EL-SUR

Miércoles 01 de Julio de 2026

Guerrero, México

Opinión

El papa Francisco y el cuidado de la casa común

Octavio Klimek Alcaraz

Abril 26, 2025

El papa Francisco, inspirado por San Francisco de Asís, adoptó el nombre papal y los títulos de sus encíclicas, Laudato Si’ (Alabado Seas) y Fratelli Tutti, (hermanos somos todos) que provienen de los escritos de San Francisco. Estas encíclicas alaban al Creador y animan a los hermanos y hermanas franciscanos a amarse mutuamente y a todas las criaturas vivientes.
La vida y la visión de San Francisco, santo patrono de los ecologistas, personifican el humilde cuidado por la hermana Tierra y la preocupación por los marginados que el papa Francisco creyó necesarios para enfrentar los desafíos actuales.
Una encíclica es una carta que el Papa distribuye a las iglesias católicas de todo el mundo, dirigida a todas las personas de buena voluntad. Se han publicado numerosas encíclicas en respuesta a las preguntas planteadas por los movimientos sociales y los llamados al cambio social. Estas encíclicas forman parte de los documentos de la Doctrina Social de la Iglesia.
La encíclica Laudato Si’ se considera parte de la tradición de la Doctrina Social Católica. La encíclica se publicó el 18 de junio de 2015 en ocho idiomas. El papa Francisco dialogó con científicos para preparar la encíclica, con el asesoramiento de la Academia Pontificia de las Ciencias. El papa Francisco tenía claro que el cambio climático es real y urgente, y que la temperatura del planeta está aumentando a una velocidad sin precedentes debido a las actividades humanas. El momento de la encíclica del Papa fue oportuno. Ofreció un mensaje contundente para las negociaciones de la ONU, expresando además su decepción por la falta de liderazgo internacional. Por ello, fue una voz influyente en momentos clave de la ONU, como el Acuerdo de París sobre el cambio climático, que fue adoptado el 12 de diciembre de ese mismo año.
La encíclica Laudato Si’ –sobre el cuidado de la casa común– estuvo dirigida a “toda persona que vive en este planeta”. La encíclica presentó un enfoque teológico y moral sobre los problemas que amenazan nuestro desarrollo, complementando la perspectiva científica con la experiencia vivida de las comunidades cristianas. La encíclica abordó la contaminación, el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la cuestión del agua, el deterioro de la calidad de vida y la degradación social, así como la inequidad planetaria. En ella, el papa Francisco instó a la sociedad a alejarse del mito del progreso perenne a expensas de los recursos de la Tierra. Señaló el valor intrínseco de todas las criaturas y de la protección del clima y la biodiversidad como parte del bien común.
Laudato Si’ llama a todas las personas a dialogar sobre la mejor manera de abordar los problemas globales. El papa Francisco propuso líneas de acción a nivel personal, político y económico, exigiendo una redefinición del progreso que responda tanto al clamor de los pobres como al clamor de la Tierra. Nos llamó a una conversión ecológica radical y nos invitó a una espiritualidad llena de gratitud por los dones de la creación. Propuso una nueva definición de progreso basada en la “ecología integral”, que reconoce que “todo está conectado”.
La evolución del mensaje ecologista del papa Francisco se revela con la exhortación apostólica Laudate Deum, (Alaben a Dios) publicada el 4 de octubre de 2023, que es una continuación de Laudato Si’: Una exhortación apostólica es un documento de enseñanza del Papa, que suele tener como objetivo exhortar una virtud o actividad específica. En Laudate Deum el papa Francisco ruega a que la COP28 de Dubai, realizada en diciembre de ese año, fuera un evento histórico con formas vinculantes de transición energética. Eso, por cierto, no sucedió.
En este exhorto Laudate Deum, ya no manifiesta el termino cambio climático, sino abiertamente de una crisis climática. el Papa Francisco afirmó que la crisis climática es real e innegable, causada por la actividad humana. Los efectos del cambio climático y la pérdida de biodiversidad en las personas más pobres y vulnerables continúan extendiéndose. El progreso hacia la limitación de la contaminación y las emisiones de gases de efecto invernadero ha sido lento. Laudate Deum es un llamado urgente a actuar antes de que sea demasiado tarde.
El Papa advirtió contra la búsqueda exclusiva de soluciones tecnológicas, señalando que el aumento del poder no siempre representa progreso para la humanidad, así como la necesidad urgente de un cambio político a nivel nacional e internacional.
A pesar de la gravedad de la situación, el Papa nos recordó que debemos mantener la esperanza. El Papa nos pidió que acompañemos esta peregrinación de reconciliación con el mundo. Todos tenemos un papel que desempeñar en la creación de procesos de transformación y en seguir cuidando nuestra casa común. El desafío es urgente; no podemos ignorarlo. La vida de nosotros y las generaciones futuras depende de nuestras acciones ahora. Es hora de unirnos con todas las personas de buena voluntad para exigir un cambio a aquellos pocos que ostentan el poder económico y político, de forma además irresponsable con la humanidad y la Tierra, nuestra casa común.
Mantengamos vigentes estos mensajes humanistas y ecologistas del papa Francisco.