EL-SUR

Sábado 27 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión

El Premio Nacional de Artes

Humberto Musacchio

Diciembre 29, 2025

El Premio Nacional de Artes

Emmanuel Carballo escribió que los años cincuenta son la gran década de las letras mexicanas, pues en ella coincidieron personajes de los grupos más representativos, no pocos de ellos ganadores del Premio Nacional, como Alfonso Reyes, Mariano Azuela, Martín Luis Guzmán, Carlos Pellicer, Angel María Garibay, Jaime Torres Bodet, Salvador Novo, José Gorostiza, Justino Fernández, Silvio Zavala, Juan Rulfo, Daniel Cosío Villegas, Rodolfo Usigli, Agustín Yáñez, Rubén Bonifaz Nuño, Edmundo O’Gorman, Panchito Monterde, Efraín Huerta, Antonio Gómez Robledo, Octavio Paz, Fernando Benítez, Juan José Arreola, José Luis Martínez, Mauricio Magdaleno, Elías Nandino, Jaime Sabines, Carlos Fuentes, Marco Antonio Montes de Oca, Rafael Solana, Alí Chumacero, Eduardo Lizalde, Juan García Ponce, Salvador Elizondo, Fernando del Paso, José Emilio Pacheco, Sergio Pitol, Andrés Henestrosa, Juan Miguel Lopez Banch, Emilio Carballido, Germán List Arzubide, Antonio Alatorre, Margit Frenk, Vicente Leñero, Luisa Josefina Hernández, Elena Poniatowska, Margo Glantz, Carlos Monsiváis, Emmanuel Carballo y quizá alguno más. Se puede discrepar con la inclusión de uno u otro de los mencionados, pero es innegable que se trata, por mucho, de la más importante nómina literaria que ha dado México. Y ninguna de las personas incluidas solicitó el premio, requisito humillante que ahora se exige a los aspirantes, lo que equivale a una inadmisible autopropuesta.

Marx se convirtió en sacerdote

Sí, Marx Arriaga pasó de ser simple rémora de la religión cuatrotera para convertirse en sacerdote del culto al Dios de Palenque. El responsable de la desastrosa edición de libros de texto gratuito ahora la emprende contra la Secretaría de Educación, en la que cobra como funcionario, y acusa a Mario Delgado de “privatizar la educación” (que sea menos), por lo cual llama a crear “Comités para la Defensa de la Nueva Escuela Mexicana” (je, je) y mantener su fe en “los valores del obradorismo” (cualquier cosa que eso signifique) para hacerle contrapeso a los funcionarios que hoy manejan la SEP, institución que se propone refundar, al igual que el sistema educativo nacional. La prédica del ridículo personaje arrea contra todo el presente gobierno federal, donde se emplean viejas formas de control, “como la simulación, las cargas administrativas, el lucro con las capacitaciones, materiales educativos, la coerción para negarle a la base magisterial su derecho a la autonomía”. Dicen que don Marx ya se blindó el trasero en espera de la patada que deben ponerle sus jefes.
Lagarde, a la Academia de Artes

En un país de grandes fotógrafos, la Academia de Artes recibió antier como miembro de número a Patricia Lagarde (Ciudad de México, 1960), quien leyó su discurso de ingreso, el que fue respondido por Nunik Sauret. La Academia ha tenido en sus filas a grandes maestros de la cámara, como Manuel Álvarez Bravo, Héctor García y Graciela Iturbide, pero se dejó fuera a figuras como Lola Álvarez Bravo o Mariana Yampolsky. Ahora mismo se opta por cerrar las puertas a personajes como Pedro Valtierra, Rogelio Cuéllar o Maya Goded, quienes probablemente no tienen los contactos necesarios para ser llamados, aunque varios de los que están dentro por supuesto merecen ser académicos, pero de las Academias Vázquez.

¿Y el cuidado de los monumentos?

En julio, la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, ordenó retirar del jardín trasero del Museo de San Carlos las esculturas de Fidel Castro y el Che Guevara, obra estéticamente cuestionable de Óscar Ponzanelli. El monumento rememora el encuentro de esos dos personajes a unos metros de ese lugar, pero la señora Rojo de la Vega considera que se trata de un par de asesinos, indignos de ocupar ese lugar. Peor le ha ido a otras esculturas, como la de José María Velasco que está en Calzada de los Misterios, en la alcaldía Gustavo A. Madero, con el basamento pintarrajeado y la escultura sin el brazo derecho. En similar abandono se encuentran las estatuas de Diego Rivera y Frida Kahlo que se hallan atrás de la alcaldía Venustiano Carranza, pues la del muralista ya se quedó sin una mano y la pintora perdió un brazo. Un funcionario de la delegación declaró que “con las lluvias del año pasado –o hace dos– se cayó una rama” que causó los daños. Sí, hace uno o dos años, y doña Evelyn Parra, alcaldesa morenista no se ha dado por enterada. Por eso cabe preguntar: ¿quién cuida los monumentos?

Breviario…

El Premio Nacional de Arte y Literatura de este año es para Agustín Monsreal, Irma Palacios, Humberto Ruz Sosa y Yolanda López Márquez. Las reclamaciones se reciben en la Secretaría de Cultura. @@@ Incansable, Víctor García Mota, veterano del movimiento de 1968, acaba de publicar Geopolítica de la sucesión presidencial, que defiende el proceso de la 4T, lo que dará lugar a buenas polémicas. @@@ El arte y lo sagrado se llama el más reciente libro de Daniel Goldin, que reúne un ensayo de Juan García Ponce y textos de nueve autores sobre el mismo escrito. @@@ Ante la llegada del nuevo año, hay que coincidir con Bolfy Cottom: “no perdamos la esperanza de que, en algo, sea mejor”.