EL-SUR

Lunes 08 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión

Diálogo en el laberinto

Florencio Salazar

Febrero 16, 2026

Husmeo a mi alrededor y comparo a uno con otro.
Mario Vargas Llosa

Arturo Martínez Núñez, en su colaboración en El Sur, Morena y la línea clara contra la impunidad; y Luis Carlos Ugalde, en su artículo de Reforma, Veintisiete sobre 100, abordan el mismo tema: la corrupción. Ambas colaboracio-nes fueron publicadas el 11 de febrero reciente.
Reproduzco argumentos textuales de cada uno de ellos, como si debatieran en un foro virtual, en el cual muchos hablan pero pocos escuchan. He procurado que –en lo posible– sus puntos de vista se correspondan, bajo la lógica de un intercambio ordenado de ideas, no necesariamente en la disposición de lo escrito.
Arturo Martínez Núñez (AMN): “En un país marcado durante décadas por la corrupción estructural, la simulación institucional y la impunidad selectiva, sostener una postura clara frente a la ley no es un gesto retórico, es una definción política de fondo”.
Luis Carlos Ugalde (LCU): “Esta es la calificación en materia de corrupción según el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) de Transparencia Internacional, publicado ayer. La buena noticia es de que México mejora en el margen respecto al año previo: de 26 sobre 100 subimos a 27. La mala es que seguimos reprobados y en el lugar 141 de 182 países”.
AMN: “El movimiento de transformación nació, precisamente, para enfrentar ese régimen de privilegios. Por ello, combatir la corrupción como política de Estado –y no como discurso coyuntural o arma discursiva– implica aceptar una verdad incómoda: cuando las instituciones actúan conforme a la ley, nadie puede colocarse por encima de ellas”.
LCU: “En promedio, los siete años de la ‘cuarta transformación’ son peores que los 18 de los gobiernos llamados ‘neoliberales’: 29.4 puntos entre 2019 y 2025, frente a 32.7 entre 2001 y 2018. Incluso el gobierno de Peña Nieto –al que se calificó como el más corrupto– tuvo un promedio mayor que los morenistas, de 31.2”.
AMN: “Morena ha sido explícito: no encubre ni protege a nadie. Esta afirmación, sencilla en su forma pero profunda en su alcance, rompe con una tradición arraigada en la vida pública nacional, donde los partidos solían convertirse en refugio de impunidades, administrando la justicia con lógica facciosa y no con criterios de legalidad”.
LCU: “La promesa de López Obrador de ‘barrer la corrupción de arriba hacia abajo’ quedó en la retórica, en los hechos la basura se multiplicó”.
AMN: “Celebrar que las instituciones actúen y que los procesos legales sigan su curso conforme a derecho no debe interpretarse como una renuncia política, sino como una afirmación democrática”.
LCU: “Bajo el lema de ‘no somos iguales’, se sustituyeron reglas por lealtades: se protege al cercano y se exhibe al adversario. Para preservar la cohesión interna, la ropa sucia se lava en casa y la corrupción se normaliza”.
AMN: “Morena no solo fija una postura institucional, sino que traza una línea nítida frente a uno de los males históricos que más han dañado la confianza ciudadana: la idea de que el poder político puede estar por encima de la ley”.
LCU: “La fiscalización del gasto se volvió mas frágil: la Auditoría Superior de la Federa-ción perdonó irregularidades, sua-vizó las observaciones y buscó complacer al Presidente, en lugar de someterlo al escrutinio públi-co”.
AMN: “La historia reciente demuestra que cuando los gobiernos ceden a la tentación de proteger a los suyos erosionan no solo su autoridad moral, sino la confianza de la sociedad en las instituciones. Morena ha decidido no transitar por ese camino”.
LCU: “La única vía sostenible para contener la corrupción es construir instituciones de transparencia, auditoría, sanción y rendición de cuentas que funcionen incluso cuando incomoden al poder”.
AMN: “Morena ha entendido que la presunción de inocencia es un derecho constitucional, pero no una coartada para eludir la rendición de cuentas”.
LCU: “La erosión institucional no es abstracta: el Sistema Nacional Anticorrupción, creado en 2015 para coordinar esfuerzos del Estado, ha sido debilitado presupuestalmente. En el presupuesto 2026, su Secretaría Ejecutiva sufrió un recorte de 95%: pasó de 128.8 millones a apenas 6.3 millones de pesos”.
AMN: “Morena reafirma su responsabilidad histórica frente al país. La confianza del pueblo no se preserva con silencios cómplices ni con discursos ambiguos, sino con decisiones firmes. La claridad es inequívoca: pincipios firmes, cero privilegios y cero excepciones. La transformación solo será real si la justicia alcanza a todos. Sin excusas. Sin excepciones. Sin impunidad”.
LCU: “Si no se reconstruyen controles efectivos y contrapesos auténticos, la corrupción seguirá siendo uno de los problemas más graves del país, tal como decía López Obrador durante los 18 años que fue candidato opositor”.

Tan tan.