EL-SUR

Martes 24 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

De la pandemia, la contienda y el gasto público

Héctor Manuel Popoca Boone

Marzo 20, 2021

 

Preámbulo. Alguien me preguntó si era epidemiólogo. Le dije que no. Que soy un economista con especialidad en Econometría, egresado de la UNAM y graduado con mención honorífica que decidí, para sorpresa de muchos, hacer mi maestría empírica, en desarrollo comunitario indígena, en el poblado de Macuiltianguis, en la Sierra Zapoteca del estado de Oaxaca, para luego hacer el doctorado empírico en desarrollo rural, en la Sierra de Tecpan, Guerrero, en el ejido forestal de Santa Lucía. El devenir de la vida y la búsqueda del sustento familiar me hicieron incursionar en la administración pública, federal y estatal; fundamentalmente en Guerrero y en Morelos, en las áreas de planeación y programación de la inversión pública para el desarrollo regional y rural.
Pandemia. Nunca debimos transitar tan abruptamente de las medidas sanitarias indicadas para un semáforo epidemiológico de riesgo máximo (rojo) a uno de color amarillo, catalogado de riesgo regular. Los indicadores de salud pública de las instituciones gubernamentales por su lado y los reportados por instituciones universitarias y científicas de carácter nacional por otro lado, arrojaban datos de la realidad del desenvolvimiento del Covid-19 en Guerrero, que no daban fundamento para tal decisión tomada por el gobierno federal y el estatal, a sabiendas del exceso de contagios y muertes que eso iba a provocar.
De por sí ya traíamos en forma constante, sub registros en el número de fallecimientos y contagios. Algunas instituciones universitarias estiman que, como mínimo, son un 25 por ciento más las muertes que se reportan y 2.5 veces más las personas contagiadas. Agréguele a lo anterior, las consecuencias y resultados letales, en demasía, que padecimos, al imponer las autoridades estatales el semáforo amarillo, en las fiestas de fin de año; con el consecuente relajamiento de las medidas de prevención, a la par de la mucha movilidad social suscitada.
Pasadas las fiestas decembrinas y el período de incubación del virus, sobrevino la hecatombe previsible. El gobierno estatal volvió quedar al desnudo. Por más mentiras que decía, otorgó primacía a los negocios de los pocos grandes pudientes que a la vida y salud de los muchos carentes. No nos queda ahora, más que esperar, que pasen las celebraciones de Semana Santa –después del 28 de marzo– para conocer en su real magnitud lo provocado por esta insolencia de dar “el salto a la muerte”, de rojo a amarillo, sin red de protección alguna, puesto que la vacuna no llegó con la suficiente oportunidad para su aplicación masiva en tiempo y forma a los adultos de la tercera edad, al menos en Acapulco y en otras ciudades de fuerte infestación en el estado.
Contienda electoral. La verdad sea dicha: los candidatos legales que ya están registrados por la partidocracia imperante, arrancaron sus campañas cual si fueran “chivos en cristalería”; sin tener los pies bien plantados en la tierra que ya está yerma y en “la nueva cruda realidad” de Guerrero. Siguen actuando como siempre: en una realidad ficticia, haciendo cuentas alegres y prometiendo devolvernos el paraíso perdido. Pero lo más ofensivo y que es una falta de respeto a los guerrerenses, es el engaño, la mentira y la farsa, con que se conducen públicamente.
Yo, como gobernador moral de Guerrero, entre las primeras medidas que tomaré será pugnar para que en el próximo anteproyecto de egresos para el año 2022, ya no quede plasmado el siguiente párrafo de oprobio republicano; y que constituye un cheque en blanco, a favor del gobernador en turno, en materia del uso y abuso del presupuesto para obra pública: Textualmente dice: “Se autoriza al Titular del Poder Ejecutivo del Estado, para que en la ejecución del Presupuesto de Egresos… pueda llevar a cabo los ajustes y reorientaciones presupuestales y de obra establecidas” (Diario Oficial del Gobierno de Guerrero, del 25 de diciembre del 2020)
PD1. ¿En qué vendrá a parar toda esta parodia política-electoral protagonizada por políticos y gobernantes? Estas pantomimas extravagantes y ridículas, esos ademanes frenéticos y afectados, esa farsa tan cínica como ambiciosa; todo eso nos empuja al hartazgo, en medio de un pueblo doliente y despojado.
PD2. Las canciones de moda entre los politicastros son: “Vende caro tu amor, aventurera” y “Amor de cabaret”.
PD3. Para abstraerse de la realidad circundante, no hay como escuchar la Tocata y Fuga en Re Menor de Juan Sebastián Bach; o deleitarse con la película El Guasón.

[email protected]