EL-SUR

Lunes 03 de Octubre de 2022

Guerrero, México

Opinión

Consejo Ciudadano Ambiental Permanente y mesa de diálogo

Octavio Klimek Alcaraz

Octubre 08, 2016

El pasado lunes 3 de octubre, fue presentado un manifiesto suscrito por integrantes del Consejo Ciudadano Ambiental Permanente, y que es un primer resultado del Foro Ambiental La basura responsabilidad de todos, realizado por el Colectivo Ciudadano Levantemos Chilpancingo AC, el pasado 29 de septiembre.
El Consejo Ciudadano Ambiental Permanente se constituye “como órgano ciudadano plural y diverso, que asume el compromiso público de trabajar en el cuidado del medio ambiente. En especial, en contribuir desde este espacio ciudadano a atender la actual problemática por no encontrar un destino final a los residuos sólidos o basura en esta ciudad capital.”
Sus integrantes son ciudadanas y ciudadanos representantes de los diversos sectores de la sociedad civil, que por voluntad propia asumen el compromiso de trabajar en sesión permanentemente, hasta ver resuelta esta aguda crisis”…
No quisiera transcribir en su totalidad el manifiesto del Consejo, que se puede consultar en la página de Facebook de Levantemos Chilpancingo. El Consejo hace tres propuestas a las autoridades, incluyendo al gobernador de Guerrero, a los presidentes municipales de Chilpancingo, Eduardo Neri y Tixtla, a organizaciones políticas, religiosas y de la sociedad civil, así como a toda la ciudadanía, que son y transcribo de manera textual:
“1.- Hacemos un llamado a la ciudadanía a hacer conciencia del grave problema que enfrentamos y a sumarnos en el trabajo de las autoridades en la búsqueda de soluciones favorable para todos.
2.- Solicitamos a la Secretaría de Salud, para que con la facultad que le confiere el Art. 19 de la Ley 1212 en materia de salud del estado, emita de manera inmediata una Declaratoria de Emergencia Sanitaria, dado el latente riesgo a la salud pública causado por la mala disposición final de los residuos sólidos, que estamos presentando.
3.- A las autoridades de los tres órdenes gobierno a quienes nos dirigimos, les hacemos un llamado respetuoso, pero enérgico, para que en el marco de su responsabilidad se instale de manera urgente e inmediata, una mesa de trabajo permanente en la que participen los Gobiernos de los municipios de Chilpancingo, Eduardo Neri y Tixtla, las dependencias federales y estatales correspondientes, así como los diferentes actores representativos de la sociedad civil de los municipios mencionados, En dicha mesa de trabajo, se procurará mostrar, nuestra capacidad, sensibilidad, compromiso, voluntad política y social de diálogo y propuesta para construir acuerdos favorables para todos y resolver este grave problema.”
El primer punto aborda un llamado del Consejo a hacer conciencia del problema ambiental y de salud pública que se está sufriendo en Chilpancingo, y a que debemos sumarnos a trabajar con las autoridades en su solución. Es decir, a que la ciudadanía está dispuesta a hacer su parte del trabajo, pero se requiere que las diversas autoridades responsables presenten resultados. Obvio el Consejo se esperaría siga activo ante la posible lentitud o simple indiferencia de las autoridades, hasta que el problema de los residuos haga más crisis.
De lo anterior, se esperaría en el segundo punto de una respuesta formal al Consejo y a toda la gente de Chilpancingo de la Secretaría de Salud, con estadísticas de enfermedades infecciosas y de transmisión, que acallará nuestros temores de que por los problemas de manejo de residuos sólidos, no hay, ni habrá emergencia sanitaria en la ciudad de Chilpancingo. Sin embargo, se debe hacer hincapié que la Secretaría de Salud tiene múltiples facultades para intervenir en esta problemática, tanto en la Ley Estatal de Salud, como por la Ley General de Salud (por ejemplo el artículo 182 que puede ante una emergencia por deterioro súbito del ambiente decretarse la “Acción Extraordinaria en Materia de Salubridad General”.
De la mesa de trabajo esperaríamos su instalación desde hace rato. Pero se querría suponer que las autoridades están trabajando ya en ello. Aquí quisiera hacer algunas observaciones para la Mesa de Trabajo y Diálogo:

De los conceptos.

