EL-SUR

Sábado 22 de Enero de 2022

Guerrero, México

Opinión

De que podemos, podemos

Jesús Mendoza Zaragoza

Marzo 29, 2021

Mientras se desarrolla la estrategia de vacunación en nuestro país vamos reconociendo el potencial que tenemos para atender la salud como un bien y un recurso fundamental para el desarrollo del país. Hay la percepción general de que el Estado viene haciendo un buen papel con la adquisición, la distribución y la aplicación de las vacunas, primero para el personal de salud y para los adultos mayores, seguidos de otros sectores considerados prioritarios por las condiciones que tiene México. El sentido de coordinación de todos los organismos estatales y otros de la sociedad se ha enfocado a la protección de la salud ante los riesgos de contagio por el coronavirus.
El país tiene potencial y tiene recursos para avanzar hacia una buena salida y la pandemia nos ha dado la oportunidad de advertirlo. De que podemos, podemos. Lo que ahora necesitamos es alinear todos los saberes y todos los recursos que tenemos para mejorar las condiciones de salud de todos los mexicanos. Lo que hemos podido ver ahora es cómo todo el gobierno y todos los gobiernos se han estado alineando para poner las condiciones necesarias de protección a la población y ahora lo están haciendo durante la estrategia de vacunación. Esto significa que, aunque no todas las decisiones hayan sido atinadas, el país cuenta con un entramado institucional y jurídico que nos está ayudando a hacer frente a la emergencia sanitaria.
La pandemia nos puso en una situación límite que exigía tomar decisiones para salvar al mayor número de personas en un contexto de crisis humanitaria. Era necesario que eso sucediera para que entendiéramos que teníamos que hacer cosas extraordinarias para atender esta crisis y todas las demás crisis, de manera que puedan ser afrontadas con el menor costo humano si lo hacemos con la colaboración de todos. Tengo entendido que en esta crisis han intervenido casi todas las Secretarías de Estado del ámbito federal, cada una con sus propias atribuciones y contribuciones, al lado de los gobiernos estatales y los gobiernos municipales, cada uno de ellos, con tareas específicas. Consideremos que, con la crisis provocada por la violencia, con un saldo de decenas de miles de desaparecidos y de ejecutados, no lo hemos podido hacer, debido a la complejidad de la misma y a la incapacidad del Estado para encontrar una salida a dicha crisis.
Hoy por hoy, vemos en cada centro de vacunación la colaboración de médicos, enfermeras, militares, promotores de programas sociales y brigadistas como la parte visible de la estrategia de vacunación, que ha implicado la intervención de múltiples organismos públicos y de instituciones del Estado. El caso es que la cuestión de la salud no está siendo tratado como exclusivo de la Secretaría de Salud, pues es un tema del Estado mexicano coordinado por esta dependencia, pero con la coadyuvancia de otros organismos que compran las vacunas, otros que las trasladan, otros que las protegen, otros que dan la información necesaria, otros que se hacen cargo de la logística, y así, sucesivamente, va logrando buenos resultados.
Lo que quiero decir ahora es que tenemos un potencial para afrontar los problemas del país y las situaciones de crisis, potencial que no hemos valorado lo suficiente y que con una conducción política acertada puede dar muy buenos resultados. ¿Será que carecemos de una autoestima social y política que nos haga capaces de creer en nosotros mismos, en nuestras instituciones y en el país? ¿Será que la cultura de la confrontación y de la polarización nos está impidiendo el diálogo y el encuentro como para decidirnos a caminar juntos? ¿O será que no nos imaginamos la posibilidad de que la política sirva para el bien común? ¿O será que vivimos mirando hacia el pasado convenenciero, corrupto y violento y no nos atrevemos a mirar hacia adelante con una actitud esperanzadora?
Aunque es necesario reconocer tantos errores gubernamentales durante la pandemia, creo que el saldo hasta ahora es positivo, lo que contribuye a confiar en nosotros mismos y en la Patria. Y que, si ahora hemos podido alinearnos, los gobiernos y la sociedad, podremos afrontar otras crisis. De que podemos, podemos. Si aprendemos de la crisis presente, nos va a ir bien para todas las demás crisis, como la de la violencia, que sigue vigente.