EL-SUR

Jueves 26 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

Día del Sobregiro Ecológico de la Tierra

Octavio Klimek Alcaraz

Agosto 22, 2020

 

Una buena noticia (relativa) dentro de tantas malas, sobre todo para los interesados en indicadores ecológicos. La pandemia de Covid-19 ha reducido la huella ecológica de la humanidad este año. Esto significa que la fecha del llamado Día del Sobregiro Ecológico de la Tierra también se ha retrasado. Según cálculos científicos, para este sábado 22 de agosto todos los recursos renovables de la tierra se han agotado en todo el mundo para 2020. Este día, la humanidad le habrá exigido a la naturaleza y sus recursos, el equivalente a la capacidad de regeneración de la Tierra de todo el año. Hasta finales de diciembre, la humanidad vivirá más allá de sus posibilidades “a crédito”. Sin embargo, en comparación con el año anterior, el Día del Sobregiro Ecológico es tres semanas después en todo el mundo. Tal mejora no se había visto en todos los años de su medición. Sin embargo, pese a esta tendencia ambiental positiva con casi un 10 por ciento menos de consumo de recursos naturales, todavía usamos tantos recursos ecológicos como si viviéramos en 1.6 Tierras. Esto, es un resultado directo de la paralización de la actividad económica por la pandemia en la mayoría de los países.
El cálculo del Día del Sobregiro de la Tierra es una iniciativa de Global Footprint Network en cooperación con diversas instituciones académicas, como la Universidad de York, el Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático y diversas organizaciones ecologistas. Global Footprint Network es una organización internacional de sostenibilidad cuyo objetivo es ayudar al mundo a vivir dentro de los límites de la Tierra y responder a los efectos del cambio climático (consultar la página electrónica https://www.overshootday.org/ de donde se han tomado buena parte de la información y los textos).
Para calcular el Día del Sobregiro de la Tierra se utilizan las Cuentas Nacionales de Huella y Biocapacidad (National Footprint and Biocapacity Accounts), que mantiene y actualiza la citada Universidad de York en Toronto y se rige por la Fundación de Datos de Huellas (Footprint Data Foundation). Las Cuentas están basadas en los conjuntos de datos de la ONU (15 mil datos puntuales por país por año). Dado que los datos de la ONU sólo se extienden hasta 2016, los resultados mundiales para 2020 se han evaluado utilizando datos complementarios.
Su cálculo, se basa en el concepto de huella ecológica, que es la métrica de contabilidad de recursos biológicos más completa disponible. Suma todas las demandas competitivas de las personas por áreas biológicamente productivas: alimentos, madera, fibras, secuestro de carbono y alojamiento de infraestructura. Se compara con dos valores calculados. Por un lado, está la capacidad biológica de la Tierra para acumular recursos y absorber y reducir desechos y emisiones. Por otro lado, existe la necesidad de recursos forestales, tierras cultivables y ganaderas, agua y zonas de pesca necesarios para nuestro modo de vida y economía. En el año anterior a la pandemia (2019), la gente usó la naturaleza 1.75 veces más rápido de lo que los ecosistemas pueden regenerarse. Según los nuevos cálculos, en 2020 todavía era un 60 por ciento demasiado. Los factores más importantes para este resultado fueron la reducción de la Huella de Productos Forestales y la Huella de Carbono, es decir, la disminución del consumo de productos forestales y las emisiones de dióxido de carbono por la quema de combustibles fósiles, que se redujeron en un 8.4 y 14.5 por ciento respectivamente. Estos últimos constituyen el 57 por ciento de la huella ecológica de la humanidad.
Con el fin de determinar el impacto de la pandemia en la Huella de Carbono, el periodo comprendido entre el 1 de enero y el Día del Sobregiro de la Tierra se dividió en tres segmentos: enero-marzo, para el que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ya ha publicado un análisis de las reducciones de energía y emisiones; abril-mayo, que representa los periodos de encierro más severos, y junio-junio, del Día del Sobregiro en la Tierra, durante el cual se espera la flexibilización gradual de las políticas de encierro.
La Huella de Productos Forestales se ve fuertemente afectada por las previsiones de la demanda que, a su vez, determinan la cosecha forestal. Aunque la construcción ha estado en curso durante la pandemia, la industria forestal predijo una menor demanda en el futuro y, por lo tanto, redujo rápidamente las tasas de cosecha.
El sistema alimentario mundial sufrió alteraciones importantes, como el cierre temporal de los servicios alimentarios y la imposibilidad de que los trabajadores agrícolas migrantes cruzaran las fronteras. De la granja a la mesa el acceso, tanto al mercado, como a los alimentos, se ha visto comprometido, aumentando simultáneamente el desperdicio de alimentos y la malnutrición. No obstante, la Huella Alimentaria parece no haber sido afectada por la pandemia de Covid-19.
El rebasamiento global de la capacidad de regeneración de la Tierra comenzó a principios de la década de 1970. Ahora, la deuda ecológica acumulada resultante, equivale a 18 años terrestres. En otras palabras, le tomaría al planeta 18 años de toda su regeneración revertir el daño causado por el uso excesivo de los recursos naturales, asumiendo que ese uso fuera completamente reversible.
La población mundial necesitaría 1.6 planetas para satisfacer de forma sostenible sus necesidades de recursos. Si todos los países tuvieran un presupuesto como Alemania, incluso serían necesarias tres tierras en 2019. Con una forma de vida como la de China, la población mundial necesitaría 2.2 Tierras. Si todas las personas hicieran negocios como lo hacen en Estados Unidos, necesitarían cinco Tierras. Si bien el día de sobrecarga terrestre cayó en diciembre en la década de 1970 debido al menor consumo de recursos, en 2019 ya era el 29 de julio.
Concluyo, con el mensaje que se reitera en diversos textos referentes al Día del Sobregiro de la Tierra: Dado que la salud pública y la recuperación económica se han convertido en las preocupaciones predominantes a nivel mundial, las políticas de reconstrucción en el contexto de la pandemia deben incluir la crisis planetaria general como base para las decisiones políticas. Las políticas no deben significar la reconstrucción bajo el lema de todo como antes, sino que deben contener posibilidades de cambios ecológicamente significativos. Se trata de construir un futuro en el que todos prosperen en el marco de la capacidad de regeneración de nuestro planeta. Si nosotros movemos la fecha el Día del Sobregiro de la Tierra 5 días al año, la humanidad utilizara menos de un planeta antes de 2050.

PD. Mis sinceras condolencias a la familia de mi amigo Gaudencio Mejía Morales, quien nos ha dejado. Gaudencio fue un buen amigo, y compartí muchos buenos y malos momentos en el trabajo en Cámara de Diputados, cuando se luchaba de manera muy desigual por hacer un mejor país. Hasta luego, Gau.