EL-SUR

Jueves 18 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión

El tequila hecho canción

Anituy Rebolledo Ayerdi

Diciembre 12, 2024

Los Trovadores Tamaulipecos

Nacida en el siglo XIX, la canción campirana experimentará un proceso revitalizador en los años 20 del siglo XX, ya cargada para entonces de un nacionalismo exacerbado. Son sus caudillos, entre otros, Tata Nacho (La borrachita) y José Esparza Oteo (La chaparrita), canción ranchera que, por cierto, se acompañaba con piano y orquestas de alientos o de cuerdas.
En Tampico, Tamaulipas, nace en 1926 un conjunto con el nombre de Los Trovadores Tamaulipecos, que marcará la modernización de la música ranchera. Alcanzarán tal éxito que el gobernador del estado, Emilio Portes Gil, los hará embajadores musicales de la entidad, con el nombre de Trovadores Tamaulipecos. Un conjunto ciertamente insólito. Ernesto Cortázar se dedicaba a la venta de automóviles; Antonio García Planes era fotógrafo de una empresa petrolera; Alberto Caballero, jefe de la oficina tampiqueña de Bienes Nacionales; Lorenzo Barcelata, mecanógrafo de Veracruz, y el chofer Andrés Cortés Castillo. ¡Un conjunto musical sin ningún músico profesional!
A un año apenas de su integración, Los Trovadores Tamaulipecos se atreven a una gira por los Unidos, ensombrecida por la muerte de dos de ellos, Caballero y García Planes, en un accidente carretero. Será tal el impacto emocional que el resto del grupo decide terminar con el proyecto. Lo salva la intervención del gobernador Portes Gil, quien convence a Barcelata y a Cortázar de continuarlo. Decididos, estos llaman a Carlos Peña y al acapulqueño José Agustín Ramírez, con quienes forman un cuarteto con el mismo nombre. En los pocos años que duraron unidos, el cuarteto tamaulipeco establecerá un estilo con sus voces y sus guitarras. Serán creadores de un verdadera escuela musical. Sus éxitos, El corrido del agrarista, La rejega y Mi negra.
Desintegrado el cuarteto en 1935, Barcelata y Cortázar formarán un dueto que fijará los moldes y el estilo de la canción ranchera. El cuarteto habían musicalizado la película Una vida por otra y aparecido en la cinta Mano a mano, de Arcady Boytler.

Lucha Reyes

La música ranchera ya había sido prefigurada mucho antes por el trío femenino García Ascencio, grupo al que tendrá que renunciar Lucha Reyes cuando pierda la tesitura de soprano. Se dedicará entonces a la canción bravía, desgarrándose auténticamente la garganta en cada canción. Inaugura así la nueva temática de la canción vernácula, ligada siempre al alcohol –tequila preferentemente–, al machismo y a un nacionalismo tabernario gritón: ¡ay ay ay!
Atormentada y trágica, Lucha lloraba, gemía e imprecaba en cada tema y a partir de ahí será para ella y para ninguna otra La tequilera, su santo y seña, escrita por Alfredo D’Orsay. Ello, hasta que decida quitarse la vida en 1944.

Me llaman la tequilera
como si fuera de pila
porque a mí me bautizaron
con un trago de tequila.

Pepe Guízar

Pepe Guízar es conocido como “el pintor musical de México” por haber dedicado una canción a cada uno de los estados de la República Mexicana . Jalisciense él, su más grande homenaje será para Guadalajara y el primero en rendir tributo al mariachi.

El mariachi suena
con alegre son,
en San Juan de Dios mi barrio,
monto en pelo y bebo en jarro,
la tequila es mi mujer.

Como México no hay dos
San Francisco, Hollywood y sus artistas
la Marlene, La Greta, ¡ay Dios!
pero yo prefiero un trago de tequila
porque como México no hay dos!

El aplicado geógrafo musical insistirá en cantarle al terruño, esta vez al rinconcito de Jalisco que dio su nombre a la bebida más famosa:

Salero y limón
partido a la mitad.
De tequila la botella
para brindar por ellas,
las más bellas, las botellas
y la dueña de mi amor.

Jorge Negrete

Desligado de Lorenzo Barcelata, Ernesto Cortázar hará mancuerna con Manuel Esperón, música capitalino de conservatorio. Ambos encabezarán en los 40 la vanguardia del género ranchero. Ambos serán imprescindibles en el arte de musicalizar el cine campirano; las letras el primero, la música el segundo. Las canciones del binomio, cargadas de esencias nacionalistas y mucho tequila, harán de Jorge Negrete el prototipo del charro mexicano.

Me gusta escuchar los mariachis
cantar con el alma sus lindas canciones
oír como suenan esos guitarrones
y echarme un tequila con los valentones.

Será entonces cuando Cortázar presuma de su tierra:

De Cocula es el mariachi,
de Tecalitlán los sones
de San Pedro su cantar,
de Tequila su mezcal
y los machos de Jalisco,
afamados por entrones,
por eso train pantalones

Ya de regreso, el dueto Cortázar-Esperón escribirá Tequila con limón que Jorge Negrete canta en la película Me he comer esa tuna.

¡Qué bonito, qué bonito!
es llegar a un merendero
y beber en un jarrito
un tequila con limón.

Monge y Garrido

El michoacano Chucho Monge es autor de El remero, una tonada muy parecida a la lariana María Bonita, tanto que no faltaron quienes hablaran de plagio. El también compositor de México lindo y querido, hecho a la medida de Jorge Negrete, no rehuyó al tequilazo en Pa’ qué me sirve la vida.

Pa’ qué me sirve la vida
estando tan amargado
yo la cambio por tequila,
yo la cambio por tequila,
que pa’ mí no vale nada.

Juan S. Garrido

Notable es el caso del músico Juan S. Garrido (Noche de luna en Jalapa) quien, recién llegado de su natal Chile, visitó la feria de San Marcos, en Aguascalientes, logrando una auténtica y viva recreación musical de un palenque mexicano. Su pelea de gallos suena mexicana, es mexicana

Linda la pelea de gallos
con su público bravero
con sus chorros de dinero
y los gritos del gritón.

Retozándonos de gusto
con tequila y cantadoras
no se sienten ni las horas
que son puro corazón.

Ramiro Hernández

El compositor Ramiro Hernández (Voy de gallo) recomendaba nunca ir solo a dar serenata y tampoco en estado seco, poniendo él ejemplo con Voy de gallo

Voy de gallo con dos cuates
diez mariachis y tequila
si supieras vida mía
cómo sufro en estos días.

Felipe Valdez Leal

Don Felipe Valdez Leal (Tú, sólo tú, Hace un año y El ausente), asegura por experiencia propia que a las penas del alma no las acaba el licor. Por el contrario, sostiene, son ellas las que sí matan de puritito dolor. Sin embargo, se declara incapaz de renunciar al alcohol y así lo confiesa en Cada vez que me emborracho.

Entre copas de tequila
yo lloro por tu traición
y todas las mentiras
de tu falso y cruel amor.

Paco Michel

Al cantante festivo Paco Michel se le recuerda por dos temas de su autoría, Ay Chabela y Yo el aventurero . En esta última se declara “garganta universal”.

Yo juego baraja
y sé parrandear,
lo mismo les tomo
tequila o mezcal.

El Querreque

De ser cierto lo que afirma El Querreque, alegre son calentano guerrerense, la obesidad ya no será un problema de salud en México:

Es buena la cervecita
para el que está desvelao
yo prefiero un tequilita
que es mejor para lo hinchao
y hasta lo panzón se quita.