Arturo Martinez Nateras
Enero 28, 2026
Algunos compromisos de campaña del gobierno de la presidentya Claudia Sheinbaum son los siguientes:
“Seis. La política exterior seguirá los principios constitucionales de la libre autodeterminación de los pueblos, la no intervención y la solución pacífica de controversias. Nos corresponde siempre defender la grandeza de México y promover relaciones de respeto, nunca de subordinación. Somos un país libre, democrático, soberano, independiente; somos un gran país con un pueblo maravilloso, honesto y trabajador. Andrés Manuel López Obrador le devolvió la dignidad a nuestro pueblo y nunca nadie se la podrá arrebatar.
“Siete. Nuestros paisanos son héroes y heroínas de la patria; no sólo ayudan a la economía de nuestro país, sino que también son pilar de la economía de Estados Unidos. Siempre estaremos agradecidos y admirados por su trabajo, por el apoyo que les dan a sus familias cada mes; por ello, siempre les defenderemos. Le he encargado al secretario de Relaciones Exteriores que su principal tarea sea atender, en los consulados que están en Estados Unidos y otros países, a nuestros paisanos y paisanas con dignidad.
“Ocho. Ya se aprobó la reforma judicial. En unos días el Senado de la República va a emitir la convocatoria, porque la elección es en junio del 2025. Como lo dije en el Congreso, lo que queremos es más independencia y autonomía del Poder Judicial, erradicar la corrupción. Además, ya el Ejecutivo se elige democráticamente; ahora le toca al Poder Judicial ser elegido democráticamente. Con el pueblo, todo; sin el pueblo, nada.
“Nueve. Seguiremos trabajando con los familiares para alcanzar la verdad y la justicia hasta encontrar a todos los jóvenes desaparecidos de Ayotzinapa.
“Diez. En su momento impulsaremos la reforma constitucional al sistema electoral, que fortalezca la democracia participativa, la revocación de mandato, la decisión del pueblo a través de las consultas y la reducción del costo de las elecciones al pueblo. En 2027 me someteré a revocación de mandato, como lo establece la Constitución”.
Cada uno de los migrantes en lucha es una reencarnación de Bert Corona, el autor de la tesis de que ningún ser humano es ilegal.
Cada ciudadano movilizado en contra del ICE y de la barbarie policial en ciudades de Estados Unidos enaltece con su solidaridad la calidad humana del ser. La izquierda y la democracia en ese país no están vencidas; la rebeldía casi insurreccional es una señal de que un mundo mejor es posible.
Invoco a Bert Corona por su lucidez visionaria. Él educó y mostró a los mexicoamericanos pero especialmente a los indocumentados a ocuparse de la política, a no contentarse con los derechos sociales y económicos. Bert propició la fundación de MAPA, de CASA y de infinidad de sindicatos de empresa y de servicios. Y ahora los mexicoamericanos y otros migrantes avanzan firmemente en la conquista de alcaldías tales como las de Nueva Orleans, con la mexicana Helena Moreno, y Zohran Mamdani, en Nueva York; integran caucus en algunas entidades de la Unión Americana y de plano estamos a punto de una disputa por la presidencia con abanderados como el senador Bernie Sanders, el alcalde de Nueva York o el gobernador de California, Gavin Newsom. Parece que el dilema socialismo o barbarie figurará en la boleta presidencial del 2028…
Ahora del seno de la creatividad social brotan formas de lucha y de solidaridad por todos lados. Incluso en algunos consulados como el de Nueva York con Félix Santana se organizan verdaderas expresiones y análisis sobre los derechos y la importancia económica y social de los migrantes quienes tributan tanto o más con escasos derechos a devoluciones y a instituciones de seguridad Les recomiendo leer el libro Memorias del movimiento chicano. Biografia de Bert Corona de Mario T. Garcia, de la Universidad de California Santa Bárbara traducción de Arturo Martínez Núñez… Entre los migrantes se han formado dirigentes políticos y sociales, estudiosos solidarios, comunidades y clubes de convivencia, desarrollo y autodefensa. Sin embargo Morena y sus gobiernos son indiferentes, apenas si se ocupan. Los consulados sirven para muy poco con excepciones como el de Nueva York en la persona de Félix Santana. Con Bert libramos una batalla contracorriente por el derecho de voto a los inmigrantes, ahora una realidad casi desperdiciada con un potencial infinito.
En México la presidenta y casi todos los actores políticos y sociales no dejan de reconocer el heroísmo de los migrantes, el papel de las remesas y su desempeño como constructores de la denominada grandeza americana. La migración mexicana ocupa un inmenso espacio cultural, social, económico. La derecha descarada busca el manto perverso del presidente Donald Trump, al grado de sugerir invasiones e injerencia directa.
¿Por qué los migrantes mexicanos casi no votan en las elecciones generales?
De acuerdo con el padrón se inscribieron 224 mil ciudadanos de los cuales únicamente votaron menos de 145 mil. Nos preguntamos ¿por qué? Guerrerenses sufragaron 2 mil 600, michoacanos un poco mas de seis mil. Las entidades expulsoras que cuentan con más sufragantes son Ciudad de México, Jalisco y Estado de México.
Los ciudadanos mexicanos residentes en el extranjero casi no votan primero pues la credencial del INE no sirve para nada, ni siquiera como identificación. Y este es el principal problema a resolver. Negociar acuerdos consulares para que sirva como documento de identidad. Los migrantes únicamente pueden votar en las elecciones presidenciales y de senadores. Están despojados de su derecho de voto para diputados federales y locales, para alcaldes y ayuntamientos. Los migrantes mantienen sus raíces en las localidades de origen donde de alguna manera participan, las remesas activan la economía familiar directamente. Entonces si la reforma en ciernes servirá para algo debe ampliar los derechos políticos de los migrantes en todos los órdenes de gobierno: federal, estatal y municipal.
Mucho se exalta el heroísmo de nuestros compatriotas, pero el peso duro es como una pedrada contra las familias receptoras. Cada remesa de cien dólares equivalía a dos mil pesos y hoy al cambio corriente a mil 750, un impuesto confiscatorio. Sería un estímulo justo establecer una paridad preferente estable y revisable de 20 pesos por dólar y además crear un fondo de inversión, garantía y ahorro para fomentar el aprovechamiento productivo de las remesas con estímulos a microempresas y sociedades de producción rural.
Los actores políticos mexicanos, los partidos y agrupamientos, el movimiento social requieren volver los ojos a ellos, a nosotros, veámonos en el espejo de los migrantes víctimas de las bestiales redadas y de las cacerías del ICE y del ejército gringo.
Guerrero y Michoacán son hervideros electorales, en lugar de organizar movilizaciones de solidaridad y promover el otorgamiento pleno de los derechos políticos, económicos y sociales de nuestros compatriotas, se divierten deschongándose unos con otros como ha sido el espectáculo de este fin de semana…
¿Y la comisión de la reforma electoral? ¿Y la iniciativa de la presidenta? ¿Y el CEN de Morena?
Autocontemplándose en sus respectivos espejitos de vanidad.
Es tiempo de solidaridad y espacio para los transformadores.