EL-SUR

Lunes 06 de Diciembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

Despojo e injusticia electoral

Marcial Rodríguez Saldaña

Agosto 31, 2005

Con motivo de la elección de candidatos a integrantes de los ayuntamientos y                                       diputados convocada por el PRD el pasado 26 de junio, los saldos negativos no acaban de concluir sus efectos.

El Tribunal Federal Electoral (Trife), contrario a su misión de hacer respetar la voluntad popular, en resoluciones absurdas despoja de candidaturas a diputados en los distritos 5 y 17 de Acapulco.

Resulta que el Trife, en una sesión realizada el 24 de agosto de 2005 que duró menos de hora y media, despacha más de 50 casos, resuelve la justicia electoral al vapor, pues no se puede entender que asuntos en donde está de por medio el derecho de votar de la ciudadanía y el derecho a ser votado de quienes ganaron las candidaturas en las urnas, emitan sentencias con tanta ligereza.

Las resoluciones del Trife en ambos casos, llaman la atención por su desapego a los principios rectores en materia electoral, como la certeza, imparcialidad, legalidad y objetividad, pues en la misma sesión resuelven dos asuntos de manera diferente.

En el caso del Distrito 5 en donde ganó con votos Juan Calixto López, el Trife lo despoja de su triunfo por la única causa de no haber rendido a tiempo sus gastos de precampaña –justicia electoral con dos varas.

Es muy grave que el Trife haya cometido tal injusticia electoral, pues no puede bajo el mismo criterio exculpar a un candidato                                       y condenar a otro, más aún cuando según el propio Trife no fue requisito rendir los gastos de precampañas, pues los precandidatos no fueron notificados de los mismos y en caso de que hubiese sido un requisito a cumplir, lo más que ameritaba                                       es una sanción administrativa                                       pero no el golpe a la voluntad de los ciudadanos.

Recordemos que en el caso de Fox, se excedió con mucho en sus gastos de campaña en donde hubo recursos de procedencia indebida y ahí lo tenemos cobrando de presidente de la República y los magistrados del Trife se hicieron de la vista gorda.

En el caso del Distrito 17, el Trife invalidó todas las causales que esgrimió la Comisión                                       Nacional de Garantías del PRD para anular la candidatura del vencedor, sin embargo absurdamente castiga el voto por la causa de que el ganador entregó balones de futbol con logo oficial, nombre y cargo a niños de educación preescolar tres meses antes de la precampaña, aduciendo uso de recursos públicos: ¡habíase visto tan burdo señalamiento del Trife!, que se mancillaran los votos populares, ¡por haber entregado material deportivo a niños!

Este criterio del Trife es una aberración, una ofensa a los principios electorales, pues siempre ha sostenido que el uso de recursos públicos sólo se presenta cuando durante las precampañas, campañas o en periodos muy cercanos (días) se entregan bienes a los electores, es decir que guarden una relación directa en el tiempo (cercanía, proximidad) mas no a tanta distancia y mucho menos a quienes ni siquiera tienen derecho a votar, como son los niños de preescolar.

El criterio más rígido que podría adoptar el Trife en estos casos, es tomar en cuenta cuando más el tiempo de duración de precampañas, para contabilizar las fechas previas de posible promoción de aspirantes mediante aplicación de programas de gobierno, pues al no estar previsto en la ley, normalmente los consejos electorales exhortan a los gobiernos a que suspendan sus campañas publicitarias de obras un mes antes de las elecciones, pero hacerlo como erróneamente consideró el Trife es un exabrupto, pues bajo este criterio, para el Trife pueden ser tres, seis meses o más lo que ocasionaría la parálisis de los gobiernos.

A ver si el Trife aplica el mismo criterio a los presidenciables, que en sus cargos públicos, aparecían recientemente promocionando sus nombres todos los días en medios de comunicación con programas de gobierno, muy cerca —como lo dice tan subjetivamente en su resolución— del proceso electoral de 2006 que comienza en octubre.

Cumplir con una responsabilidad de atender las demandas de la ciudadanía, entrega de material deportivo, que tratándose de recursos municipales debería llevar logos oficiales, ha sido la causa del despojo a la candidatura al diputado en el Distrito 17.

No se midieron los magistrados del Trife, que con estas resoluciones han demostrado parcialidad, irresponsabilidad y han puesto en duda su honorabilidad, pero lo más grave ha sido que han perdido la confianza de los ciudadanos que votaron, creyendo que su voto se respetaría, han deshonrado el encargo que recibieron y han desacreditado a una institución tan noble como el Trife.

Los efectos políticos están por venir, desconfianza de los ciudadanos en las elecciones que organiza el PRD y en el Trife, pues cómo explicarles que porque no se rindió a tiempo un informe de gastos de campaña en el caso del Distrito 5, no siendo obligatorio, y en el 17 porque se entregaron balones de futbol a niños, adquiridos con recursos públicos, lo que obliga a que lleven logos oficiales, tres meses antes de la precampaña ¡su voto no valió!

La democracia electoral es en resumen el respeto al voto del pueblo, no hay más, quienes se ostenten como candidatos sin el voto popular son usurpadores de candidaturas que no ganaron en las urnas, no tienen legitimidad mucho menos la autoridad moral y política para presentarse con los electores a pedir el voto pues les reclamarán ¿cómo es candidato si usted no ganó?

La injusticia electoral en los distritos 5 y 17 de Acapulco se ha consumado temporalmente, la ciudadanía que votó se siente ultrajada, humillada, pero la lucha continúa, ésta solo fue una etapa, la democratización de los partidos, de la sociedad continúa; la confianza de los electores con su voto para ganar legítimamente las candidaturas, es la fuerza indestructible para seguir adelante.