EL-SUR

Miércoles 28 de Septiembre de 2022

Guerrero, México

Opinión

Crónica de un fraude anunciado (2)

Héctor Manuel Popoca Boone

Abril 07, 2018

Dentro de “la estrategia perversa” que el PRI está implementando en Guerrero para tratar de ganar a como dé lugar las elecciones (o, mejor dicho, que no sea tan aparatosa su derrota), se incluye la de generar temor entre los electores, para que no salgan a votar el 1 de julio. Sabedor el PRI de que no cuenta con la mayoría de los votantes a su favor, entonces, entre menos acudan a las casillas, mejor para ellos porque se respaldarán, dicen, en su voto duro, que por lo demás, está carcomido por el hartazgo ciudadano de los malos gobiernos emanados de ese partido.
El método priista de violencia directa y de amedrentamiento social para inhibir el voto popular, no es nuevo en estos lares. Baste recordar que, en Acapulco, en unas elecciones municipales, años atrás, se apostaron Hombres de Negro del PRI, para ahuyentar a los electores en las casillas donde todo indicaba que no les iban a ser favorables los resultados.
Hoy, sin querer queriendo, el principal amedrentador electoral es el gobernador del estado, Héctor Astudillo Flores (HAF). Al tenor de lo siguiente: El lunes 26 de febrero pasado, HAF se reunió con presidentes de partidos a quienes entregó un mapa de riesgo donde se señalaban las zonas críticas para la acción electoral, 2017-2018, debido a la violencia prevaleciente en el estado. Más específicamente, Notimex informó que incluso entregó dicho mapa a la Junta Local del Instituto Nacional Electoral (INE) y al Instituto Electoral de Participación Ciudadana (IEPC) de Guerrero. Dijo que HAF, al entregar el mapa de riesgo a los responsables de esas instituciones electorales en y de Guerrero, les informó también que se reuniría periódicamente con ellos y con los dirigentes de los partidos políticos para dar a conocer los lugares que no se pueden recorrer porque el grado de riesgo es variante.
Pero resulta que el 2 de marzo, Nazarín Vargas Armenta, consejero presidente del IEPC, informó que el gobernador no le había entregado ningún mapa de riesgo, por lo que desconocía el contenido del mismo y afirmó que el IEPC atendía solamente lo electoral y no la seguridad; que ellos estaban abocados únicamente a identificar zonas de atención especial de tipo electoral para ubicar casillas con endeble infraestructura, a visitar posibles funcionarios y representantes de casilla (a resultas de la insaculación), que por motivos de ausentismo, migración, enfermedad, fallecimiento, rechazo o analfabetismo no pudieran cumplir con la responsabilidad asignada. Sostuvo que el convenio que firmaron con el gobierno del estado, sólo busca la prevención de los delitos electorales, no propiamente en diseñar una estrategia de seguridad, denominada “mapa de riesgo”.
Tomando como base el citado “mapa de riesgo”, el presidente estatal del PRI-Guerrero, Heriberto Huicochea Vásquez, informó a la opinión pública que “cambiarían las estrategias de campaña para este proceso electoral y ya no movilizaran a sus militantes para mítines. En el caso de Chilapa recomendaba a su estructura y candidatos realizar sus actividades, visitas y actos políticos máximo a las 5 de la tarde, por ser una zona de riesgo por la inseguridad.”
Por su parte, y ante todo este enredo atemorizante, la candidata al Senado, Beatriz Mojica, declaró que el mapa de riesgo de Astudillo “implica que nos quedemos sentados en nuestra casa y que hagamos campaña solamente desde las redes sociales…”.
Publicitar machaconamente que se elaboró un mapa de riego electoral por la violencia e inseguridad imperante en Guerrero, es sencillamente amedrentar e inhibir a la ciudadanía para que no salga a votar el 1 de julio. Consciente o inconscientemente, es HAF el que queda como el principal protagonista de todo eso.

PD. Sin ambages, apoyo la posición del obispo Rangel, por cuanto a la búsqueda de un diálogo humanitario, a fin de parar tanta matazón de jóvenes guerrerenses. El gobierno federal y el estatal no pueden esgrimir el imperio de la ley, porque ellos mismos se rehúsan a acatarla. Así lo patentiza el caso de los 43.