EL-SUR

Lunes 15 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión

El primer año…. ¡y contando!

Abelardo Martín M.

Septiembre 30, 2025

Mas rápido de lo imaginable transcurrió ya un año del gobierno encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y ya en la recta final del de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, que rendirá su cuarto informe de gobierno en unas cuantas semanas.
Ambas son precursoras como cabezas o jefas de gobierno, una a nivel nacional y la otra en Guerrero, con desempeños caracterizados por nuevos estilos y formas con los que podría estarse en desacuerdo, pero que han puesto todo su afán en renovar y demostrar que las mujeres no sólo pueden, sino que son más transparentes, eficaces y honestas que los hombres.
Ambas son pioneras en el ejercicio del poder político y han marcado precedentes, en el caso de la gobernadora de Guerrero luchando con la sombra de su padre, el senador Félix Salgado Macedonio, y en el caso de la presidenta de la República con la del ex presidente Andrés Manuel López Obrador.
En esta etapa final, la gobernadora Salgado tendrá que perfilar y crear las condiciones adecuadas para una sucesión gubernamental que no parece ser nada fácil, tanto por el propio desgaste personal, así como el de Morena como movimiento político, pero también con los problemas propios de la entidad, tanto los cacicazgos políticos como los grupos y factores de poder locales, ligados a distintos intereses económicos y políticos.
Para la presidenta Sheinbaum los resultados saltan a la vista, una buena relación y coordinación con Estados Unidos, a pesar de los altibajos que caracterizan al presidente Trump, en un mundo de reacomodos en los liderazgos, con distintos conflictos armados que mantienen en vilo la estabilidad y con guerras injustas que producen miles y miles de muertos en los últimos meses.
En México, en el último año ha ocurrido una auténtica sacudida cuyas consecuencias benéficas aún no pueden apreciarse ni preverse, mientras que desde la oposición se augura un desastre que está muy lejos de ser real. Al contrario, para muchos analistas, esta sacudida producirá cambios que repercutirán en el desmantelamiento de las organizaciones criminales que se apoderaron de municipios y estados por encima de las autoridades legalmente establecidas.
Ese es el tamaño del reto que le tocó a la actual presidenta: recuperar territorios y restablecer la calma, la normalidad, la autoridad y la gobernabilidad en buena parte de los estados de la República, con o sin la ayuda de las autoridades estatales y municipales.
A nivel global, se inicia el otoño en el hemisferio norte del planeta, en un ambiente marcado por el recrudecimiento de la tensión bélica que domina el mundo, lo mismo en Ucrania, a más de tres años y medio de la invasión que prometía una victoria rusa en pocas semanas, y el genocidio en Gaza, en donde el gobierno judío no da muestras de dar marcha atrás.
En el tema del Medio Oriente, mientras una misión civil internacional, la llamada Flotilla Global Sumud, intenta romper el asedio y llevar ayuda humanitaria a la costa de Gaza, en Nueva York, en la sede de las Naciones Unidas, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, califica como una locura la iniciativa de reconocer un Estado palestino. Su presencia en la asamblea de la ONU generó abucheos y el abandono de la sala de la mayoría de los delegados a esa organización, pero ello no le impidió reiterarle al mundo su inflexible posición belicista.
Es en ese escenario internacional, agravado desde el inicio de año con la asunción de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos por segunda ocasión, que al mediar la semana se cumple en México el primer año del sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum.
A lo largo de este lapso, el gobierno mexicano ha sufrido la presión permanente de la Casa Blanca, desde la amenaza continua de aplicar aranceles a diversas exportaciones de nuestro país, hasta el espantajo de intervención militar como sustento de su exigencia de reducir la actividad de los grupos criminales que trafican con drogas que envían a territorio norteamericano.
La prudencia y la serenidad se han impuesto de este lado, y han rendido mejores resultados que el enfrentamiento directo con el régimen estadunidense. Con ello la administración de Sheinbaum ha podido lidiar con las amenazas trumpistas y con el resto de las tensiones internacionales, y mantener una economía sin sobresaltos ni caídas. También ha podido presumir la disminución de los hechos delictivos en nuestro territorio, y una coordinación binacional cada vez más estrecha para abatir el tráfico de drogas en un sentido, y de armas en el inverso, a pesar de las bravatas desde Washington.
De los logros internos la presidenta ya dio cuenta puntual en la fecha que marca la ley, el pasado 1 de septiembre, al iniciarse el año legislativo, aunque los ha reiterado en las giras que ha realizado en distintos puntos de la geografía nacional, y tendrá ocasión de enfatizarlos el siguiente fin de semana, en que se anuncia una gran concentración popular para festejar este primer aniversario.
En tanto, en Guerrero se han cumplido once años de la desaparición de 43 estudiantes de la escuela normal de Ayotzinapa, ocurrida en la ciudad de Iguala, lo cual dio origen como cada aniversario de la tragedia, a diversas protestas encabezadas por los normalistas de ese plantel, las cuales se extendieron a la Ciudad de México y mostraron su tradicional virulencia, esta vez incluso con el uso como ariete de un camión para derribar la puerta principal del Campo Militar número 1, y luego el incendio del vehículo.
También internamente el gobierno ha actuado con mesura, lo cual no puede decirse de todos los actores del mosaico político.
Así estamos, a un año de gobierno de la primera presidenta de México y a casi cuatro de la go-bernadora Salgado Pineda. Ambas, seguramente, están conscientes de que el tiempo no corre… ¡vuela!