EL-SUR

Sábado 27 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión

El desastre ambiental de Pemex

Silber Meza

Octubre 25, 2025

Pemex, tenemos un problema. Poco a poco, año tras año, la empresa del gobierno ha dejado de ser la gran proveedora del presupuesto público, la gallina de los huevos de oro, para convertirse en un serio problema para las finanzas nacionales.
En el estudio El rompecabezas financiero de Pemex: deuda, liquidez y presupuesto, publicado por México Evalúa en septiembre pasado, se explica que la empresa más importante del país deberá cubrir en dos años 23.8 mil millones de dólares en vencimientos de deuda, equivalentes a 450 mil millones de pesos (mmdp). Y si se suman los adeudos con proveedores y otras obligaciones financieras de corto plazo, el total llega a los 960 mmdp, lo que representa 2.5 por ciento del Producto Interno Bruto.
La organización civil explica que las obligaciones de deuda repercuten en el gasto de inversión productiva. “La realidad es que las obligaciones financieras de Pemex ya absorben más presupuesto que la inversión en exploración y producción. En 2026, por cada peso que Pemex use para pagar su deuda, sólo podrá destinar otros 87 centavos al negocio productivo”, se lee en la publicación.
La carga económica de la empresa, dirán los partidarios de la 4T, viene por los malos manejos de los gobiernos priistas y panistas, pero aunque sea así, es un hecho que con el actual régimen no se le ha podido sacar adelante, a pesar de las enormes cantidades de dinero público que se le han inyectado.
Además, el conflicto con Pemex no sólo es económico, también es ambiental.
Entre 2008 y 2023, Pemex ha contaminado 777 sitios por derrames y fugas de hidrocarburos, como publicó en El Universal la reportera Alejandra Crail. Si bien la mayoría de estos lugares cuentan con un programa de remediación, únicamente se ha subsanado 14 por ciento de los daños provocados. Los estados con más contaminación son Tamaulipas, Tabasco y Veracruz. Justo este último acaba de sufrir un derrame de la petrolera sobre el río Pantepec, municipio de Álamo Temapache. Los daños todavía no se han cuantificado, pero la contaminación se extendió rápidamente, lo que puede provocar que afecte a los humanos y, también, a los animales, las plantas y el subsuelo. La información se obtuvo del inventario nacional de sitios contaminados y remediados de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Los humanos vivimos un momento complicado en nuestra relación con el medio ambiente. Aunque tenemos el cambio climático sobre nosotros, a pesar de que los veranos e inviernos se intensifican, las lluvias nos ahogan con fuerza, el deshielo sube el nivel de los océanos y se comen las playas, no hemos entendido el mensaje. Muchos animales han muerto por la contaminación de petróleo y gas de la empresa mexicana.
Esta semana, Greenpeace publicó un comunicado al que tituló “Pemex: más siniestros, más contaminación, menos rendición de cuentas”. En el texto, firmado por Pablo Ramírez, se afirma que “los siniestros no son accidentes aislados, son parte de la operación de la industria fósil”.
Se expone que en el periodo 2020-2022 estos desastres ambientales en instalaciones de Petróleos Mexicanos aumentaron 152 por ciento; también aumentó la gravedad de los siniestros en 126 por ciento.
Es importante comentar que, de acuerdo con el análisis de Greenpeace incluido en el comunicado, junto con Pemex también han contaminado empresas privadas de trenes, automovilísticas, de comunicación, transporte y, por supuesto, combustibles.
De estos casos, 22.6 por ciento “no cuenta con un programa de remediación, responsabilidad de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA)”, remarca.
Uno de los elementos más destacados que aborda Greenpeace es que los derrames de Pemex ocurren por la falta de mantenimiento “en infraestructura que ha estado funcionando por varias décadas”.
Y justo este último punto es de los más preocupantes: la infraestructura de la empresa del Estado mexicano se ha hecho vieja y, como sucede con las tuberías de las casas antiguas, cada vez se complicará más la operación. Si Pemex no remedia hoy, como no lo ha hecho, el futuro será más riesgoso para los humanos, los animales, las cosechas, los océanos, el aire. Y de eso todos tenemos que hablar, por economía y por nuestra salud.