Para aquellos que tiene dudas u objetan el sitio de disposición final de residuos en Matlalapa, y también aquellos que están a favor de dicho sitio, se precisan algunos conceptos.
La disposición final, que es la: “Acción de depositar o confinar permanentemente residuos en sitios e instalaciones cuyas características permitan prevenir su liberación al ambiente y las consecuentes afectaciones a la salud de la población y a los ecosistemas y sus elementos“ (Fracción V del artículo 5º. de la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de Residuos).
Se debe indicar que la disposición final de que se habla es para los llamados residuos sólidos urbanos, conocidos como basura, que son: “los generados en las casas habitación, que resultan de la eliminación de los materiales que utilizan en sus actividades domésticas, de los productos que consumen y de sus envases, embalajes o empaques; los residuos que provienen de cualquier otra actividad dentro de establecimientos o en la vía pública que genere residuos con características domiciliarias, y los resultantes de la limpieza de las vías y lugares públicos, siempre que no sean considerados por esta Ley como residuos de otra índole” (Fracción XXXIII del artículo 5º. de la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de Residuos).
También se consideran los denominados Residuos de Manejo Especial que “son aquellos generados en los procesos productivos, que no reúnen las características para ser considerados como peligrosos o como residuos sólidos urbanos, o que son producidos por grandes generadores de residuos sólidos urbanos” (Fracción XXX del artículo 5º. de la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de Residuos). Éstos pueden ser, por ejemplo, los generados en mercados y tiendas de autoservicio.
Lo anterior, porque se observa una preocupación y expresiones públicas de efectos adversos en la salud y en el ambiente de gran magnitud, como si fuera a estar ahí un confinamiento de residuos peligrosos.

De la Norma Oficial Mexicana 083.

Adicional a ello, cuando se me ha preguntado sobre si el sitio seleccionado de Matlalapa es viable técnicamente. La respuesta es clara, sí en tanto se dé cabal cumplimiento a la Norma Oficial Mexicana 083-SEMARNAT-2003. La Norma Oficial Mexicana que contiene las especificaciones de protección ambiental para la selección del sitio, diseño, construcción, operación, monitoreo, clausura y obras complementarias de un sitio de disposición final de residuos sólidos urbanos y de manejo especial (puede verse artículo en diario El Sur del 20 de agosto de 2016).
La citada Norma 083 define a un relleno sanitario como: “Obra de infraestructura que involucra métodos y obras de ingeniería para la disposición final de los residuos sólidos urbanos y de manejo especial, con el fin de controlar, a través de la compactación e infraestructura adicionales, los impactos ambientales.”
No se trata de instalar un sitio controlado que es conforme a la Norma 083: “Sitio inadecuado de disposición final que cumple con las especificaciones de un relleno sanitario en lo que se refiere a obras de infraestructura y operación, pero no cumple con las especificaciones de impermeabilización.”
Mucho menos un sitio no controlado: “Sitio inadecuado de disposición final que no cumple con los requisitos establecidos en esta Norma” (la 083).
Para el cabal cumplimiento de la Norma 083, el sitio de Matlalapa debe ser verificado por una unidad de verificación debidamente acreditada y aprobada. Esto de manera adicional a las visitas que deben realizar la autoridad federal o en su caso la estatal, en sus respectivas competencias. En líneas generales, la unidad debe verificar, que se hayan realizados los estudios para la selección del sitio, su diseño y construcción, su operación, y clausura, entre los principales aspectos a cuidar, así como existan las autorizaciones requeridas por la Norma 083. Si algo llegará a faltar deberá corregirse para que la unidad otorgue el dictamen de verificación. En lo personal, considero, que es fundamental una verificación por una instancia acreditada del sitio de disposición final de Matlalapa (puede ser incluso una institución académica reconocida). Esto daría absoluta certidumbre de que los posibles impactos ambientales adversos al ambiente y por tanto a la salud de las personas están siendo debidamente mitigados. Es obvio, que no deberá operar el sitio de disposición final hasta que este acreditada la verificación, que además deberá continuarse realizándose verificaciones de manera regular en su operación.
Asimismo, se propone que desde la operación inicial los residuos sólidos entre separados, en orgánicos e inorgánicos. La gente de Chilpancingo y de Tixtla debe hacer su parte de corresponsabilidad, creemos que existe aceptación de la ciudadanía para ello. Así los orgánicos se puede ir a un sitio de compostaje y los inorgánicos a valoración económica y si no tiene valor a disposición final. Esto daría más vida útil a la celda construida para tal fin y reduciría la producción de lixiviados, que deben de ir a su fosa correspondiente.

Del modelo de gestión de residuos.

