EL-SUR

Martes 30 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión

El circo de muchas pistas

Florencio Salazar

Marzo 01, 2025

 

De pronto fuiste todos los chicos del mundo.
Elena Jordana.

Pasan las cosas de manera in-esperada y tan rápido que solo vemos las ráfagas del movimiento. Tener alerta los sentidos, advertir el entorno, mirar a lo lejos y obtener resultantes del análisis de hechos y presenti-mientos. Antes que nada, y por sobre todas los acontecimientos, prevalecer.
Problema, y problema serio, cuando la atención es distraída. Recordemos los buenos tiempos del circo: payasos, trapecio, domadores de fieras, malabaristas. Del acto principal distraían presentaciones menores, un payaso perseguido por una jauría de pequeños canes, otro payaso derribando a su compañero, ambos payasos liados a golpes con guantes que sonaban como tamborazos.
Más aún cuando el circo era de tres pistas, llámese Atayde o Unión, eran espectaculares. Los niños que fuimos nos metíamos levantando la carpa y a la velocidad del rayo nos trepábamos en las gradas. A veces nos sorprendían los guardias y pa’fuera. Pero todo era divertido, excepto alguna vez que me metí al mediodía para ver el zoológico. Estaba un payaso que se llamaba Torpedo, era un enano que me pareció de 50 años; sin maquillaje su rostro era agrio y triste.
Torpedo tenía una sartén friendo unos ajos, unos cuántos ajos serían su comida. Con los años me enteré de lo mal pagados que eran los artistas de los circos, con excepción de los que tenían papeles estelares: magos, guapas bailarinas, acróbatas en los aires. Recordemos que los trapecistas tenían red de protección, pero algunos hacían sus acrobacias sin dicha red, lo cual tenía al público con el Jesús en la boca.
Pero vuelvo al tema. Acudo a la metáfora del circo como ejemplo de que lo secundario puede distraernos de lo principal. Estamos viviendo en un circo de más de tres pistas. Ahí están los actores: Trump, China, Rusia, Ucrania, Dinamarca, Panamá, Canadá y México, a nivel internacional. En lo nacional, la Presidenta de la República, el Congreso de la Unión, la Suprema Corte, los capos extraditados…
En el ámbito local, la sucesión gubernamental adelantada, El Toro, la división de Morena, el pluripartidismo pálido, las preferencias partidistas, los índices delictivos, la rehabilitación de Acapulco, la penumbra de Chilpancingo, el Taxco de plata sin brillo, y los muchos plantones, cierre de vías, y todos los proble-mas, incidencias, ocurrencias, que exigen que tengamos la cabeza giratoria para poder mirar en todas las direcciones.
Hoy podemos advertir como los asuntos locales son nacionales y los nacionales internacionales y al “revés volteado”. Lo mismo nos enteramos del trato grosero del presidente Trump a su homólogo de Ucrania Zelensky, que del rechazo de las cámaras legislativas a la iniciativa contra el nepotismo del Ejecutivo federal, o sea: Morena contra Morena, igual que en Guerrero.
¿Qué, pues, es lo que hay que ver? ¿A qué debemos estar atentos? En principio a todo, pero no a todo con el mismo punto de atención. Debemos estar atentos a los desplantes del presidente de Estados Unidos porque va a sufrir nuestra economía si aplica el 25 por ciento a los aranceles de las exportaciones mexicanas; pueden bajar las remesas, que han sido de hasta 64 mil millones de dólares, en caso de que les apliquen un impuesto; y que, a pesar de lo conversado entre los dos gobiernos, podrían incursionar en nuestro territorio tropas de asalto de Estados Unidos para capturar a los jefes de jefes.
El presidente Trump está uniendo al mundo en su contra, pero Estados Unidos sigue siendo la primer potencia del planeta. Ya dobló a Ucrania para extraer minerales estratégicos; genera alarma por su reiterada intención de recuperar el Canal de Panamá; en Canadá por expresar que este país debe ser parte de Estados Unidos; y en la tierra del príncipe Hamlet –Dinamarca– por querer apoderarse de Groenlandia. Lo anterior es comprensible al conocer los datos del Índice de democracia global: “la proporción de la población mundial que vive en una democracia plena en 2024 es solo un 6.6 por ciento, un nuevo mínimo” desde 2006. “Por otro lado, 2 de cada 5 personas viven bajo un régimen autoritario”.
Las pistas del circo planetario son demasiadas. Baste por ahora mencionar que pongamos atención a lo que importa. La globalización está a todo lo que da y en estos días se puede hacer público cualquier cosa o asunto, independientemente del lugar en donde ocurra. La cuestión es: ¿en las manos de los poderosos estamos inermes, sometidos, conformes, sin alternativas?
Las redes no necesariamente comunican, pero nos vigilamos. Orwell, profeta indispensable.