EL-SUR

Sábado 20 de Julio de 2024

Guerrero, México

Opinión

Día Internacional de las Reservas de Biosfera

Octavio Klimek Alcaraz

Noviembre 05, 2022

 

El pasado 3 de noviembre se conmemoró por primera vez, el Día Internacional de las Reservas de Biosfera. Dicho día fue proclamado por la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en su 41ª reunión de noviembre de 2021 (resolución 41 C/37) Ver página electrónica https://www.unesco.org/es/days/biosphere-reserves.
En la citada resolución se manifiesta que: “Considerando que las reservas de biosfera representan la plasmación sobre el territorio del Programa sobre el Hombre y la Biosfera (MAB), programa científico intergubernamental de la Unesco que tiene como objetivo establecer una base científica para mejorar la relación entre las personas y su entorno, combinando las ciencias naturales y sociales con miras a mejorar los medios de vida de las personas y salvaguardar los ecosistemas naturales y gestionados, promoviendo así enfoques innovadores para el desarrollo económico que sean social y culturalmente apropiados y ambientalmente sostenibles”. Con esa consideración principal resuelven proclamar el citado Día Internacional de las Reservas de Biosfera.
La relevancia de las reservas de biosfera tiene mucho que ver con los trabajos pioneros del recientemente fallecido doctor Gonzalo Halffter, uno de los pilares de la ecología en México y en el mundo propuestas (ver artículo en su memoria de El Sur de 19 de marzo de 2022).
Cuando en 1975 bajo su liderazgo se establecen las reservas de biosfera de Mapimí y la Michilía, en el estado de Durango. Estas fueron las dos primeras reservas de biosfera de México y de Latinoamérica, contribuyendo a lo que el doctor Halffter denominó la modalidad mexicana para el establecimiento de las reservas de biosfera, el cual fue posteriormente adoptado por la Unesco. El denominado modelo mexicano se centra en la incorporación de la participación de las poblaciones e instituciones locales en las tareas de la conservación de las reservas. Su objetivo es lograr una vida mejor para los habitantes de las áreas naturales protegidas, así como conservar su territorio. Las áreas naturales protegidas como catalizadores del desarrollo sostenible de sus habitantes. Así, en la actualidad las reservas de biosfera no son como las áreas protegidas tradicionales. Esto se confrontó en los orígenes de las reservas de biosfera con la noción proteccionista de los parques nacionales, muchos de ellos convertidos en categoría de reservas de biosfera en otros países, y en donde no hay actividades productivas incluso aquellas tradicionales que salvaguardan el patrimonio biocultural.
Por estos trabajos sobre reservas de biosfera, el doctor Halftter fue designado dos veces presidente y dos veces vicepresidente del Consejo Internacional de Coordinación del Programa MAB de la Unesco, que es el responsable de potenciar la Red Mundial de Reservas de Biosfera. De tal forma, que la modalidad mexicana, el legado del doctor Halffter como la comunidad MAB de la Unesco reconoce, contribuyó de manera fundamental en la estrategia y creación de otras reservas de biosfera a lo largo y ancho del planeta.
En la actualidad, para la Unesco Las reservas de biosfera son ‘lugares de aprendizaje para el desarrollo sostenible’. Son sitios para probar enfoques interdisciplinarios para comprender y gestionar los cambios y las interacciones entre los sistemas sociales y ecológicos, incluida la prevención de conflictos y la gestión de la biodiversidad. Son lugares que brindan soluciones locales a desafíos globales. Las reservas de biosfera incluyen ecosistemas terrestres, marinos y costeros. Cada sitio promueve soluciones que concilian la conservación de la biodiversidad con su uso sostenible. (https://es.unesco.org/node/314143).
La Unesco indica que las reservas de biosfera involucran a las comunidades locales y a todas las partes interesadas en la planificación y gestión. Integrando tres “funciones” principales:
Conservación de la biodiversidad y la diversidad cultural;
Desarrollo económico sociocultural y ambientalmente sostenible, y
Apoyo logístico, que sustenta el desarrollo a través de la investigación, el seguimiento, la educación y la formación.
Estas tres funciones se persiguen a través de las tres zonas principales de las reservas de biosfera:
Zonas núcleo, que comprende una zona estrictamente protegida que contribuye a la conservación de paisajes, ecosistemas, especies y variación genética
Zonas de amortiguamiento: Rodea o está junto a la(s) zona(s) núcleo(s) y se utiliza para actividades compatibles con prácticas ecológicas sólidas que pueden reforzar la investigación científica, el monitoreo, la capacitación y la educación.
Zonas de transición: La zona de transición es donde las comunidades fomentan actividades económicas y humanas sociocultural y ecológicamente sostenibles.
El director General de la Unesco, por medio de un proceso de propuesta de sus sitios a conservar por sus estados miembros, designa a las reservas de biosfera siguiendo las decisiones del Consejo Internacional de Coordinación del MAB (MAB ICC), que en su momento presidió el doctor Halffter. Así, su estatus es reconocido internacionalmente, aunque permanecen bajo la jurisdicción soberana de los estados donde se encuentran.
Hoy México tiene 42 reservas de biosfera reconocidas por la Unesco y el MAB considera en su Red Mundial de Reservas de Biosfera un total de 738 reservas de biosfera en 134 países con una superficie de más de 7 millones de kilómetros cuadrados, alrededor del 5 por ciento de la superficie terrestre, más de tres veces la superficie de México.
Destaca, que en las reservas de biosfera de la Unesco viven y trabajan 276 millones de personas.
En lo personal, considero que las reservas de biosfera deben ser un laboratorio permanente que permita inducir procesos para que las personas que ahí habitan o se encuentren en su entorno vivan en armonía con la naturaleza. Las personas habitantes deben ser, a través de su autoorganización, los principales sujetos en las decisiones, el seguimiento y control del respeto de los ecosistemas naturales en la reserva de biosfera. Se trata de que ellos asuman la conservación, aprovechamiento, mantenimiento y restauración en los territorios de las reservas, y también las de vigilancia y control. Para ello, deben tomar en cuenta tanto la asesoría, como los indicadores definidos por las instituciones de investigación científica que trabajan en las reservas. En todo caso, las autoridades de gobierno deben apoyar e inducir todos estos procesos, reduciendo en lo posible su protagonismo. Este es el ideal de la conservación comunitaria donde las personas de las comunidades asumen compromisos para la conservación de los ecosistemas de los que forman parte, viviendo de manera sostenible y en armonía con los mismos.
Sin duda alguna, el gran desafío que se tiene hoy es lograr la protección efectiva de la naturaleza y de las culturas y formas de vida humanas que están estrechamente asociadas a ella. El aprendizaje con las reservas de biosfera es que aporta las evidencias para comprender que los seres humanos somos parte integral de la naturaleza, y no una fuerza externa destinada a dominarla o conquistarla para ponerla a su servicio. Usemos este día internacional de las reservas de biosfera para estas reflexiones.