EL-SUR

Sábado 19 de Junio de 2021

Guerrero, México

Opinión

Desesperados 

Jorge Camacho Peñaloza

Agosto 11, 2017

Déjeme como estoy… La desesperación es la salud de los perdidos. El general en su laberinto.

Como se vaticinaba, la elección del Estado de México es el laboratorio en el que el Grupo Atlacomulco, al que pertenece el candidato del PRI a gobernador Alfredo del Mazo Maza y su primo el presidente de la República Enrique Peña Nieto, está dejando ver lo que este partido está dispuesto a hacer para no perder la Presidencia de la República en el 2018, en otras palabras, ha dejado ver las armas que utilizará en la contienda del año que viene.
En realidad no son estrategias nuevas, son esencialmente las mismas, como es rebasar los topes de gastos de campaña, usar los programas sociales del gobierno a favor del candidato priísta, engañar a la gente haciéndole creer que mejorará su economía regalando tarjetas, comprar directamente votos, hacer todo esto sobre todo en las zonas rurales más empobrecidas aprovechándose de las condiciones de pobreza de la gente, la cooptación electoral de las instituciones del estado, y la maniobra más importante, el control de los órganos electorales tanto INE como los locales.
La entrega precipitada esta semana de la constancia de mayoría por parte del Consejo General del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) para Alfredo del Mazo Maza, ha evidenciado la verdadera situación en que se encuentra el PRI más allá de las conocidas y permanentes cifras de rechazo de la ciudadanía a los gobernadores priistas del 70 por ciento y al propio Enrique Peña Nieto, del 80: el PRI está realmente desesperado, recurriendo al descaro de levantar la mano de vencedor antes del veredicto de los jueces.
Manipular a los órganos electorales al grado de hacerlos parecer como verdaderas marionetas, no sólo hace rebajar la legitimidad y legalidad del árbitro electoral, sino su credibilidad por parte de la sociedad y con ello la propia legalidad y legitimidad de sus supuestos candidatos ganadores. Con esta desesperación, como toda loca acción, el PRI sólo está ganando su propia tumba, ineluctablemente lo va a llevar a cometer toda suerte de errores que los acabarán de sepultar en el panteón de los regímenes predemocráticos o dictatoriales tardíos del país.
Se trata de estrategias que serán fáciles de anular. Se requiere de una revisión de lo que ha pasado con las tarjetas electorales que han ofrecido sobre todo los candidatos del PRI y encontraremos que la mayoría de ellas, si no es que todas, perdieron toda su validez resultando un engaño. En cuanto a los topes de campaña se podrá convocar a una contraloría ciudadana electoral con contralores nacionales e internacionales para documentar vía redes sociales los gastos de campaña de los candidatos a la Presidencia de la República, presentando reportes semanales por esto de los recursos estimados gastados en la promoción de los candidatos. Y en cuanto a la manipulación política de la población más pobre, habrá que dirigir una campaña de promoción del aprovechamiento de los recursos que ofrezcan los candidatos priistas sin la obligatoriedad de retribuirle con el voto, es decir, llamar a recibir, pero no dar, o en su defecto denunciar para proceder contra los mercaderes electorales.
Sin embargo, el asunto que merece una revisión más exhaustiva es el de la estrategia del control de los órganos electorales por parte del PRI. Ya no estamos en los tiempos de las caídas del sistema. Los integrantes de las instituciones encargadas de organizar y llevar a cabo imparcialmente los comicios no pueden estar al servicio del PRI. Hay consejeros en el propio Instituto Nacional Electoral y en órganos locales, que les pulula su militancia interna priísta, no niegan la cruz de su parroquia, traen la camiseta puesta de ese partido, que hasta se auto vanaglorian de ser hombres del sistema, aún y con una formación de izquierda o demócrata y liberal algunos.
La noticia es que hacer que Instituto Electoral del Estado de México entregara la constancia de mayoría a Alfredo del Mazo antes de que los tribunales dictaminaran las impugnaciones, es una evidencia clara de su desesperación y descarada intención de pasar por encima de la ley, el INE y los tribunales para conservar el poder. En el 2018 no lo lograrán.
Vuela vuela palomita y ve y dile: A los que quieran la construcción del frente amplio, que el resultado probable no será la suma de votos de los partidos que lo integran, sino de la preferencia y aceptación de quien abandere la coalición.