EL-SUR

Sábado 01 de Octubre de 2022

Guerrero, México

Opinión

De la gestión de residuos

Octavio Klimek Alcaraz

Agosto 20, 2016

Hace unos días me hicieron algunas preguntas sobre mi opinión respecto a la problemática de los residuos sólidos de Chilpancingo. Las respuestas, quedaron ilustradas en mi querido diario El Sur. Agradezco, a la comunicadora que hizo el favor de traducir mis cantinfleos. Pero por ello, debo intentar ampliar y precisar algunas de las respuestas a sus preguntas.
Debe observarse, que el destino final de los residuos sólidos en Chilpancingo, desde que uno tiene memoria ha sido un eterno dolor de cabeza para las autoridades responsables de su gestión, que se entiende son los gobiernos municipales en turno. Desde hace aproximadamente 16 años, la ciudad de Chilpancingo lleva depositando sus residuos sólidos urbanos en un predio al sur de la misma. Seguramente nunca fue el sitio idóneo, tiene problemas de acceso, y ha sido en ese tiempo paulatinamente cercada por asentamientos humanos. En especial, la colonia La Cinca ha sido en particular damnificada por el día a día de la operación del confinamiento.
Seguramente, encontrar un sitio idóneo para disponer residuos en el área de Chilpancingo es difícil, la fisiografía montañosa no ayuda, los terrenos kársticos sujetos a problemas de infiltración rápida tampoco ayudan. Es decir, las condiciones ambientales de sitio no permiten identificar fácilmente sitios óptimos. Aunque los avances tecnológicos en materia de manejo de residuos pueden auxiliar con fuertes inversiones a mitigar las adversidades de muchos sitios. Ahora bien, cuando se les ha ubicado, la desconfianza ante la posibilidad de mal manejo de los residuos provoca un rechazo social a quienes perciben como riesgo tener en la cercanía de sus propiedades un sitio para depositar residuos. Así, sitios con orígenes geológicos de tipo volcánico, por ejemplo, hacia el Valle de Mazatlán o el Valle del Ocotito han sido descartados hasta el momento.
Ante estas dificultades, simplemente se ha optado por administrar el problema del confinamiento actual, digamos que unas 5 administraciones municipales en Chilpancingo han pasado. Así, han crecido 3 o 4 pirámides de residuos literalmente en ese tiempo, que algún día podrán ser objeto de visita arqueológica para las siguientes civilizaciones, si es que subsiste la raza humana un par de siglos en el planeta. En esa ruta, la pasada administración municipal, sabedora que era imposible seguir depositando ahí, llegó a adquirir terrenos hacia el poniente de la ciudad, rumbo a la sierra. No hubo éxito en dicha compra, ya que entiendo hubo rechazo social de quienes opinaban serían afectados. Luego, en algún momento del 2013, se vuelven a adquirir terrenos en la comunidad de Matlalapa, adyacentes al libramiento de Chilpancingo – Tixtla.
El problema, para Chilpancingo es que los terrenos adquiridos en Matlalapa se encuentran ubicados en el municipio de Tixtla, aunque fuera del Valle de Tixtla, a unos 8 kilómetros en línea recta con los linderos de la ciudad de Tixtla. Esto significaba, que se requería reconocer que Chilpancingo, necesitaba el apoyo de Tixtla para llevar a buen término el propósito de un nuevo sitio de confinamiento y convencer a Tixtla de que también ellos podían ganar de ese nuevo sitio para residuos. Aquí lo interesante, es que, desde principios del año 2014, se hacen acercamientos y compromisos entre los gobiernos de Chilpancingo y Tixtla para impulsar de manera conjunta un Centro Intermunicipal de Gestión Integral de Residuos. Se trata, ya no solo de construir más rellenos sanitario, sino también de reciclaje, composteo, producción de energía con base en la gestión de residuos. El propósito así, sería lograr beneficios ambientales, optimización económica, y aceptación social de la gestión y manejo integral de los residuos.
Entiendo, que a lo largo de todo ese año 2014, se empiezan a realizar trabajos de diseño del proyecto del Centro Intermunicipal, a través del gobierno del municipio de Chilpancingo. En especial, para construir un sitio de disposición final de residuos sólidos urbanos, que debe ser conforme a la Norma Oficial Mexicana 083-SEMARNAT- 2003. Sin embargo, intervienen en contra de su implementación factores relacionados a la problemática social, ya que en el último trimestre del mismo viene la tragedia de Iguala, lo que genera el cambio de gobierno estatal. En ese contexto, las sedes de los gobiernos del municipio de Tixtla y Chilpancingo son también ocupadas por quienes se encuentran movilizados en torno a la tragedia. En ese clima adverso, es hasta febrero de 2015, cuando los gobiernos de Chilpancingo y Tixtla convienen en crear una empresa paramunicipal para la