EL-SUR

Jueves 09 de Julio de 2026

Guerrero, México

Opinión

Con Trump, el regreso del antiamericanismo en el mundo

Gaspard Estrada

Marzo 12, 2025

Desde el 1 de marzo, los submarinos estadunidenses no pueden recargar combustible frente a las costas noruegas por decisión del operador Haltbakk Bunkers. En un comunicado, la empresa justificó su decisión por el mayor “espectáculo de mierda presentado en directo por televisión” durante el acoso público del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump y su vicepresidente, J.D. Vance, contra el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky. Esta decisión no es aislada. Grupos de Facebook promueven llamamientos al boicot de productos estadunidenses en Dinamarca, Suecia y Canadá, donde el movimiento es más fuerte todavía.
Una investigación de la encuestadora estadunidense Yougov publicada la semana pasada mostró que desde la toma de posesión de Trump, la imagen positiva de Estados Unidos ha caído del 46 al 20 por ciento en Dinamarca, del 49 al 29 por ciento en Suecia, del 52 al 32 por ciento en Alemania y del 50 al 34 por ciento en Francia. Trump está haciendo grande de nuevo el antiamericanismo.
Desde su toma de posesión y su amenaza de convertir a Canadá en el estado número 51, el himno nacional estadunidense ha sido abucheado antes de los partidos de la NBA y la NHL. Existe una campaña estructurada para defender la compra de productos canadienses, con sellos especiales y odios específicos al whisky bourbon y los coches Tesla.
Víctima predilecta del acoso de Trump, el ex primer ministro canadiense Justin Trudeau ha reaparecido políticamente en las últimas semanas. Sin apoyos ni siquiera en su propio Partido Liberal, Trudeau había anunciado su renuncia en enero, pero su suerte ha dado un vuelco desde que empezó a enfrentarse a la amenaza de la incorporación estadunidense. Un sondeo de Ipsos de esta semana mostraba que, desde la investidura de Trump, el número de votantes dispuestos a votar por los liberales ha crecido 26 puntos porcentuales, empatando con los conservadores por primera vez en cuatro años.
El domingo, el nuevo líder del Partido Liberal de Canadá y primer ministro del país, Mark Carley, atacó a Trump: “Hay alguien que está intentando debilitar nuestra economía: Donald Trump. Ha puesto aranceles injustificados a lo que construimos, a lo que vendemos y a cómo vivimos. Canadá nunca será parte de Estados Unidos”.
Estar cerca del presidente estadunidense se ha vuelto especialmente tóxico en Francia, donde el sentimiento de miedo a Rusia se mezcla ahora con el antiamericanismo. La semana pasada, la líder ultraderechista Marine Le Pen se quejó en una entrevista con Le Figaro de la “brutalidad” de Trump con Zelensky. “Nadie puede obligar a Estados Unidos a mantener su apoyo (a la guerra), pero es censurable no dar a Ucrania un tiempo razonable para adaptarse”, según ella.
La presidencia de Trump tiene un efecto global, no sólo por el poder económico, cultural y militar de Estados Unidos, sino porque difunde la creencia de que Estados Unidos ha cambiado para siempre. Se revisan las alianzas históricas con Canadá y Europa, y plantar cara a Estados Unidos se ve como un acto de independencia y valentía, no solo en los países en desarrollo, sino también en el seno de naciones históricamente cercanas de Washington, como el Reino Unido.
Brasil, por ejemplo, se enfrentará pronto a las amenazas de nuevos aranceles a la venta de acero, etanol y productos agrícolas. Imitador de Trump, al expresidente Jair Bolsonaro le costará explicar por qué está a favor de sanciones que perjudican a los productores de etanol o a los trabajadores de la siderúrgica Usiminas, en el estado de Minas Gerais.
Finalmente, del otro lado del Río Bravo, la presidenta Claudia Sheinbaum, ha llegado a sus primeros 100 días en el cargo con unos índices de aprobación del 80 por ciento, según una encuesta de Enkoll, en parte gracias a su firme postura pública contra Trump. Los repetidos aplazamientos de las prometidas sanciones estadunidenses a México se perciben como victorias de Sheinbaum. Habrá que ver cuánto tiempo se mantiene este proceso, teniendo en cuenta la gran imprevisibilidad del presidente norteamericano.

* Miembro de la Unidad del Sur Global de la London School of Economics (LSE)

X: @Gaspard_Estrada