EL-SUR

Viernes 27 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

¿Cómo hacemos periodismo sin que nos maten? 2.0

Silber Meza

Mayo 26, 2018

No, aún no sabemos cómo hacer periodismo sin que nos maten. Nos lo preguntamos durante más de cuatro horas: nos enojamos, nos sacamos de onda, nos contentamos, nos desesperamos, dialogamos, nos volvimos a contentar, dialogamos otra vez, y nos volvimos a enojar y a frustrar y a encabronar y a pacificar. Dalay.
Tal vez yo lo viví más intenso que la mayoría porque fui el moderador de la charla.
Algunos dijeron que esto era imposible de tratar en cuatro horas, que llevaría una agenda larga; otros defendimos la idea de sacar puntos básicos para intentar contener las agresiones. La realidad es que ni salimos en blanco ni con las manos vacías.
El encuentro se dio el 16 de mayo pasado en un lugar llamado Cuadrante Creativo, en Culiacán, Sinaloa. Fue un día después del primer aniversario luctuoso del periodista Javier Valdez. El 15 marchamos por las calles cargadas de luz de la ciudad y exigimos justicia en las instalaciones de la Fiscalía del estado. Justicia para Javier, justicia para todas y todos los compañeros y defensores de derechos humanos. Por todos en general.
Fue parte de la Jornada Nacional de Protesta-A un Año del Asesinato de Javier Valdez Cárdenas, organizada por el semanario sinaloense Ríodoce, y apoyada por diversas organizaciones civiles y empresariales.
En la discusión del 16 de mayo participamos más de 40 periodistas de distintas partes del país: Chihuahua, Ciudad de México, Sinaloa, entre otros sitios. Analizamos las políticas laborales empresariales, la falta de capacitación, la demanda por daño moral como un acto intimatorio por parte de algunos actores políticos que buscan, más que hacer valer su derecho al buen nombre, acallar las voces que revelan sus actos de corrupción y abusos de poder… Y, por supuesto, las balas para silenciar, como lo hicieron con Javier y con Miroslava Breach, entre tantos otros compañeros.
Logramos acuerdos para mejorar las capacidades de los reporteros en asuntos jurídicos, de investigación, de protección personal y de derechos laborales. Una cosa nos quedó clara: la publicidad oficial que se entrega a los medios bajo mecanismos opacos que propician la corrupción se convierte en un riesgo para los periodistas. Ojo, gobiernos: no sean cómplices de esto.
Hicimos una carta con acuerdos y con una demanda de protección dirigida a los periodistas de todo el país, a los ciudadanos de México, a los candidatos a la presidencia de la República, al gobierno federal y a los gobiernos locales, que dice:
“Los periodistas en México no podemos seguir bajo amenaza de los gobiernos, políticos, narcotraficantes, ni de ninguna otra expresión de los poderes fácticos. Por eso exigimos un freno a los ataques en contra de los compañeros y fin a la impunidad que caracteriza a las agresiones contra periodistas, que se expresa casi en el cien por ciento de los casos”.
En la carta, que se publicó en más de una decena de medios, se hizo un llamado a la sociedad a que no nos dejen solas y solos; al gobierno, a que cumpla con su obligación de garantizar la libertad de expresión, el derecho a la información y la protección de los periodistas; a los candidatos, a que fijen una postura frente a las agresiones a periodistas y expliquen las acciones con que se proponen erradicarlas.
Y “a los periodistas de México, a sumarse a esta agenda, a avanzar sobre lo que hemos construido y a redoblar esfuerzos para tejer y consolidar nuestra propia organización”, se lee.
No, no hemos encontrado la cura. No sabemos cómo hacer periodismo sin que nos maten, pero estamos trabajando en ello.
No al silencio.