EL-SUR

Martes 27 de Septiembre de 2022

Guerrero, México

Opinión

El reparto del pastel

Héctor Manuel Popoca Boone

Enero 29, 2004

 

 

Leí una nota periodística de Hugo Pacheco León dentro de su columna La política semanal del martes próximo pasado, en El Sur. Es lo que Nikito Nipongo catalogaría como una auténtica perla de la política guerrerense de hoy en día. En ella se da cuenta de lo ofrecido por el senador Armando Chavarría en una comida que tuvo con los más conspicuos dirigentes perredistas de la corriente o grupo denominado M-27, el sábado 10 de enero del presente año, en conocido restaurante de Acapulco.

La transcribo a la letra porque no tiene desperdicio alguno: “En esa reunión Armando Chavarría no anduvo con rodeos y ofertó a los felixistas la alcaldía de Acapulco, la senaduría, dos diputados federales…, cuatro diputaciones plurinominales locales, la presidencia estatal del PRD y cargos en la administración del gobierno estatal”. Todo eso, a cambio del apoyo del M-27 a su candidatura para gobernador del estado. Mayor impudicia y descaro no pudo haber.

Es importante el contenido de lo tratado por estos políticos. Es un verdadero arcano. Estas cosas raramente son reseñadas, ya que por lo regular las tratan en lo oscurito y en lo muy privado. Casi siempre escapan del conocimiento público lo que se pretende transar en este tipo de conciliábulos. Se trata ni más ni menos del reparto del pastel o del botín entre los capitostes, de llegar al poder. Es decir, el poder para beneficio de unos cuantos, los capos. El poder para servirse de él, por las cabezas de los facciosos. El poder como patrimonio personal de los jefes reales de los partidos políticos.

Obviamente no se habló sobre el progreso para Guerrero de llegar al poder. Tampoco de cuáles son los rezagos de estas tierras del sur, ni de las mejores maneras de atenderlos. No se analizaron alternativas de programa de gobierno. No se comentó nada de las demandas del pueblo, ni de sus necesidades inmediatas y por lo tanto de las prioridades sociales. Se habló, conciso y preciso, de la distribución de lo que contendrá la piñata gubernamental, como dirían los nicaragüenses.

En lo ofrecido subyace un menosprecio supremo a los ciudadanos en general y a los militantes del PRD en lo particular. Ahora se sabe, de antemano, que si el próximo gobernador es Armando Chavarría, el gabinetazo no será integrado por los mejores, sino tan sólo será un mero reparto de huesos para los que tengan pendientes el cobro de facturas políticas de apoyo, estén o no capacitados y con el perfil requerido para cumplir las responsabilidades públicas.

Si gana la gubernatura estatal, también será el actual senador de referencia el que, a la antigua, obsoleta y repudiada usanza del dedo elector priísta, designe quiénes serán los candidatos a presidente municipal de Acapulco, así como a senadores, diputados federales y locales por parte del PRD. De pilón, también designará al dirigente estatal formal de dicho partido. En el arte de ceder para conchavar ya distribuyó todo, hasta aquello que no. Cualquier coincidencia con prácticas priístas de antaño es herencia o pertinencia pura; que no nos quepa la menor duda de quienes son ahora los exegetas de lo más arcaico del PRI.

¿Esto es lo que merece Guerrero de sus políticos? ¿Estos políticos son los que necesita Guerrero? ¿Es que la transición o alternancia democrática la debemos entender como el quítate tú para ponerme yo y que sigan las cosas como van…, o peor? Digámoslo sin ambages: estamos en presencia del estragamiento y la prostitución de la política y de su mercantilismo para concitar adeptos, fuerza y conquistar así el poder.

Los valores, los principios, la fuerza ideológica son, hoy por hoy, un cero a la izquierda, que únicamente sirven de disfraz para consumo y engaño popular. Lo que vale es qué me das en lo corto para que te otorgue mi apoyo en lo público. La política reducida al toma y daca de tahúres profesionales de la misma. Con razón en Argentina el grito ciudadano en torno a los políticos es: ¡que se vayan todos!

Pero en la intencionalidad llevan la condena. Grave error es la pretensión de asignar representaciones populares y dirigencias formales sin tomar en cuenta el parecer de ciudadanos y militantes. Aceptar eso es caminar para atrás de lo que ha señalado el pueblo mexicano. Con esto demuestran esos políticos que en el fondo conciben al pueblo como un medio para conseguir fines particulares o de grupo. Los ciudadanos vistos y usados como objetos para la consecución de sus intereses particulares. Los electores como masa de uso para legitimar lo ilegitimable; para cohonestar lo protervo.

Si los que han gobernado y detentado el poder por años en la Universidad Autónoma de Guerrero y la han convertido en uno de los centros educativos más corruptos del país, pretenden ahora, con las mismas prácticas políticas inveteradas, gobernar Guerrero, ¡que Dios, Alá y Buda nos acojan en su seno, confesados y comulgados!

PD1. Pobre Guerrero, tan saturado de corruptos y tan escaso de honestos. Todavía en estas tierras, la moral seguirá siendo una planta que da moras.

PD2. En este medio, el político suicida es aquel que no trabaja para su santo y no practica la política del avestruz.

PD3. Los que anhelamos que Guerrero deje de ser de quinto mundo, debemos de pugnar y trabajar porque impere otra cosa más digna en lo político, en lo económico y en lo social. Ya no lo hagamos por nosotros, sino por nuestros hijos y nietos.