EL-SUR

Martes 09 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión

El segundo piso o la profundización de la 4T

Arturo Martinez Nateras

Mayo 26, 2025

Los recursos para el desarrollo y la mejor distribución de la riqueza

Somos seres priviligiados.Nos ha tocado vivir tiempos maravillosos. El siglo de las revoluciones, la revolución mundial de la juventud, el M68, la victoria electoral pacífica con la esperanza de un verdadera transformación democrática. Y ahora estos momentos que parecen ser el principio de ua nueva época en la historia de la humanidad con la revolución 4.0 y el surgimiento de un mundo multipolar.
No son tiempos propicios para los conservadores. Son momentos de esos que la vida exige atreverse a navegar por los espacios abiertos de la humanidad. México se encuentra en una posición apasionante con enormes potenciales, retos sensacionales. Estamos quizá frente a la oportunidad más propicia de toda nuestra historia. El problema principal y simultáneamente la palanca a la nueva época recae sobre las espaldas de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, de su gabinete, sus aliados, del partido Morena principalmente y de la coalición gobernante. No ha lugar al inmovilismo y mucho menos a mantener dogmas que atan el lanzamiento a la nueva sociedad.
Uno tras otro los conflictos tienen el común denominador de la falta de presupuesto. Ante los justos reclamos de los maestros, la buena voluntad de Claudia se sintetiza en una frase angustiada. “Falta de presupuesto”. Falta de presupuesto por la obsecada aplicación del dogma de origen neoliberal Ni más ni nuevos impuestos. México es un país con un pueblo pobre, un gobierno pobre y una oligarquía financiera que atesora grandes ganancias, que engorda con tantas comisiones, con una banca agiotista y un puño de empresarios parásitos, tan inutiles como antipatriotas.
¿Qué hacer? La correlación de fuerzas favorece una porfunda reforma fiscal, un nuevo pacto federal y una política de financiamiento de los derechos sociales a la educación, la salud, la vivienda, el bienestar, la inversión en infraestructura productiva.
México impone un sistema de recaudación mediocre e insuficiente, ademas de muy mal distribuido por compromisos como el Fobaproa. Si creemos en las cifras oficiales, los ingresos totales representan apenas el 24.5 del PIB pero el PIB neto es de apenas el 16.9; en promedio los países de la OCDE captan el 34 del respectivo PIB y si nos pretendems equiparar a Dinamarca o Japón estamos perdidos dado que estos países ingresan más del 50% de su PIB. En México: educación 3.2 % del PIB; salud: 4.3%; Ciencia y tecnología 0.6 %; vivienda 5.3%; infraestructura 3.1 y el colmo de la desigualdad los empresarios se quedan con el 42% del PIB y para todos los asalariados apenas el 28%. De esa dimensión es la desgualdad y la injusticia
Hoy el grupo gobernante vive en luna de miel con el capital, en los hechos cogobiernan. Pues entonces encabece la presidenta un acuerdo nacional para una reforma fiscal con partidas etiquetadas a salud, educación, vivienda, bienestar, sistema de pensiones y para las grandes obras de infraestructura que resuelvan el cuello de botella de la logística, la movilidad, la conectividad, la investigación cientítica y tecnológica, la innovación, la generación de electricidad y energía por fuentes renovables y los grandes aprovechamientos arcovoltaicos.
La presidenta recibió la confianza soberana y la mayoria calificada en el Congreso de la Unión y esta realidad puede terminar en una nueva desilusión sin los cambios de fondo que se deben realizar, sea a partir de un verdadero Plan Nacional de Desarrollo consensuado con los empresarios o ejerciendo el voto de confianza del electorado.
Este ha de ser el nuevo principio. El pilar principal del segundo piso de la 4T.
Frente a los intentos de desgaste y descrédito, la ofensiva permanente del presidente Trup y de todas las fuerzas mundiales del mal, frente a las provocaciones una ofensiva de verdaderas transformaciones. Pueblo hay, confianza de sobra. Vamos señora presidenta; escuche los clamores de la historia.