EL-SUR

Viernes 19 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión

Descubriendo especies como nunca

Octavio Klimek Alcaraz

Enero 24, 2026

Carl Linnaeus, el gran naturalista sueco, llevó a cabo una atrevida misión hace aproximadamente 300 años: conocer y ordenar para nombrar de manera científica a las especies del planeta. Se considera hoy en día el padre de la taxonomía moderna; además, fue quien elaboró el sistema de nomenclatura binomial y definió más de diez mil especies animales y vegetales. Los científicos han continuado identificando nuevas especies desde ese momento, en su empeño por investigar la biodiversidad terrestre.
En la actualidad se calcula que la humanidad conoce 2.5 millones de especies: la cifra corresponde a los animales, plantas, hongos y microorganismos que han sido descritos. Sin embargo, la cifra real probablemente sea mucho más alta: las estimaciones sugieren que existen entre decenas y cientos de millones de especies.
De acuerdo con un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Arizona, que fue publicado el pasado 5 de diciembre de 2025 en la revista Science Advances, los científicos están hallando especies a una velocidad nunca vista, identificando más de 16 mil especies nuevas anualmente. El equipo que trabajó en el estudio pronostica que la biodiversidad de algunos grupos, como los hongos, las plantas, los arácnidos, los peces y los anfibios, es más abundante de lo que se pensaba al principio. Esta tendencia no presenta indicios de desaceleración (https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.adz3071).
“Algunos científicos han sugerido que el ritmo de descripción de nuevas especies se ha ralentizado, lo que indica que nos estamos quedando sin especies nuevas por descubrir, pero nuestros resultados muestran lo contrario”, afirmó en un comunicado de la Universidad de Arizona, John Wiens, profesor del Departamento de Ecología y Biología Evolutiva de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Arizona y autor principal del artículo. “De hecho, estamos descubriendo nuevas especies a un ritmo nunca visto”. (https://news.arizona.edu/news/new-species-are-now-being-discovered-faster-ever-study-suggests).
El equipo de investigadores analizó las historias taxonómicas de aproximadamente 2 millones de especies, que abarcan todos los grupos de organismos vivos. Entre 2015 y 2020 –el período más reciente con datos completos-, los investigadores documentaron un promedio de más de 16 mil especies nuevas cada año, incluyendo más de 10 mil de especies animales (predominantemente artrópodos e insectos), 2 mil 500 especies de plantas y 2 mil especies de hongos.
“Estos miles de especies recién descubiertas cada año no son solo organismos microscópicos, sino que incluyen insectos, plantas, hongos e incluso cientos de nuevos vertebrados” señalo Wiens.
Con el fin de proyectar la cantidad de especies que se descubrirán y describirán en el futuro, el equipo de investigadores también estudió las tasas de aparición de especies nuevas a través del tiempo. Los biólogos no solo catalogan escarabajos o plantas de pequeño tamaño; cada año también identifican especies de aves, mamíferos o árboles que son nuevas para la ciencia.
En las últimas décadas, la velocidad de nuevos hallazgos se ha incrementado en la mayor parte de las clases de vertebrados. Esto es válido incluso para los mamíferos que se han investigado a fondo, a pesar de que la tasa general es más baja que en los comienzos del siglo XX, el periodo dorado del descubrimiento de las especies de grandes mamíferos. Las aves son una excepción entre los vertebrados, pues la mayor parte de las especies se han conocido desde hace más de un siglo y el número de nuevas descripciones al año es bastante bajo.
De acuerdo con el ritmo de nuevas descripciones establecido por el equipo de investigación en años recientes, la mayor parte de los anfibios y peces podrían seguir siendo desconocidos. Se estima, por ejemplo, que podrían existir hasta 115 mil especies de peces y 41 mil de anfibios, aunque en la actualidad se han documentado solamente alrededor de 42 mil especies de peces y 9 mil de anfibios. También estimaron que el número final de especies vegetales podría ser mayor a quinientas mil. Se han reconocido aproximadamente 1.1 millones de especies de insectos; sin embargo, muchos piensan que el número verdadero se aproxima a los 6 millones. Wiens propuso en un artículo previo que incluso podría estar cerca de los 20 millones.
