EL-SUR

Viernes 27 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

Cómo denunciar a una empresa facturera

Silber Meza

Febrero 22, 2020

Los nuevos ricos del crimen en México son los factureros, esos falsos empresarios que venden facturas que amparan operaciones simuladas.
Pensábamos que nuestro sistema tributario había alcanzado la gloria, al menos eso nos repitieron cuando iniciamos el Comprobante Fiscal Digital por Internet, el CFDI, y las firmas electrónicas, y todo eso del proceso digital. Creíamos que al pasar de las facturas de papel –que cualquiera con imprenta podía imprimir– a las facturas electrónicas habíamos dado un paso grande, incluso que éramos ejemplo mundial… pero no. No fue así.
Las compañías de facturación falsa se han convertido en la gran mafia mexicana. Mafia de “cuello blanco”. Mafia sin nombre.
A principios de septiembre de 2019 la anterior jefa del Servicio de Administración Tributaria (SAT) y ahora ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Margarita Ríos Farjat, mencionó que la facturación apócrifa había crecido 21 veces en los últimos cuatro años del gobierno de Enrique Peña Nieto. El resultado era desastroso: 10 mil empresas que han procesado 9 millones de comprobantes fiscales ilegales, los cuales sumaban 1.6 billones de pesos, y una evasión de 354 mil millones. Es el equivalente al 1.4 por ciento del Producto Interno Bruto.
El problema llevó al gobierno federal actual a impulsar reformas para aumentar las penas por vender o comprar facturas falsas, y que el delito significara hasta nueve años de prisión. El tema causó incertidumbre porque se creyó que los compradores podrían caer en este delito sin siquiera saberlo, pero poco a poco se fue aclarando la modificación. El 8 de noviembre de 2019 la Cámara de Diputados emitió un comunicado donde especificó las nuevas sanciones: “el Diario Oficial de la Federación (DOF) publicó este viernes el decreto que tipifica la defraudación fiscal y la compra-venta de facturas falsas como delitos de delincuencia organizada, cuando el monto de lo defraudado o valor de los comprobantes fiscales sea superior a los 7 millones 804 mil 230 pesos. En ese supuesto, estos ilícitos ameritarán prisión preventiva oficiosa, se impondrá sanción con dos a nueve años de prisión y serán considerados como amenazas a la seguridad nacional”.
En junio del año pasado, el SAT dio a conocer que en nueve estados de la República se concentraba 60 por ciento de las empresas factureras: Ciudad de México, Jalisco, Nuevo León, Veracruz, Coahuila, Estado de México, Guanajuato, Guerrero y Puebla.
El combate a este delito se convirtió en un tema de “seguridad nacional”. El SAT abrió una ventanilla digital de denuncia en el sitio sat.gob.mx, y para presentar la denuncia, indicó los siguientes pasos:
1. El RFC del contribuyente denunciado.
2. El nombre, razón o denominación social del contribuyente denunciado.
3. Una descripción detallada de los hechos que denuncia, proporcionando las circunstancias de modo (cómo sucedió), tiempo (cuándo sucedió) y lugar (dónde sucedió), y precisando la posición que ocupa el denunciado con relación a otros contribuyentes involucrados en el esquema de operaciones simuladas.
4. Su nombre completo.
5. Su número telefónico.
6. Su dirección de correo electrónico.
7. El archivo electrónico que contenga la documentación relacionada con la información que proporciona, en el que ilustre el esquema de operación utilizado por el contribuyente que denuncia, indicando el número de folio asignado, a través de la dirección de correo [email protected] en un plazo no mayor a cinco días hábiles siguientes a aquél que registre su denuncia.
“Recuerde que la información que proporcione deberá ser suficiente para acreditar, directa o indirectamente, la ausencia de activos, personal, infraestructura o capacidad material del contribuyente que se informa y que llevó a cabo la expedición, enajenación o adquisición de comprobantes fiscales que amparen operaciones inexistentes”, se lee.
La compra y venta de facturas falsas se convirtió en una práctica común: a profesionistas, emprendedores y empresarios compradores les ayudó a pagar menos impuestos; a los factureros, a ganar cientos de millones de pesos; al país, a perder miles de millones. El boquete a la nación lo crearon decenas de miles de participantes, y es tiempo de que pare o llevarán a México a una crisis de ingresos estructural.
¿Conoces a una empresa facturera? Denúnciala. Ahora ya sabes cómo.