EL-SUR

Miércoles 17 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión

Cómo escapar al trance digital

Ana Cecilia Terrazas

Noviembre 01, 2025

Casi todos nos hemos sentido espiados por las redes; a veces aseguramos que nuestros teléfonos o pantallas nos escuchan. El internet de las cosas no mejoró esta situación: las alexas y siris que reciben órdenes todo el día saben qué pedimos, qué queremos, cómo complacernos y qué no está dentro de nuestros deseos. Los buscadores no sólo nos “ayudan”, sobre todo nos perfilan.
Con una increíble genialidad, el joven Andrea Colamedici rebasó ya las teorías de cómo las plataformas nos dan gusto y secuestran nuestro tiempo y deseos, al publicar a principios de año Hipnocracia. Trump, Musk y la nueva arquitectura de la realidad. Colamedici es un muy joven filósofo y ensayista romano, que diseñó –en colaboración con dos plataformas de inteligencia artificial– una dialéctica ultramoderna para preguntar ciertas premisas de tal manera que de la conversación entre plataformas fue resultando un texto inédito, buenísimo, atinado. Además, Colamedici, pasando en un principio como traductor del libro, haciendo un juego con el filósofo coreano ultraleído Byung-Chul Han, acreditó el texto, primero, al chino Jianwei Xun, quien en un principio se sospechó era un filósofo hongkonés con residencia en Alemania pero que en realidad nunca existió. La construcción algorítmica, híbrida, de AI, para hablar de todo eso mismo, fue un acto en sí creativo que denota una inteligencia fuera de serie. Y, claro, Hipnocracia fue un hito por cómo se escribió, por quién lo escribió y por cómo se dieron cuenta de la autoría. En la era digital utilizar toda la artillería digital para hablar del tema resultó, según se ha descrito, “una de las provocaciones intelectuales más audaces de nuestros tiempos”*. De hecho, el libro (bestseller) se ha considerado “crucial para comprender cómo el control se ejerce actualmente no reprimiendo la verdad sino multiplicando las narrativas, haciendo que cualquier punto fijo se vuelva imposible”. Digamos que, de alguna manera, escapar a este ensayo filosófico puede dejarnos omisos y enceguecidos a verdades fundamentales que son rasgo de nuestra era.
Sólo para anotar también en qué consiste ese sistema de Colamedici, utilizado para crear literatura ensayística de primer nivel a partir de IA llamado prompt thinking, vale resumir que esto es, según responde el propio ChatGPT: “un enfoque para diseñar y refinar prompts –es decir, instrucciones para modelos de lenguaje– que enfatiza el pensamiento estratégico previo a la tarea de redacción”.
El resultado es vertiginoso y exultante. Las preguntas, las premisas, la guía de Colamedici y los resultados fascinan, se entienden, hacen una empatía total con cualquier lector, por más que no sea un iniciado o interesado en la filosofía. Quizá cualquier persona con mediana cultura y hábito de lectura pueda engancharse fácilmente con este libro por su actualidad, su forma de plantear el problema, su entendimiento profundo del mismo.
Colamedici asistió al “XXXIX Coloquio internacional: El claroscuro en que nacen los monstruos. Pensar el presente”, del 17, Instituto de Estudios Críticos**, en donde centró la afirmación de que estamos viviendo un hito en la historia de la humanidad porque nunca antes se habría podido decir que había una posibilidad de que se renovaran y crearan nuevos mitos. A esto Colamedici llamó “mitogénesis” y sólo la considera posible por la presencia de la Inteligencia Artificial en diálogo con otras semejantes y guiadas por el intelecto humano. La teoría ocasiona vértigo si se piensa con calma. También asusta y entusiasma, binomio sensorial que bien puede servir a una época en la que nos sentimos más bien con frecuencia avasallados por la cantidad de desinformación y detalle, como traje a la medida, para desviarnos de la posibilidad de atender, concentrarnos, verificar, utilizar siquiera una u otra información con un rumbo fijo.
Subyace en las teorías de Hipnocracia lo que las autorías recomiendan como escapar al trance digital, desinformativo, navegando junto con él, procurando advertirlo, señalarlo, sin eludirlo con fobia. Al fin, como su nombre lo indica, Hipnocracia habla de una era en la que quedamos entumecidos, adormilados, atarantados por el bombardeo incesante de datos, no datos, imágenes, audios, pseudonoticias, nada. La posibilidad de ver sin ver, de navegar con conciencia y estar despiertos en el trance, es mejor a nada, cuando el aplastante poder político-económico moderno opera mediante las más sofisticadas técnicas de persuasión hasta controlar absoluta y sutilmente nuestra tan valiosa subjetividad.

*https://es.wired.com/articulos/entrevista-con-andrea-colamedici-el-autor-detras-de-hipnocracia-de-jianwei-xun
**https://www.youtube.com/watch?v=wVPcr7_e-ao&list=PLJUPYiQ3jAeTnybTFrkI7yeqMmp3XpAFL&index=5

@anterrazas