Aquí la idea original es trabajar en equipo y de manera regional. Ningún municipio de la región Centro de Guerrero puede afirmar que tiene un buen manejo y disposición final de residuos sólidos. Prueba de ello es que ni siquiera se ha intentado la separación domiciliaria para un proceso de reuso y reciclaje de residuos. Sus sitios encajan más en la definición de sitio no controlado. El de Chilpancingo es el que podría acercarse a la definición de ser un sitio controlado. Pero ya no cabe un alfiler.
En los últimos años, en diversos estados como Michoacán o Quintana Roo se ha impulsado la construcción de Centros Intermunicipales de Tratamiento Integral de Residuos Sólidos. La idea es sumar recursos para dar cumplimiento a la cada vez más rigurosa normatividad ambiental, que debe desarrollar la infraestructura necesaria para manejar los residuos sólidos urbanos y de manejo especial. Un objetivo principal es cuidar, que los residuos con valor económico sean reciclados o reusados (vidrio, papel, metales, plástico, etc.), que los residuos orgánicos vayan a tratamiento de compostaje y que aquellos sobrantes sean sujetos a disposición final.
El diseño es que exista una empresa pública paramunicipal, con su consejo de administración. Los consejeros son los propios presidentes municipales, autoridades e incluso representantes de la sociedad civil. Se tiene una administración de la empresa con su director, que es por lo general un profesional con experiencia en la gestión de residuos y que rinde cuentas al consejo. Existe como en toda empresa pública un comisario, que vigila la buena aplicación de recursos públicos. También, se conforma un consejo asesor, con consejeros de la sociedad civil, que recomiendan acciones de mejora continua a la empresa.
En esa ruta, es importante a través de compromisos concretos lograr la licencia social de la población de Matlalapa. Ellos, deben ser en términos de prelación, quienes deben obtener empleo e ingreso a través de la operación de la empresa paramunicipal.
No se omite el destacar que la gestión de residuos es buen negocio. Se pueden gestionar recursos públicos a fondo perdido de los tres órdenes de gobierno, además de la propia banca de desarrollo nacional e internacional. Asimismo, se recomienda ser cuidadoso en el trato con empresas privadas hasta que el consejo de administración opere con normalidad y con sus reglas establecidas. Pero ese es una discusión del plan de negocios, que toda empresa pública o privada debe primeramente realizar y aprobar en su consejo.
En este caso, se parte en una mesa de diálogo de convencer al gobierno de Chilpancingo y Tixtla, de las bondades de una empresa pública de carácter intermunicipal. Chilpancingo porque no tiene grandes alternativas en el corto plazo y se está viviendo una emergencia pro el problema de la saturación del actual sitio de disposición final. Tixtla tiene a Matlalapa, en su territorio, puede sacar su actual tiradero de basura del Valle de Tixtla, que es una cuenca cerrada o endorreica, ganan miles de ciudadanos de la cabecera municipal. Se puede incluso instalar una pequeña estación de transferencia, para acopiar los residuos en las afueras de Tixtla, para llevarlos en vehículos de mayores dimensiones hasta Matlalapa. En paralelo, se pueden iniciar los trabajos para clausurar su actual sitio no controlado y sanearlo. Por ello, no se entiende desde el punto de vista ambiental o de salud pública, la reticencia de sectores de la población de la ciudad de Tixtla, si se quiere cuidar y preservar uno de los valles cerrados hortícolas más hermosos del país. Lograrían sacar los residuos que producen de su valle, dejaría de afectar su laguna y comenzar su saneamiento. No se debe olvidar lo que sufrieron con la tormenta Manuel en el 2013. El gobierno de Tixtla haría historia con ese logro. Además, si se impulsa que tanto en Tixtla, como en Chilpancingo se separen los residuos, estos tengan valor económico, y generen recursos, sus posibles remanentes para Tixtla pueden destinarse al rescate ecológico de su laguna, que necesita con urgencia ser restaurada ante el riesgo de inundaciones (no con caros macroproyectos de infraestructura hidráulica).
Aquí hay muchos responsables del éxito o fracaso en esta propuesta de diálogo. Se espera su respuesta positiva para el éxito. En especial, estoy cierto que en el Ejecutivo estatal se tiene gente que conoce bien el manejo del conflicto y la mediación. En dicho diálogo se apela a la altura de miras de los actores de gobierno y partidos políticos involucrados olviden sus intereses y cálculos partidistas o de grupos, sus propios intereses personales. Piensen en Guerrero y su sufrida gente, no nos hagan rehenes de sus conflictos de poder. La ciudadanía sabe reconocer a aquellos servidores públicos que trabajan comprometidos y de manera honesta.