EL-SUR

Jueves 18 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión

Distinción a Ricardo Raphael

Humberto Musacchio

Mayo 05, 2025

Distinción a Ricardo Raphael

La Sociedad General de Escritores de México entrega hoy el Premio Sogem Caridad Bravo Adams a colegas que se han distinguido por su producción literaria. En esa lista de escritores distinguidos está, en buena hora, Ricardo Raphael, autor de Fabricación (Ed. Seix Barral, 2025), una valiente, estremecedora y muy documentada crónica novelada sobre las mil y una tropelías de Isabel Miranda de Wallace, quien a partir de 2005, con dinero y con influencias, realizó una amplia campaña para que los presuntos secuestradores y asesinos de su hijo fueran castigados, lo que llevó a que no pocos hombres y mujeres resultaran sometidos a suplicios interminables por los torturadores de la Procuraduría, en presencia y con participación de la misma señora, con el fin de que toda persona señalada por ella como culpable, sospechosa, pariente o amiga de los supuestos responsables confesara los más horrendos crímenes bajo amenaza de muerte o de daños a los familiares de esas víctimas de la prepotencia, varias de las cuales siguen en prisión, en tanto que otras salieron del país y las que se quedaron viven aterrorizadas por la experiencia vivida y el explicable miedo a ser nuevamente víctimas de suplicio o ver dañada a su familia.

El cadáver seguía vivo

Pero lo cierto es que Hugo Alberto Wallace, el hijo de Isabel Miranda de Wallace, no fue secuestrado ni menos aún asesinado, no por lo menos durante más de un año luego del presunto plagio, supuestamente ocurrido en 2005, pues él se comunicaba con diversas personas y hasta se dejaba ver, siempre rodeado de sus pistoleros. La causa de su “desaparición” fue una deuda que no le pagó al narcotraficante El Mencho. Todo este sucio proceder fue avalado por las más altas autoridades del país, empezando por el entonces presidente de la República, Felipe Calderón, que hasta la distinguió en 2010 con el Premio Nacional de Derechos Humanos, cuando Raúl Plascencia Villanueva era presidente de la CNDH y respaldó que se le otorgara esa distinción a la difamadora, cómplice de torturas y destructora de vidas, a quien en 2012 el mismo CaldeRón hizo candidata del PAN al gobierno de la Ciudad de México, elección en la que por fortuna salió derrotada. La perversa mujer murió el pasado 8 de marzo.

Murió Andrés González Pagés

En Mérida, Yucatán, murió el escritor Andrés González Pagés, nacido en Villahermosa, Tabasco, en 1940. Estudió Biología en el Politécnico, Ciencias Políticas en la UNAM e Historia del arte en el Museo Nacional de Roma. Perteneció a los Cafés Literarios de la Juventud (1964) y codirigió la revista Volantín (1964). Perteneció al taller de Juan José Arreola y fue editor de Mester. Encargado de la sección de Literatura del Departamento de Difusión Cultural del IPN (1967-75), director de Publicaciones (1971-75) y subdirector de Cultura y Asuntos de Personal de la SIC (1975), entre otros cargos del sector público; guionista del canal 13 de televisión (1983), director editorial del gobierno de Tabasco (1984-88) y jefe del Departamento de Publicaciones del Centro Regional de Inves-tigaciones Multidisciplinarias de la UNAM (1989-). Coordinó talleres literarios. Uno de sus libros, Una caverna húmeda y verde, recibió el Premio Nacional de Cuento. Fue becario del Centro Mexicano de Escritores (1969-70), profesor de la Escuela de Escritores de la Sogem y cofundador de la Sociedad de Escritores Tabasqueños (1987).
Eugenio Anguiano Roch

Hijo de Victoriano Anguiano Equihua, quien fuera diputado federal, rector de la Universidad Nicolaíta y candidato por el Partido Popular a gobernador de Michoacán en 1950, Eugenio Anguiano Roch, quien falleció hace unos días, fue un economista distinguido, con estudios en la UNAM, de la que fue profesor, así como de El Colegio de México e investigador visitante en Harvard. Priista de los decentes, fue emba-jador en Costa Rica, Vietnam, Argentina, Austria, Brasil y dos veces en China. Ocupó otros cargos públicos y entre sus libros se recuerda Cooperación econó-mica internacional. Diálogo o confrontación (1981). Hombre de trato suave pero firme, el autor de esta columna lo recuerda con afecto como representante magi-sterial en la Comisión Mixta de la hoy Facultad de Economía.

La legendaria Antonieta

Antonieta Rivas Mercado (Ciudad de México 1900-París 1931) fue una mujer de época. Le puso nombre a las calles de las Lomas de Chapultepec, terrenos que fraccionó su esposo Albert Blair. Patrocinó la revista Ulises, en la que escribió, y con el grupo de los Contemporáneos fundó el Teatro de Ulises. Fue mecenas e impulsora de Andrés Henestrosa y respaldó económicamente a Carlos Chávez para fundar la Orquesta Sinfónica Nacional. Apoyó la campaña presidencial de José Vasconcelos en 1929 y al ser derrotado su candidato, Antonieta se fue a Estados Unidos donde se hizo amiga de Federico García Lorca y luego marchó a París para reencontrarse con el llamado Maestro de América, quien la rechazó, por lo cual ella optó por suicidarse dentro de la Catedral de Notre Dame. Al cumplirse 125 años de su nacimiento, la Casa Rivas Mercado (Héroes 45, colonia Guerrero) inauguró una amplia exposición de esa mujer extraordinaria.