EL-SUR

Lunes 03 de Octubre de 2022

Guerrero, México

Opinión

Del Parque Nacional El Veladero

Octavio Klimek Alcaraz

Febrero 18, 2017

La ciudadanía de Acapulco debe comprender que la defensa como área natural protegida del Parque Nacional El Veladero, es la defensa de Acapulco.

A raíz de los incendios forestales en el Parque Nacional El Veladero, y retomando de manera parcial un texto publicado en El Sur en el 2004 (27 de julio de 2004), sobre el mismo me permito hacer algunas reflexiones.
El 22 de julio de 1980 –hace casi 37 años– fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el decreto donde se crea el Parque Nacional El Veladero. El área de 3 mil 159 hectáreas en que se generó originalmente el Parque Nacional correspondía a los terrenos de la parte alta del anfiteatro de la bahía de Acapulco.
La finalidad de creación del parque conforme al considerando del decreto de 1980 era y cito “el relativo al control de la contaminación y saneamiento ambiental de los centros de población, así como también la necesidad de establecer zonas verdes arboladas, que al mismo tiempo que ayuden a la solución de los problemas señalados, representen para la población que en ellos radica, espacios gratos con fines de recreación y esparcimiento que mejore la calidad de vida en la comunidad.”
Hay que agregar también, que en los parques nacionales sólo se permite “la realización de actividades relacionadas con la protección de sus recursos naturales, el incremento de su flora y fauna y en general, con la preservación de los ecosistemas y de sus elementos, así como con la investigación, recreación, turismo y educación ecológicos” (Art. 50 de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente). Es decir, en esta categoría de área nacional protegida no se permiten realizar actividades productivas, como agricultura o ganadería, ni asentamientos humanos, lo cual ha generado durante todos estos años un sinnúmero de conflictos sociales en terrenos del Parque Nacional El Veladero.
En ese sentido, la decisión de crear el Parque Nacional El Veladero seguramente detuvo el avance de la mancha urbana en la bahía, contribuyendo al control de la contaminación y saneamiento ambiental de Acapulco. La importancia como zona de conservación de la naturaleza, en especial de la flora y fauna regional, es indiscutible. Adicionalmente ha contribuido con otros servicios ambientales como contrarrestar con su vegetación el fenómeno de isla de calor de la mancha urbana de Acapulco, además de mantener un paisaje natural, que forma parte de la propia oferta turística de Acapulco. Sin olvidar que su sola existencia mitigó los efectos trágicos del huracán Pauline en 1997, ya que de no existir el Parque Nacional, la tragedia humana y material hubiera sido mucho mayor.
Es decir, la contribución del Parque Nacional El Veladero es fundamental para todos los aspectos prioritarios de la vida de Acapulco, no sólo el aspecto ambiental, sino también los aspectos económicos y los socioculturales.
Esto no quiere decir que se soslayen las partes negativas de la creación del Parque Nacional y sus consecuencias. La historia de desalojos en el Anfiteatro de Acapulco es conocida, se crea expresamente Ciudad Renacimiento para dar cabida a las familias desalojadas del anfiteatro, sobre terrenos productivos en zonas inundables de la cuenca media-baja del río La Sabana. Las consecuencias de esa decisión es el deterioro ambiental no sólo de esas tierras, sino también del propio río, y donde fluyen principalmente sus aguas, la Laguna de Tres Palos.
El gobierno federal ha considerado más de dos décadas que la problemática del Parque Nacional El Veladero es meramente local. Desde 1995, mediante un acuerdo suscrito por los tres órdenes de gobierno, han tratado de entregar el parque al gobierno del estado y al del municipio. Pero siguen sin existir las capacidades institucionales para su manejo tanto del gobierno estatal, como del gobierno del municipio. Asumo, además que no hay entusiasmo por hacerlo dada su compleja problemática, que llevaría de arranque a impactos presupuestales. En la lógica de muchos tomadores de decisión estatales y municipales sería esto un gasto y no una inversión. Aunque no existe interés ambiental, ha existido interés económico y político, pero como reserva territorial para entregarla a invasores que luego se regularizan. Por otro lado, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales del gobierno federal, a través de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), no lo tiene como un tema de prioridad, entiendo que no se considera como parte del Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas, pero no le ha quedado más que mantener la responsabilidad que conlleva el decreto de su creación como parque nacional.
Por ello, sería injusto no reconocer que los trabajadores de la Conanp también han hecho su parte tratando de proteger el parque de invasiones, esto al costo de ser amenazados por la delincuencia organizada, ya que así de fuertes son los intereses por sus tierras. También, quienes han cuidado físicamente el parque han sido el Ejército y la Policía Ecológica Estatal. No olvido a los trabajadores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente.
Asimismo, a través de un gran esfuerzo y compromiso de los trabajadores de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren) del gobierno del estado en el año 2015, durante el periodo corto pero intenso en trabajo y resultados del gobierno del doctor Rogelio Ortega, y con el propósito de contribuir a la protección del Parque Nacional El Veladero se instalaron 38 señaléticas o anuncios de gran formato, tanto para delimitar el área, como para orientar e informar a los visitantes.
Además, instituciones y ciudadanía han hecho infinidad de veces esfuerzos de reforestación y restauración en diversas áreas del parque. Las brigadas contra incendios forestales, tanto de la Comisión Nacional Forestal, el gobierno del estado y el municipio siempre han estado atentas a combatir y controlar los incendios. Seguramente olvido a trabajadores de otras instituciones, una disculpa por esa omisión.
Con todo esto, quiero decir que mucha gente tanto de instituciones públicas como de la propia ciudadanía, han cuidado y defendido dentro de sus posibilidades al parque. Pero… no es suficiente, hace falta real voluntad política y liderazgo para sacarlo adelante.
Sería un éxito llegar a los 40 años de creación del parque con un Programa de Manejo en aplicación. Sería también un éxito que estuviera funcionando de manera cotidiana su Consejo Asesor, dando recomendaciones a todo un equipo de manejadores del parque altamente especializados, que operen el mencionado Programa de Manejo. Aseguro que sería una gran inversión para Acapulco y el ambiente.
Por ello, nuestra invitación es que los responsables de la Semarnat-Conanp, Semaren y del gobierno de Acapulco se reúnan para diseñar una hoja de ruta urgente, con acciones y tiempos concretos, que permita responder a los problemas evidentes del parque, e informen de esto a la ciudadanía. No se debe esperar a que arda el parque en el estiaje. Terrible imagen para nuestro sufrido puerto se observa en medios y redes sociales cuando esto sucede. Estamos ciertos que tendrían el apoyo de muchas otras instituciones y ciudadanía bien dispuesta a trabajar por el parque, pero necesitan que se les invite a ello. Esperaríamos una pronta manifestación de compromiso por el parque, como lo ha hecho de manera cotidiana mucha gente desde hace casi 37 años.
P.D. 1 De los residuos de Chilpancingo. No entiendo si vamos bien, medio bien o mal en el tema de los residuos en Chilpancingo. ¿Alguien conoce el modelo de gestión de residuos que se tiene ahora operando? Se acabó la crisis del modelo del gato.
P. D. 2 De la legislación forestal. Hay una necedad en dictaminar de manera rápida una nueva Ley Forestal en la Cámara de Diputados, que en nuestra opinión no tiene los suficientes instrumentos de navegación para un verdadero desarrollo forestal sustentable, no quieren entrar al debate de las ideas y visiones diversas a las suyas.