EL-SUR

Sábado 27 de Noviembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

COP 15 de Biodiversidad

Octavio Klimek Alcaraz

Octubre 09, 2021

 

La Conferencia de las Partes 15 (COP 15) del Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica (CDB), está por realizarse en Kumming, China. Será en dos partes: inicia con un segmento virtual el próximo lunes 11 de octubre hasta el viernes 15 de octubre, y un segmento presencial programado para el 28 de abril al 8 de mayo de 2022. Se reunirá bajo el tema Civilización ecológica: construyendo un futuro compartido para toda la vida en la Tierra.
Debe recordarse que durante la COP 14 del CDB, que fue realizada en noviembre de 2018 en Sharm el-Sheikh, Egipto, a través de la decisión 14/34, las partes decidieron establecer el Proceso del Marco Mundial de Biodiversidad posterior al 2020, el cual se debe de adoptar durante la COP 15 a realizarse en Kumming, China. A través de dicha decisión la COP creó un Grupo de Trabajo de Composición Abierta para apoyar la preparación del Marco Mundial de Biodiversidad posterior al 2020.
Este proceso lleva retraso, ya que el Marco debió ser presentado en la COP de la CDB en octubre de 2020, la que no fue posible debido a la pandemia de Covid-19, por ello se busca generar un impulso político para la adopción de un nuevo marco de biodiversidad global en 2022.
Por ello, el principal objetivo de la COP 15 de Biodiversidad es negociar y adoptar con éxito el Marco Mundial de Biodiversidad (siglas en inglés GBF) posterior al 2020, que proporcionará una visión estratégica y una hoja de ruta global para la conservación, protección, restauración y gestión sostenible de la biodiversidad y los ecosistemas. durante la próxima década.
El marco se encuentra actualmente en negociación en el Grupo de Trabajo de Composición Abierta sobre el GBF. El primer borrador del GBF se publicó en julio de 2021 y, basándose en las lecciones aprendidas del Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020 y sus Metas de Aichi, reconoce que se requiere una transformación urgente de nuestros modelos sociales y económicos para la conservación de la biodiversidad y la recuperación de ecosistemas naturales.
La Parte I de la Conferencia, aunque se convocará virtualmente, incluirá una presencia limitada de delegados gubernamentales en Kunming, China. La Conferencia contará con sesiones plenarias los días 11 y 15 de octubre y un segmento de alto nivel del 12 al 13 de octubre. Se espera que el segmento de alto nivel se concentre en los preparativos para el GBF y adopte la Declaración de Kunming, agregando impulso político a las negociaciones en curso.
Como todo COP de Naciones Unidas, en los próximos días habrá la presentación de un cumulo de informes y muchos posicionamientos de organizaciones e instituciones. Antes de la Parte II de fines de abril de 2022 de la COP 15 de Biodiversidad, se espera que el Grupo de Trabajo sobre el GBF, el Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico, Técnico y Tecnológico (SBSTTA) y el Órgano Subsidiario de Implementación (SBI) se reúnan para finalizar sus deliberaciones. Las reuniones de los tres órganos están programadas tentativamente para realizarse en persona en Ginebra, Suiza, en enero de 2022, sujeto a la situación de la pandemia de Covid-19.
Dado que muchos grupos ecologistas, científicos e incluso políticos se han comprometido a conservar el planeta que todavía reconocemos esta COP 15 puede ser una señal de partida para una transición ecológica global
La indicación más clara de que líderes políticos de 80 países están asumiendo cierto compromiso con la conservación de la biodiversidad, puede ser que a circulado una carta con sus “promesas a la naturaleza”. La carta se titula Compromisos de líderes políticos por la naturaleza, y se trata de un largo texto en el que enuncian 10 compromisos para revertir la pérdida de biodiversidad en el planeta. En la carta asumen entre otras cosas: que la reconstrucción después del final de la crisis del coronavirus no será a expensas del medio ambiente, que promoverán la reconversión ecológica de la agricultura y la silvicultura, y que reducirán los subsidios dañinos para el medio ambiente, la sobrepesca de los océanos del mundo, así como acabar con la contaminación por plásticos en los océanos para el 2050 (https://www.leaderspledgefornature.org/es/page/4/).
La carta va suscrita incluso por el presidente de México, y aunque faltan Estados Unidos, Brasil, Rusia y China en ella, este compromiso sigue siendo un documento notablemente ambicioso. Este giro, por el momento solo retórico, no es casualidad. En gran parte es gracias a los científicos. Porque nunca ha habido tanta evidencia científica bien fundada para la crisis global de la naturaleza.
La Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), que es un órgano intergubernamental independiente, presentó en mayo de 2019 su Informe de la Evaluación Mundial sobre la Diversidad Biológica y los Servicios Ecosistémicos. Sus datos son preocupantes, se citan algunos de ellos: El ritmo mundial de extinción de especies es ya como mínimo entre decenas y cientos de veces superior a la media de los últimos diez millones de años y se está acelerando. Del total estimado de ocho millones de especies animales y vegetales conocidas (de las cuales el 75 por ciento son insectos), aproximadamente un millón de ellas está en peligro de extinción. Uno de los asuntos más preocupante, los ecosistemas naturales se han deteriorado en un 47 por ciento como media, en relación con sus estados iniciales estimados. (https://www.ipbes.net/sites/default/files/2020-02/ipbes_global_assessment_report_summary_for_policymakers_es.pdf).
Otro informe, el Fondo Mundial de la Naturaleza (siglas en inglés, WWF), presentó en su Informe Planeta Vivo 2020, una disminución promedio de mamíferos, aves, anfibios, reptiles y peces del 68 por ciento a nivel global entre 1970 y 2016; en América Latina el resultado es aún más impactante con una reducción en promedio del 94 por ciento (https://www.wwf.org.mx/?uNewsID=364706).
Queda por ver si en la COP 15 de Kunming, las continuas llamadas de alarma científicas son suficientes para generar una masa crítica que obligue a los gobiernos del mundo a actuar. Información y conocimiento existe, así que exijamos el cambio de rumbo que la humanidad y la naturaleza necesita.