EL-SUR

Lunes 27 de Mayo de 2024

Guerrero, México

Opinión

El verdadero sueño ahora está al sur

Abelardo Martín M.

Mayo 17, 2022

Es absolutamente cierto que, en toda actividad humana y sobre todo en lo social, “la unión hace la fuerza”.

Los ejercicios acerca del valor de la suma de esfuerzos, la unidad y la armonía en todo trabajo humano son múltiples y contundentes. Más aún, muchos o casi todos los programas y literatura de autoayuda, de gestión gerencial, de liderazgo y de la familia o la sociedad se fundamentan en la filosofía de la unidad personal y colectiva, en la suma de todas las partes. El progreso del país –de México o de cualquier otro–, no puede concebirse sin el apoyo de sus vecinos, sin la suma de las voluntades para alcanzar avances conjuntos.
En algunos casos la unidad, más que por convicción o por avanzar, se logra por sobrevivir, como ha sido el caso, en la economía de muchos países del mundo que encontraron su sobrevivencia y hasta fortalecimiento en la unidad con quienes han sido, en distintas épocas de la historia, no sólo vecinos sino en ocasiones aliados o enemigos, como es el caso de la hoy llamada Comunidad Económica Europea, que en su propósito de hacer “la fuerza” estableció hasta una moneda común, el euro.
Esta decisión política tiene su origen en el fortalecimiento y hasta amenaza que representan para los intereses económicos de las principales potencias europeas, el crecimiento de otras regiones del mundo, sea por su crecimiento productivo o también por razones religiosas, como significa el avance de los musulmanes en la influencia de muchos países del mundo.
El presidente Andrés Manuel López Obrador se ha diferenciado de sus antecesores, de entre muchas otras cosas, en que prácticamente no viaja al extranjero, por lo que la gira realizada a cinco naciones de América Central y el Caribe concentra una importancia fundamental, pues lo ha mostrado como el líder que no sólo tiene un innegable apoyo popular en México, sino un evidente reconocimiento regional.
Mirar al sur es la estrategia, ha sintetizado en una frase el presidente López Obrador, para referirse a la necesidad de unir al continente para hacer avanzar la justicia y los derechos de los pueblos. Varios de estos gobiernos están aplicando en sus territorios programas sociales que están inspirados en los que se llevan a cabo en nuestro país, y en algunos casos usan incluso la misma denominación.
Como se sabe, la gira culminó en Cuba, país hermano con el que siempre México ha mantenido una muy estrecha relación, la cual se ha fortalecido y significado más desde que tuvo lugar la Revolución Cubana, y la isla se convirtió en un emblema de libertad y de cambio social en América Latina. La visita a La Habana fue el marco para concretar un acuerdo de cooperación en materia sanitaria, que tendrá grandes beneficios para ambas naciones.
Este liderazgo mexicano se ha hecho patente no sólo en la gira mencionada. Ante la información de que el gobierno norteamericano no invitaría a Cuba, Nicaragua y Venezuela a la anunciada Cumbre de las Américas, programada para celebrarse el mes próximo en Los Ángeles, el presidente López Obrador dio a conocer que él no asistiría personalmente en caso de que hubiera algún tipo de exclusión, y sólo habría una representación oficial mexicana a cargo de la Secretaría de Relaciones Exteriores. En cuestión de días, su postura ha sido imitada por diversos gobiernos de naciones del continente, a grado tal que en los medios se habla ya del riesgo de fracaso de la reunión, que viene además de ser pospuesta el año pasado, por la pandemia del Covid-19.
La suma de esfuerzos con los países centroamericanos debe iniciarse, sin duda, en los aspectos migratorios y en la forma en la que esta pequeña región de América puede ser capaz de demostrar que sí se puede sumar esfuerzos, sí es posible coordinar acciones en los temas migratorios, de salud, de educación, en tanto se comparte no sólo territorio, continente, sino también idioma, idiosincracia, valores y orígenes. Sería absurdo que México renunciara a su liderazgo natural como país de mayores dimensiones o como “hermano mayor”, denominación que algunos prefieren utilizar. Es, a la vez, llamado a Estados Unidos a dejarse de verse sólo a sí mismo, sin cambiar su actitud respecto del resto de las naciones del continente a las que ha visto siempre como vasallos, o como carga y no como lo que pueden ser, un impulso al crecimiento, al fortalecimiento de América como región pujante y en constante crecimiento.
Uno de los temas susceptibles también de estrecha coordinación, puede constituir el turismo, pues en tanto todo lo anterior tiene lugar en el ámbito diplomático, el próximo fin de semana se abrirá de nuevo el tradicional y emblemático Tianguis Turístico de Acapulco, que promete superar todas las expectativas; en esta edición 46, han anunciado su participación las treinta y dos entidades federativas del país y delegaciones de 45 países del orbe, lo que hará al evento el más concurrido de la historia.
Será de nuevo un momento estelar para el bello puerto de Acapulco que, sin embargo, no oculta ni supera la grave situación de violencia que se vive en las calles, agudizada en los recientes meses. En poco más de un semestre del actual gobierno estatal se han registrado cerca de 650 asesinatos, a un ritmo de tres diarios, y el puerto ha vuelto a clasificar entre los diez municipios más violentos de todo el país.
Ante ello, desde comienzos de este año, elementos de las Fuerzas Armadas han reforzado la vigilancia en diversos puntos de Acapulco, pero ahora se registran bloqueos en calles y avenidas por parte de taxistas, operadores de autobuses y otros transportistas, quienes exigen el retiro de las operaciones de seguridad, en un esquema que hemos visto en otros lugares del país, en donde se ha confirmado la sospecha de que son los propios grupos criminales los que fuerzan a grupos sociales a manifestarse contra los operativos oficiales, precisamente para retirar obstáculos a sus actividades de extorsión, cobro de piso y otros delitos.
En este ambiente deteriorado y en descomposición permanente debe ubicarse la circulación de noticias falsas, llamadas fake news, como la que alarmó a las redes sociales, dando cuenta de un enfrentamiento entre narcotraficantes y las fuerzas armadas en una localidad del municipio de Cruz Grande, en la Costa Chica, como resultado de lo cual habría sido secuestrado el coronel comandante del 48 Batallón de Infantería, con asiento en esa cabecera municipal, información desmentida el mismo domingo por la Secretaría de Seguridad Pública estatal, quien asegura que la zona se encuentra, usando el lenguaje castrense acostumbrado, “sin novedad”. Otros muchos hechos de violencia sí han sido, lamentablemente, ciertos.
Lo esperado y deseado por todos, propios y extraños, es que el Tianguis Turístico de Acapulco tenga el éxito buscado, pues es por la vía de dinamizar la economía regional y aprovechar al máximo la naturaleza y la vocación turística de Acapulco y de otros polos en el estado que Guerrero podrá salir adelante, alcanzar niveles de empleo y bienestar social generalizado, y dejar atrás la oleada de crimen y violencia en que por desgracia sigue envuelto.
El espíritu y la acción impresa en Centroamérica de “la unión hace la fuerza” podría (y debiera) ser ejemplo para que los gobernantes municipales, estatales y federales lo pusieran en práctica en cada uno de sus ámbitos de competencia, ya que es el único camino para enfrentar las adversidades, superar los graves retos y desafíos, y mejorar las condiciones y la vida de los mexicanos. Pensar y creer, que el sueño y el futuro están también en el sur de México, y dejar de ver al norte como la vía para el progreso, pues está comprobado que no es tal.