EL-SUR

Sábado 19 de Junio de 2021

Guerrero, México

Opinión

¿Derrocar a AMLO?

Jorge Camacho Peñaloza

Junio 19, 2020

Los grandes espíritus siempre han encontrado una violenta oposición de parte de mentes mediocres.
Albert Einstein.

Andrés Manuel López Obrador sigue siendo el único político en el actual momento histórico del país con la capacidad suficiente para controlar la agenda; posiblemente desde Carlos Salinas de Gortari no había Presidente que definiera la agenda del debate público y mediático, cuando no es él mismo el tema, con su genial “detente enemigo que el Corazón de Jesús está conmigo”, lo pone impecablemente hasta descaradamente en su contra dando a conocer intenciones derrocadoras.
Por ejemplo, cuando se llegó al momento de la cúspide de la curva del coronavirus y se observaba que el momento se alargaba y al afamado doctor Hugo López-Gatell se le terminaban los argumentos, Andrés Manuel rápidamente mató el debate del Covid y sacó la culebra, la BOA, el Bloque Opositor Amplio, cuyo objetivo es nada más y nada menos que derrocarlo, de tal forma que las pericias del doctor López-Gatell quedaron atrás ante el manotazo de AMLO en la agenda mediática con el BOA.
El asunto es que la propuesta de tema del BOA fue inmediatamente creíble, pegó en el centro del debate público y mediático por las voces golpistas, por ejemplo, desde el interior del mismo Ejército, empresarios, gobernadores, algunos comunicadores y simpatizantes antichairos de alto nivel económico que les ha dado por hacer manifestaciones arriba de lujosos vehículos exigiendo la renuncia de López Obrador.
Aquí lo hemos dicho en otras colaboraciones, en este cambio de régimen, con una abrumadora victoria de AMLO, México necesita una oposición que haga democráticamente los contrapesos al nuevo y fortalecido Poder Ejecutivo Federal, que la actual oposición por el momento no sería de los partidos perdedores porque quedaron realmente muy debilitados y maltrechos, de ahí que la oposición de los empresarios, de los gobernadores, de las organizaciones civiles, de los medios de comunicación, es buena, es sana y hasta normal como dice AMLO, se requiere.
También afirmo que lo peor que le puede pasar al país es que ante el surgimiento de un nuevo partido hegemónico, no haya una oposición fuerte que escrute las decisiones del régimen y no por llevarle a ultranza la contraria, sino para que provoque la deliberación de los grandes temas nacionales.
Asimismo, hemos dicho que fortalecer la oposición es una de las necesidades más imperiosas para el sistema político mexicano y en ese sentido valida y legitima a todas las voces de oposición, para forzar al régimen a la honestidad y la eficiencia. Hay condiciones para levantar una oposición fuerte con los dos tercios de los ciudadanos del país que no votaron por Morena; no se trata de confrontar sino de deliberar públicamente, de generar un diálogo entre las diferentes formas de entender los problemas y las soluciones de los asuntos públicos, de buscar alternativas desde ópticas diferentes.
Esa es la importancia del BOA, que el propio AMLO se la ha dado, de los intentos por crear alianzas partidistas, de la oposición empresarial, de la sociedad civil, el Frente Anti AMLO, los medios de comunicación y las redes sociales, sólo que esta oposición no debería descarrilarse a sí misma con objetivos ilusos como es la renuncia de Andrés Manuel López Obrador o su derrocamiento, porque eso sencillamente es imposible, una oposición inteligente debe abrazar la democracia y aspirar a tener la mayoría de votos en cada urna. Si no es malo ser oposición, lo malo es no saber ser oposición.
Vuela vuela palomita y ve y dile: A mis paisanos, que si no pueden contenerse el gusanito de salir a hacer manifestaciones y hacer protestas, está bien pues, pero que estrictamente, carajo, apliquen las medidas de higiene, bozal, gel antibacterial y sana distancia, y ya verán que esa curva se viene pa’bajo.