operación del Centro Intermunicipal. Se entendía que ambos municipios ganaban con esa sociedad, Chilpancingo cerraría su actual sitio de disposición final y Tixtla sacaría también su actual sitio de disposición final de la cuenca cerrada del Valle de Tixtla. Hay que señalar, que el actual sitio de disposición final de Tixtla, se encuentra ubicado sobre una dolina en la carretera rumbo a Chilapa, a aproximadamente 3.3 kilómetros en línea recta de los límites de la laguna de Tixtla en el estiaje. Al estar en un sumidero, como es una dolina, y al depositarse los residuos, su peso hace que se hundan los anteriores depósitos, generando más espacio para más residuos, pero también hacia abajo hay contaminación al subsuelo, por los lixiviados generados. Por esos, es conveniente por razones ambientales y de salud pública cerrar ese sitio y sanearlo.
En paralelo, a lo largo del 2015, se gestionaron a través de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Gobierno de Guerrero, ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Gobierno Federal (Semarnat), los recursos para el proyecto. Se estimaban 17 millones de pesos como inversión inicial, la Semarnat y Semaren tenían programado ese recurso dentro de un paquete para invertir en gestión de residuos en Guerrero, pero los tiempos de cambio del gobierno estatal simplemente hicieron que el área responsable de dicha inversión de la Semarnat, muy insensible en mi opinión a la grave problemática de la Entidad, apostara a esperar al nuevo gobierno estatal. Así, fueron exigiendo más y más requisitos para autorizar la inversión, y al final, decidieron que, por los avances del ejercicio fiscal, en el año 2015 no realizarían inversión alguna para residuos en Guerrero. Así, se quedó Guerrero sin recursos programados por 30 millones de pesos, para sus rellenos sanitarios, no solo el de Chilpancingo-Tixtla, sino también el de Ciudad Altamirano y Tierra Colorada, estos dos últimos con proyectos técnicamente autorizados por la propia Semarnat.
Con la entrada de los nuevos gobiernos municipales se entendía que habría dudas sobre las fortalezas y debilidades del Centro Intermunicipal. Pero algo no ha funcionado este año 2016. No tengo grandes elementos para entender lo que pasa, pero sé, por los medios de comunicación, que no cabe ya un alfiler más, en el actual sitio de confinamiento, y que los habitantes de la colonia La Cinca siguen reclamando su cierre. Leo comunicaciones, de que el gobierno municipal de Chilpancingo, busca con el mejor ingenio posible, que quepan más alfileres o residuos, pero que, a más tardar, en un mes y medio, se debería cerrar el sitio.
También, he leído que los habitantes de Matlalapa estaban en principio aceptando la creación del relleno sanitario, en la idea de que ellos obtendrían en primera instancia empleo al implementarse una planta de separación de residuos para el reciclaje en el sitio. Aunque eso fue hace un par de meses. Asimismo, leo en los diarios, que el gobierno del municipio de Tixtla dice que no quiere la operación de ningún confinamiento de residuos en Matlalapa, pero si para un rastro intermunicipal. Al mismo tiempo, me preocupa enterarme, que ya hay una inversión considerable por parte del gobierno municipal de Chilpancingo con la construcción de una celda de confinamiento. Me pregunto, bueno no estábamos en la idea de una empresa paramunicipal para la gestión integral de residuos, en una sociedad entre iguales para ganar-ganar. ¿Por qué ahora hay diferencias? Es evidente, que falta sentarse a conversar, a dialogar, y resolver esto para bien de la gente de Chilpancingo y Tixtla. Debe haber sobre todo confianza, cooperación y altura de miras. Hay instancias del gobierno del estado, que pueden coadyuvar a dicho propósito, siendo respetuosos de la autonomía de ambos municipios.
Finalmente, comentaría que la ciudadanía de Chilpancingo y Tixtla, requiere más información de este proceso. Tixtla y Chilpancingo son al día de hoy totalmente interdependientes, si le va bien a una ciudad, le va bien a la otra, estoy seguro. Queremos entender dónde están los obstáculos actuales para trabajar en cooperación y cuáles son las propuestas de solución. No dejo de observar, que la ciudadanía está ya preparada, por ejemplo, a entregar separada sus residuos en orgánicos e inorgánicos en una aplicación consecuente de actividades como reducir, reutilizar y reciclar los residuos antes de la disposición final. Podemos soñar en una forma diferente de manejar los residuos en Tixtla y Chilpancingo.

PD. Hace 7 años fue cobardemente asesinado el diputado Armando Chavarría Barrera, seguimos indignados y exigiendo justicia para él y todos sus seres queridos. No podemos ser omisos ante la impunidad.