Octavio Klimek Alcaraz
Junio 21, 2025
El comercio ilegal de vida silvestre se comprende como la recolección y el intercambio de productos de la fauna y flora silvestre en contravención de las leyes nacionales e internacionales. Esta actividad se ha convertido en una de las principales amenazas para la biodiversidad, junto con la pérdida de espacios de vida y la introducción de especies exóticas invasoras. La irrupción de Internet ha exacerbado este problema, al aumentar la exposición de las especies y facilitar la creación de comercio ilegal en línea.
Un estudio reciente realizado por J. Antonio de la Torre (Bioconciencia A.C., México), Kurt Duchez y Jeremy Radachowsky (Wildlife Conservation Society) ha revelado preocupantes datos sobre el comercio ilegal de jaguares y otros felinos silvestres en plataformas digitales en México durante los últimos diez años. La investigación fue publicada en Animal Conservation el 19 de febrero de 2025, cuenta con el respaldo de Wildlife Conservation (https://zslpublications.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/acv.70001).
El uso generalizado de las plataformas en línea y las redes sociales ha facilitado significativamente la expansión del comercio ilegal de vida silvestre en los mercados mundiales. Ante el aumento de evidencia sobre el comercio de jaguares (Panthera onca) a través de plataformas en línea en México, el objetivo de este estudio fue obtener una comprensión más profunda del impacto de este comercio en línea de jaguares y otras partes de felinos silvestres. Esta actividad no solo pone en riesgo la conservación de estas especies, sino que también facilita la comunicación y vinculación de los comerciantes de vida silvestre en México con redes internacionales de tráfico de vida silvestre.
Al respecto, la investigación se centró en investigar cuatro aspectos principales relacionados con el comercio en línea de felinos silvestres. En primer lugar, se evaluó la escala del comercio de jaguares y otras especies de felinos en México. En segundo lugar, se exploraron los lugares donde se lleva a cabo esta actividad y las posibles rutas utilizadas para el comercio. En tercer lugar, se analizó el uso que se le da a las partes de los felinos. Por último, se estimó el número potencial de animales comercializados a través de plataformas en línea.
El estudio identificó el comercio en línea de nueve especies de felinos, tanto en partes (pieles, garras y colmillos), como de animales vivos. Cinco especies son nativas de México: el jaguar (Panthera onca), el puma (Puma concolor), el ocelote (Leopardus pardalis), el margay (Leopardus wiedii) y el lince rojo (Lynx rufus). Cuatro especies son exóticas: el león (Panthera leo), el tigre (Panthera tigris), el leopardo (Panthera pardus) y el guepardo (Acinonyx jubatus).
La mayoría de estas especies de felinos están listadas en el Apéndice I del Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), lo que prohíbe estrictamente su comercio.
El análisis reveló que las principales plataformas utilizadas para este comercio incluyen redes sociales como Facebook, motores de búsqueda como Google y otros sitios de comercio electrónico. La posibilidad de operar con cierto anonimato, así como la facilidad de difusión de las publicaciones en las redes son obstáculos para controlar estas.
Las partes de felinos se comercializan en el mercado ilegal como joyería (colmillos y garras en collares), accesorios (pieles para trajes ceremoniales y cinturones), trofeos, y como mascotas exóticas en cautiverio en casas de sus compradores.
Se encontraron 713 publicaciones que incluían elementos del comercio de félidos silvestres en México, con 60 ubicaciones y 157 usuarios. Se estima que el comercio ilegal en línea de félidos silvestres en México involucró al menos 2 millones de dólares americanos en los últimos 10 años.
Los hallazgos afirman firmemente que el comercio de partes de jaguares y otras especies de felinos silvestres a través de plataformas en línea representa una amenaza inminente para estas especies. Los datos recopilados indican que el comercio en línea de estas especies se ha convertido en una actividad generalizada que no es únicamente oportunista o local. Esto sugiere la existencia de una red más compleja en la que las plataformas en línea facilitan la comunicación entre los comerciantes en México y los compradores potenciales en otros países.
La investigación señala que este comercio tiene su origen en diversas ciudades, como Ciudad de México o Monterrey, Nuevo León. Pero esto es incierto, con el Internet los traficantes ilegales pueden estar conectados en cualquier parte del planeta, haciendo de esta actividad un negocio difícil de rastrear.
Aunque no sorprende los resultados de este trabajo es importante comprender que el comercio ilegal se moderniza y se adapta rápidamente a las nuevas tecnologías, México no es lamentablemente ajeno a ello. Por ello, es necesario desarrollar estrategias de intervención que eviten que esta actividad alcance niveles insostenibles, lo que podría afectar significativamente las poblaciones silvestres de estas especies. Sin duda alguna, es fundamental fortalecer el monitoreo en línea y endurecer las sanciones contra el tráfico de vida silvestre.
Finalmente, desde la sociedad civil se debe promover la conservación de estas especies, en especial se debe simplemente acabar con la demanda. Es decir, no adquirir tanto partes (garras, colmillos y pieles), como felinos vivos. La protección de estas especies es una responsabilidad compartida por todos.