EL-SUR

Sábado 01 de Octubre de 2022

Guerrero, México

Opinión

De la contienda, agenda, pandemia y presupuesto

Héctor Manuel Popoca Boone

Abril 17, 2021

Miseria de política es aquella que trata de doblegar voluntades con dinero individualizado.

Contienda. Sin objeción alguna, mi competidor electoral que representa a la mafia sureña del poder, se ha ganado, por adelantado, el trofeo anual, “El Pinocho de Oro”, que se otorga a la persona que se destaca como la más mentirosa de Guerrero. Se lo llevó de calle, con la promesa pública que hizo de “convertir a Chilpancingo en la mejor capital del país”; a sabiendas por todos –los que en esta ciudad vivimos– que es una de las peor dotadas a nivel nacional en materia de servicios públicos, infraestructura y desarrollo urbano; vialidades y movilidades públicas; así como contar con un endeble sistema de seguridad pública municipal, puesto que está prácticamente cercada por la delincuencia organizada, que tiene sus postas permanentes a las salidas de la ciudad.
Esa es la triste y cruda realidad de una ciudad capital precaria y casi siempre semiabandonada por sus gobernantes que no han sabido atenderla como se merece. Cada trienio queda más endeudado el ayuntamiento y con grandes ineficiencias en materia de electricidad para bombear el agua; con mucha basura acumulada sin tener relleno sanitario municipal donde depositarla.
Le exijo a mi competidor, representante de la mafia sureña del poder, mayor respeto a la consciencia ciudadana chilpancingueña. Y menos cinismo de su parte, cuando todos conocemos de su paso como presidente municipal, en dos ocasiones, sin dejar mayor huella de mejoría transcendental. A nadie engaña con su expresión demagógica.
Agenda. Como gobernador moral de los guerrerenses tengo contemplada en mi Agenda de Propuestas Concretas de Acciones (realistas y posibles), iniciar el rescate de nuestra otrora riqueza forestal, formada a lo largo de miles de años por la natura, pero saqueada inicuamente por los tala-montes, a lo largo de no más de 60 años, siempre contando con la venia protectora gubernamental corrupta, que les brindaba impunidad absoluta.
Retomaré el esfuerzo iniciado por el entonces gobernador, Rubén Figueroa Figueroa, y preservado por Don Alejandro Cervantes Delgado, al cancelar todas las concesiones particulares de explotación forestal, para crear una sola gran agroindustria como lo fue la empresa paraestatal, “Forestal Vicente Guerrero”; que ahora tendrá una autogestión gerencial con el componente comunitario de los poseedores del bosque; no permitiendo la salida del estado de madera en rollo, sino al menos aserrada; otorgándole un mayor valor y un precio justo a [email protected] integrantes de los ejidos y comunidades forestales. Bajo la consigna de que, por árbol cortado, diez sembrados como mínimo y con sus cuidados permanentes, a manera de plantación hasta tener talla comercial.
Esta actividad productiva contará en todo tiempo con efectiva supervisión operacional y financiera. Dotada de efectiva seguridad pública, para que no haya más desplazamientos forzados de comunidades y familias enteras u otro tipo de sometimientos regionales ilegales. ¡Ya no más niños armados!
Pandemia. De acuerdo a las cifras oficiales y de las de universidades e instituciones científicas nacionales más prestigiadas, a poco más de un año de la presencia de la pandemia en México, los datos dan cuenta que, en Guerrero, llevamos una sumatoria de 38 mil 691 personas contagiadas. O sea, un promedio mensual de 3 mil 224 contagiados; que a su vez arrojan 108 registros de infectados diarios. La verdad, sin embargo, ronda una cifra estimada por expertos epidemiológicos de al menos 2.5 veces más personas contagiadas. Por lo que los contagios, en estas tierras del sur, andan en 270 diariamente en promedio, como mínimo.
Los últimos reportes nacionales señalan un aumento de la infestación en Guerrero, y eso es producto directo esperado, del haber permitido la apertura libérrima de casi todas las actividades económicas en las vacaciones de semana santa. Sin mayor observancia de las medidas sanitarias de rigor, cuando los indicadores sanitarios y hospitalarios indicaban un grave riesgo hacerlo. Sin embargo, el triunvirato estatal gubernamental de la letalidad, así lo auspició y toleró. No le quieran echar ahora la culpa al mundo. ¡Uf! La pandemia sigue creciendo, a pesar de los engaños reiterados del gobierno estatal.
Cuando entremos en funciones, como gobierno de “la nueva moralidad”, manejaremos con mayor honestidad y bioética el control de la pandemia; teniendo como premisa básica que, primero es la vida, que el dinero. Ténganlo por seguro.
Presupuesto público. Conocemos la proverbial opacidad con la que se maneja el erario público en el actual gobierno estatal. Pero vale la pena preguntar a quien le competa institucionalmente ¿por qué este año se le redujeron 50 millones de pesos a la Secretaría de Protección Civil? * no siendo que Guerrero se distingue por sus huracanes, terremotos, sequías e incendios forestales. Lo mismo inquiero sobre los 30 millones de pesos de recursos estatales que se le redujeron a la Secretaría de Salud*; siendo que todavía padecemos una pandemia creciente.

* Cifras contenidas en la ley de egresos del gobierno de Guerrero, publicada en el Periódico Oficial del 25 de diciembre del 2020.

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