EL-SUR

Sábado 20 de Abril de 2024

Guerrero, México

Opinión

El cultivo del arte para una cultura de paz

Silvestre Pacheco León

Noviembre 19, 2017

Se dice que la cultura de la tolerancia y el respeto es la base de las relaciones armónicas  entre las personas, y por ello el medio más eficaz para enfrentar la violencia y el miedo en los tiempos que corren.
El camino para adquirir esa cultura de respeto y tolerancia tan deseable para una sociedad como la guerrerense, son la educación y el arte. El problema está en sacarla de su situación marginal y convertirla en una política de Estado.
Hasta hoy los esfuerzos por construir esa cultura son aislados y provienen de personajes individuales y de las organizaciones de la sociedad civil que con frecuencia carecen de medios para darles continuidad como requiere un proceso de cambio. En éste sentido en Guerrero siempre me ha sorprendido el trabajo del maestro Carlos Álvarez porque en 30 años ha dado resultados tangibles en la educación musical de sus ahora miles de seguidores que disfrutan de los conciertos de la Filarmónica de Acapulco.
Dice el economista y filósofo bengalí, Amartya Sen (quien figuró como asesor del grupo parlamentario anti mafia en Italia), que la cultura, además de propiciar una relación armónica y de confianza entre la gente que aprende a resolver conflictos con base en la negociación, tiene también una dimensión económica en el desarrollo, sobre todo en casos como el turismo en países de parajes culturales e históricos (como podría ser el caso de Zihuatanejo en cuya bahía se botaron las naves que hicieron el primer viaje de ultramar desde nuestro continente), y que la cultura y el arte son parte de los derechos fundamentales en las sociedades avanzadas. La falta de público en tantos eventos culturales y artísticos que suelen organizarse sin coordinación ni concierto, son muestra de la carencia de una política educativa.
Frente a estas reflexiones he visto en Zihuatanejo el esfuerzo de un grupo de personas, mayoritariamente jóvenes, que se empeñan en construir esa sociedad avanzada de la que habla Amartya Sen  para imponerla a la violencia cotidiana.
(En nuestra ciudad el reporte de muertes violentas registra más de cien en lo que va del año).

Juventud Inquieta Poesía

Con severas limitaciones presupuestales, propias de las organizaciones civiles que trabajan para la cultura y el arte, en los últimos días del presente mes, Zihuatanejo se vestirá de gala para recibir a visitantes  de una decena de países latinoamericanos que forman parte de la Sociedad Iberoamericana de Poetas y Escritores que vienen a celebrar su XI Encuentro Internacional cultural y poético denominado Juventud Inquieta Poesía.
Los anfitriones en esta empresa de arte y cultura que pretende sumarse a la corriente mundial del turismo cultural serán los socios de la organización que conforman la versión local de SIPEA, la Sociedad Iberoamericana de Poetas y Escritores nacida en la ciudad de Tijuana en el año 2002 bajo el liderazgo del poeta guerrerense Manuel Salvador Leyva Martínez, quienes celebrarán en el puerto los XV años de su fundación.
Para los días del 22 al 26 de noviembre los organizadores han planeado realizar variadas actividades  a cargo de los creadores locales que también alientan la iniciativa de crear el Paseo de la Cultura, un espacio en la ciudad dedicado a la exhibición permanente de sus obras que puedan sumarse al paisaje natural que tiene atractivo turístico.
Para este propósito los animadores del Encuentro han conseguido el apoyo de algunas dependencias y de representantes populares que entienden la importancia de abonar a la cultura de la paz y a la convivencia armónica (el único renuente ha sido el ayuntamiento municipal).
Los invitados que vienen de doce países (a la fecha han confirmado su presencia con copia de sus pasajes, 45 poetas y escritores), pagan sus gastos de pasaje con el compromiso de participar en la fiesta de intercambio que implica la lectura de sus trabajos donde la palabra se expresará con toda su fuerza.
El apoyo local que aún se trabaja para concretar ése noble propósito, consiste en darles hospedaje a los invitados durante los días programados, el traslado de su hotel a las sedes del Encuentro y viceversa, paseos colectivos y alimentación.
Con ese motivo habrá exposiciones de pintores, escultores y artesanos de Zihuatanejo en las instalaciones del Museo Arqueológico de la Costa Grande donde el público podrá admirar el desbordado ingenio de los alumnos que formó el malogrado artista Hugo Ayvar Sánchez como el reconocido acuarelista y promotor del muralismo testimonial, Miguel Ángel Jaimes, Alfredo Tapia y Lupita Gaytán con su escuela de Arte Nativo, así como los escultores Crescencio Oregón que vive en Pantla, quien fue el autor de los monumentos de mujeres guerrerenses de las siete regiones del estado que embellecen plazas y calles del puerto, y Mauricio López Moctezuma,  cuyo arte en barro ha sido toda una revelación en el puerto divulgando en sus obras la cosmogonía de la cultura amuzga.
Los artesanos mostrarán sus trabajos con material reciclado y el aprovechamiento de los derivados de la palma de coco, y también habrá lugar para que los visitantes conozcan la abundante y variada gastronomía que es propia de nuestro lugar.
En las escuelas de educación media y superior (preparatorias, Conaleps, Cetis, Tecnológico y Facultad de Turismo) se organizarán talleres de lectura y de poesía con la participación de poetas de Argentina, Perú, Brasil, México, involucrando al mayor número de estudiantes que podrán interactuar con los creadores  en el prodigio de hacer que las palabras expresen el éxtasis del amor o  la desesperación para emocionar a quien la escucha o la lee, como decía Octavio Paz.
En las tardes de esos días y hasta la noche, en el escenario  que se montará frente a la playa Principal  se desarrollarán programas culturales que incluirán lectura de poemas, interpretación de canciones de artistas locales y declamaciones.
Ahí se escucharán los poemas del afamado costeño Antonio Urbina, el autor de Felipa, la sin par novela escrita en rima, y  los del laureado poeta Raúl Román, junto al no menos reconocido Guillermo Coria de Vallecitos de Zaragoza.
No faltará en esas tardes la voz del profesor Lamberto Ibarez cuyas fervorosas declamaciones han popularizado la obra de los poetas de la región, y tampoco las canciones del compositor Isidoro Barrera junto a Irma López, la cantautora del puerto.
En el museo regional, además de las exposiciones de pintura, escultura y  artesanías, habrá presentaciones y firma de libros por parte de sus autores.
Estarán, además de escritores latinoamericanos, visitantes de Acapulco, Tabasco, Veracruz y de la ciudad de México, autores locales como Raúl Román y su Corazón Costeño, el prolífico escritor Antonio Urbina con sus casi diez títulos, el profesor Celestino Morelos con su libro sobre Ayotzinapa, y el anecdotario de Recuentos de la vida costeña, de quien esto escribe.