada elección para gobernador tuvo 396 mil votos y en la presidencial 103 mil, es decir, así, matemáticamente, entre esas dos elecciones este partido perdió casi 300 mil votos y ahora con este cisma es muy probable que con su entonces candidata a gobernadora ahora está en las filas de la Cuarta Transformación y la desbandada que se está dando sus votos reales sean de no más de 50 mil.
Pero en Morena tampoco se cantan mal las rancheras, lo voy a decir directo, si Félix Salgado Macedonio no sale como candidato a gobernador, que es lo que marca la previsibilidad política, histórica y partidista, habrá cisma. Félix viene de aventar boletas quemadas en el 88, hace 32 años, de dos éxodos, de dos elecciones para gobernador como candidato del adversario del PRI, de ser presidente del municipio más grande económica y políticamente del estado de Guerrero, y de convertirse en un icono a nivel local de la misma causa que llevó a Andrés Manuel López Obrador a luchar y llegar a la Presidencia de la República en el 2018. La trayectoria de Félix en la izquierda de Guerrero no la tienen, ni juntos, todos los demás que aspiran a la candidatura de Morena.
Vuela vuela palomita y ve y dile: A todos esos políticos que andan buscando el hueso grande que no le anden haciendo al cuento y que tengan un poco de pena, porque recuerden que la Cuarta Transformación no tiene dueño y se puede impulsar si es con uno de los más grandes.