EL-SUR

Sábado 18 de Mayo de 2024

Guerrero, México

Opinión

Detención y deportación de migrantes

Rubén Aguilar Valenzuela

Febrero 19, 2020

 

En 2019 con 186 mil 750 migrantes detenidos, la gran mayoría centroamericanos, se alcanzó el mayor número de toda la década, de acuerdo con información de la Secretaria de Gobernación (Segob).
Este récord, 42 por ciento más que en 2018, es el resultado de la política migratoria del gobierno del presidente López Obrador, la más agresiva de los últimos 100 años.
En el primer semestre de 2019 se detuvo el mismo número que en 2018, pero en abril, después de las amenazas económicas del presidente Trump, la política migratoria de México se alineó al mandato de Estados Unidos.
En ese momento se incrementa el número de las detenciones y así entre abril y junio, en tres meses, se detiene a 75 mil 790 migrantes.
El 80 por ciento de los detenidos son centroamericanos: 79 mil 627 hondureños; 52 mil 525 guatemaltecos y 22 mil 267 salvadoreños. Se detuvieron a 7 mil 352 cubanos cuando en 2018 solo habían sido 492.
De acuerdo al Instituto Nacional de Migración (INM) el 70 por ciento de las detenciones se dieron en cuatro estados: Chiapas (8 mil 351), Veracruz (22 mil 080), Tabasco (17 mil 339) y Oaxaca (8 mil 619).
Del total de los detenidos 123 mil 239 fueron deportados de manera directa a sus países de origen, 6 por ciento más que en 2018. El 49 por ciento son hondureños, el 35 por ciento guatemaltecos y el 12 por ciento salvadoreños.
El gobierno, por voz del presidente y el canciller Ebrard, celebran los resultados de la nueva política a la que califican de un “éxito”. Ésta no es la visión de la Iglesia católica y las organizaciones a favor de los migrantes.
Y tampoco de la ONU que a través de la Oficina, para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH) ha dicho que México y Estados Unidos aplican “políticas migratorias más estrictas a medida que las condiciones sociales y económicas de los países centroamericanos siguen deteriorándose”.
Para el organismo, México de un año al otro, se convirtió en una muralla contra la migración procedente de Centroamérica. En 2019, entre Estados Unidos y México, deportaron a 103 mil 200 migrantes guatemaltecos. El primero 54 mil 547 y el segundo a 48 mil 653.
En 2019, las deportaciones de hondureños y salvadoreños, desde Estados Unidos y México, crecieron en 40 por ciento y 39 por ciento respectivamente, según la ONU.
Resultado de la nueva política migratoria ha disminuido el número de los migrantes centroamericanos que llegan a México, tal como lo quería el presidente Trump que ha sido muy elogioso de la actual política migratoria del presidente López Obrador.
De acuerdo a la ONU, con base en datos proporcionados por el gobierno de México, la disminución de los migrantes centroamericanos que intentaron entrar a México es del 70 por ciento del primero al segundo semestre de 2019.
La situación política, económica y social de los países del Triángulo del Norte no va a cambiar y en la medida que no exista la válvula de escape de la migración, esos problemas se van a agravar.
Todavía no hay estudios de lo que puede significar el cierre de las fronteras de México a los migrantes centroamericanos, para la vida de Honduras, Guatemala y El Salvador.

Twitter: @RubenAguilar