EL-SUR

Viernes 21 de Junio de 2024

Guerrero, México

Opinión

De la diversidad biológica a la biodiversidad

Octavio Klimek Alcaraz

Mayo 06, 2023

 

El próximo lunes 22 de mayo se conmemora el Día Internacional de la Diversidad Biológica. El tema de este año es: Del acuerdo a la acción: reconstruir la biodiversidad. Surge la pregunta de dónde surgen el término biodiversidad, ahora tan de uso común en la vida cotidiano. En este texto trato de relatarlo.
El término “diversidad biológica” tiene una larga historia de uso en diversos contextos, pero el inicio de su ascenso actual se puede rastrear en tres publicaciones que aparecieron en 1980: En dos artículos de Thomas Lovejoy que no proporciona una definición formal, pero se utiliza esencialmente en el sentido del número de especies presentes y en referencia a los procesos de extinción de especies; y el artículo de Elliot Norse y Roger McManus, quienes la emplean para incluir dos conceptos relacionados: diversidad genética y diversidad ecológica. Estos últimos autores equipararon diversidad con riqueza de especies, el número de especies en una comunidad de organismos.
Posteriormente Elliot Norse y sus colegas participaron, en particular la Conferencia de Estrategia de Estados Unidos sobre Diversidad Biológica en noviembre de 1981. Sin embargo, en 1986 fue Norse y sus colegas dedicados a la biología marina quienes en otro artículo ampliaron este uso para referirse inequívocamente a la diversidad biológica a tres niveles: genética (dentro de las especies), especies (número de especies) y ecológica (comunidad).
Es, sin embargo, del 21 al 24 de septiembre de 1986 cuando se celebra en Washington, D.C., el Foro Nacional sobre Biodiversidad bajo los auspicios de la Academia Nacional de Ciencias y el Instituto Smithsoniano como parteaguas del nuevo concepto de biodiversidad. Al respecto, el reconocido biólogo Edward O. Wilson escribe en el prólogo como editor del libro fundacional titulado Biodiversity, que es la compilación de las ponencias y comunicaciones del citado foro, que este foro fue concebido por Walter G. Rosen, oficial superior de Programas en la Junta de Biología Básica, una unidad de la Comisión de Ciencias de la Vida, Consejo Nacional de Investigación / Academia Nacional de Ciencias (NRC / NAS). En el foro se reunieron un conjunto de eminentes científicos preocupados por la vertiginosa desaparición de especies. Siendo Rosen quien introdujo el neologismo biodiversity (biodiversidad), como una contracción del término biological diversity (diversidad biológica), tratando de representar la amplia gama de temas y perspectivas tratados durante el foro de Washington (National Research Council 1988). El nuevo término vino a describir el estudio de la diversidad biológica y las amenazas que se ciernen sobre ella en la tierra, teniendo en cuenta al mismo tiempo las medidas de protección adecuadas.
Todavía en el Convenio sobre la Diversidad Biológica adoptado durante la Conferencia de la ONU sobre Medio Ambiente y Desarrollo en Río de Janeiro en 1992, se mantuvo el termino diversidad biológica que pretendía dirigirse a un público adicional, a saber, los responsables políticos y el público. El concepto se definió en su artículo 2 de la siguiente forma:
Por diversidad biológica se entiende la variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente, incluidos, entre otras cosas, los ecosistemas terrestres y marinos y otros ecosistemas acuáticos y los complejos ecológicos de los que forman parte: comprende la diversidad dentro de cada especie y entre las especies, así como la diversidad de los ecosistemas.
En términos científicos, en esta definición se encuentran los tres niveles de organización, que incluyen toda la vida en la Tierra.
A través del convenio, la diversidad biológica se convirtió así en un concepto cuyos tres objetivos principales son la conservación de la propia diversidad biológica, su utilización sostenible y el reparto equitativo de los beneficios económicos derivados de la utilización de los recursos genéticos. El Convenio sobre la Diversidad Biológica está estrechamente vinculado al concepto de desarrollo sostenible (en el sentido de la Comisión Brundtland), pero sitúa en primer plano una argumentación económica, dando por sentado que tales argumentos son más convincentes que los puramente ecológicos o éticos. Irónicamente, aunque términos como diversidad biológica y biodiversidad fueron impulsado por científicos mayoritariamente estadunidenses, finalmente Estados Unidos de América no forma parte de la convención, ya que nunca su Congreso lo ha ratificado. Esto, debido a que Estados Unidos se han negado sistemáticamente, lo que mandata el convenio, que es compartir en forma justa y equitativa los beneficios del uso de la biodiversidad provenientes de otros países por su industria, defendiendo sus supuestos derechos de propiedad intelectual de sus patentes.
De los años 90 en adelante, el significado científico de la biodiversidad, originalmente relativamente restrictivo, se amplió en poco tiempo. Encontrando un lugar conceptual en diversos ámbitos de la conservación de la naturaleza, así como en los reglamentos y leyes. La biodiversidad es, mucho más que un nuevo campo de la biología. La biodiversidad abarca en la actualidad la utilidad económica de la naturaleza, pero también incluye aspectos de justicia social, así como normas de conservación.
En palabras de Eduardo Gudynas, aunque el término biodiversidad no evita una visión fragmentada del entorno natural, genera la ilusión de un todo gestionable. Así, se enfatiza la particularidad y de la diversidad, donde el ambiente, que no es artificial, encierra múltiples pluralidades y cada representación de la vida es única y debe ser conservada. Además, es una palabra fácil de recordar, y que podría convocar tanto los intereses académicos, como los económicos y sociales relacionados con la conservación. Si lo consiguió en breve plazo fue en gran medida porque la sociedad estaba predispuesta, y también gracias al éxito de público del citado libro Biodiversity editado por Wilson, y que fue traducido a diversos idiomas.
Así, el término “biodiversidad” tiene múltiples significados. La biodiversidad es una medida científica para representar la diversidad de la naturaleza viva, sin considerar otros atributos físicos y químicos de ésta en un ambiente determinado. Sin embargo, siguiendo el citado C onvenio sobre la Diversidad Biológica, la biodiversidad también puede considerarse un concepto estratégico para la conservación, el desarrollo y el uso sostenible de los distintos componentes de la naturaleza viva.
Otros autores como Kevin Gaston y John Spencer indican que la biodiversidad se ha convertido con ello, en un parámetro fijo tanto en la ciencia como en la política. Sin embargo, un examen más detallado revela que existen diferentes formas de entender la biodiversidad. Muchos usuarios del término asumen que todo el mundo participa de la misma definición intuitiva, pero no debe ser necesariamente el caso. Las interpretaciones dirigidas por diversos intereses pueden tener diversas interpretaciones y su valor depende de quien la utiliza. Por tanto, como señala Bruno Baur es importante distinguir a qué “biodiversidad” se hace referencia: a la biodiversidad como parámetro científico, como concepto estratégico para la conservación, el desarrollo y el uso sostenible de los distintos componentes de la naturaleza viva, o simplemente como palabra de moda.