A través de sus características visibles, la mayor parte de estas especies todavía se describen por primera vez. Sin embargo, los análisis de ADN están fomentando el surgimiento de lo que se conoce como especies crípticas: plantas y animales que a simple vista parecen totalmente iguales, pero cuya composición genética es tan distinta que en ocasiones tienen más diferencias que los humanos y los chimpancés. En particular, para la identificación de un gran número de nuevas especies durante un largo periodo de tiempo, el estudio del ADN proporcionó oportunidades inéditas en el caso de arqueas, hongos y bacterias.
“Actualmente, la mayoría de las especies nuevas se identifican mediante rasgos visibles”, afirma Wiens en el comunicado. “Pero a medida que mejoren las herramientas moleculares, descubriremos especies aún más crípticas: organismos que solo se distinguen a nivel genético. Esto es especialmente prometedor para revelar bacterias y hongos más singulares”.
“Descubrir nuevas especies es importante porque estas no pueden protegerse hasta que se describan científicamente”, añadió Wiens. “La documentación es el primer paso en la conservación; no podemos proteger una especie de la extinción si desconocemos su existencia”.
Asimismo, la identificación de nuevas especies ayuda a buscar nuevos productos naturales para el provecho del ser humano. Las medicinas para perder peso y combatir diabetes, cada vez más populares y que están basadas en una hormona del monstruo de Gila, y los agonistas del receptor GLP-1, son algunos ejemplos de productos naturales. Las plantas, los hongos y los venenos de las serpientes y arañas, también tienen productos naturales que podrían ser utilizados con fines médicos, como curas para el cáncer y el dolor.
Los científicos calculan que diez especies se extinguen cada año, con una tendencia a disminuir en el último siglo, según un estudio previo. En general, la tasa de descubrimientos es considerablemente mayor que la tasa de especies que se extinguen anualmente. No obstante, a diferencia de las nuevas descripciones confirmadas, este número está expuesto a múltiples incertidumbres. Con frecuencia, una especie no se considera oficialmente extinta hasta que han transcurrido muchos años, o incluso décadas, sin ningún avistamiento documentado u otra prueba. A pesar de que el pájaro carpintero de pico de marfil norteamericano es un ave grande, las autoridades estadounidenses lo declararon extinto más de 70 años después (y aun así, la discusión persistió).
Para numerosos animales y plantas, no se cuenta con datos sobre su tamaño poblacional o su distribución; frecuentemente, la ciencia solo tiene conocimiento de la descripción inicial. Por lo tanto, no se sabe si todavía existen. En los ecosistemas acuáticos y en los trópicos, la cantidad de datos es especialmente escasa. Según Wiens y su equipo, los entornos insulares y de agua dulce tienen un mayor riesgo de extinción.
Los investigadores tienen como siguiente tarea la intención de trazar un mapa para determinar los lugares donde se encuentran la mayoría de las especies nuevas, con el fin de identificar áreas geográficas importantes de biodiversidad aún no descubierta. Las montañas y las selvas tropicales alejadas, además de las profundidades oceánicas (menos del 0.001 por ciento de las cuales han sido observadas por los humanos), son vistas como zonas muy prometedoras para encontrar nuevas especies de plantas y animales. Además, les interesa saber quiénes hacen los descubrimientos y están verificando si ha habido un cambio, pasando de científicos mayormente europeos a investigadores que registran nuevas especies de sus propias naciones.
“Aunque la búsqueda de Linneo para identificar especies comenzó hace 300 años, el 15 por ciento de todas las especies conocidas se han descubierto tan solo en los últimos 20 años”, afirma Wiens en el comunicado. “Aún queda mucho por descubrir, y cada nuevo descubrimiento nos acerca a la comprensión y la protección de la increíble biodiversidad de la vida en nuestro planeta”.