EL-SUR

Jueves 26 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

El índice Big Mac

Héctor Manuel Popoca Boone

Enero 13, 2005

 

 

Me llegó, por correo electrónico, un estudio del señor Rami Schwartz que por ser interesante lo reproduzco, en parte, para conocimiento de los lectores de El Sur.

La economía mexicana no crece. No se generan empleos permanentes. Los salarios permanecen estancados. La inflación promedio anual fue de 5.19 %. Esto nos da por resultado que la vida se encarezca y el poder adquisitivo familiar se reduzca.

Tres son los índices que nos indican que las economías individuales o familiares no prosperan a pesar de que los datos macroeconómicos indiquen otra cosa, o como dijera alguien, los buenos resultados en las variables macroeconómicas del país aún no se ven reflejados ni con mucho en la mayoría de los bolsillos de las familias mexicanas.

El índice Big Mac es un comparativo muy simple pero revelador entre precios de productos o servicios en México y en Estados Unidos. Su nombre lo toma de la famosa hamburguesa Big Mac de McDonald´s que es idéntica en todo el mundo, tiene la misma calidad en cualquier lugar que se prepare, y los empleados también lo hacen con idénticos entrenamientos, procedimientos y responsabilidades.

Con este índice se compararon productos semejantes hechos en forma similar en ambos lados de la frontera con Estados Unidos. De la medición de los precios que se hicieron en 36 de estos productos, en San Antonio Texas y en la ciudad de México, resultó que en términos globales la canasta fue 9.75 por ciento más cara en México que en San Antonio. La canasta de productos en México costó 585.44 pesos y en San Antonio 48.50 dólares. (A un tipo de cambio vigente el día de la encuesta de once pesos por dólar lo que equivalió a 533.45 pesos).

Por ejemplo: La lata de Coca Cola de 355 mililitros costaba 4.45 pesos en la ciudad de México, mientras que en la ciudad de San Antonio 4.18 pesos. La lata de elotes en granos Del Monte de 400 gramos costaba en México 9.16 pesos, mientras que en San Antonio 6.38 pesos. El litro de gasolina sin plomo con 87 grados de octanaje en México estaba a 6.07 pesos, en San Antonio en 4.34 pesos. Un minuto de llamada de teléfono fijo a celular, Telmex lo cobraba a 2.50 pesos y en San Antonio estaba a 1.10 pesos. En total de los 36 productos y servicios, 15 resultaban más baratos en la ciudad de México y los 21 productos restantes lo eran en San Antonio.

Otro índice interesante es el inflacionario por producto y no el globalizado para toda la economía. Por ejemplo, Speed Stick de Mennen, en la ciudad de México, costaba 7.50 pesos en diciembre de 1994 mientras que en febrero del 2004 costaba 22.10 pesos. Es decir, en diez años tuvo un incremento del 195% el precio de la barra de desodorante. En San Antonio el mismo producto costaba 1.85 dólares en 1994 y hoy día cuesta 1.92 dólares, un aumento de solo 4%. La lata de Coca Cola anteriormente mencionada, costaba 1.30 pesos en México en 1994 y hoy día cuesta 4.45 pesos. Tuvo un incremento de 242 por ciento; mientas que en San Antonio el cambio de precio en diez años fue de 0.33 a 0.38 centavos de dólar; es decir, 15%. Lo mismo podemos decir de la gasolina sin plomo: mientras en México, de diciembre de 1994 a la fecha, se incrementó el precio en 353%; en los Estados Unidos lo hizo en 41%.

El otro índice que nos ayuda a conocer la magnitud de la pauperización de la familia mexicana es el que se refiere al poder adquisitivo comparado. El Departamento del Trabajo de Estados Unidos reporta en noviembre del 2003 que el salario promedio de la industria manufacturera en Estados Unidos ascendió a 15.84 dólares por hora. Por su lado, la Secretaría del Trabajo en México reveló que para el mismo mes de noviembre del 2003, el salario promedio de la industria manufacturera en México ascendió a 358.91 pesos al día, que dividido entre ocho horas que dura la jornada de trabajo, da un resultado de 44.86 pesos la hora o sea 4.08 dólares. En otras palabras, los trabajadores mexicanos ganan apenas la cuarta parte que los trabajadores en Estados Unidos por hacer lo mismo en el mismo tiempo.

Si se combinan casuísticamente precios de productos y de mano de obra, resulta que el poder adquisitivo de los trabajadores mexicanos es en algunos casos 82 por ciento inferior al de sus contrapartes en Estados Unidos. Veamos, en el año 2004, un chofer de pipa de combustible en México ganaba 44.86 pesos la hora. Si deseaba comprar gasolina para su auto, a 6.07 pesos el litro, con el sueldo de una hora de trabajo le alcanzaba para 7.39 litros. Por tanto, tenía que trabajar todo un día para llenar un tanque de 60 litros. Su contraparte en los Estados Unidos ganaba 15.84 dólares la hora y con ese dinero podía comprar 40.14 litros de gasolina, es decir, llenaba un tanque de gasolina de 60 litros con tan sólo 1.5 horas de trabajo.

¿Cómo la ven?

 

PD1. Así son las cosas, zanca: en tiempos político-electorales la apostasía está al orden del día.

PD2. A los que me acusan de fuereño, con muchos hechos en el tiempo les digo que he tratado de hacer en Guerrero más que hiciera nunca cualquiera nacido en estas tierras. Uno no escoge la tierra donde queda enterrado el cordón umbilical; pero sí el lugar donde queremos contribuir a desplegar su grandeza.