EL-SUR

Sábado 21 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

Elecciones mercantilizadas 2016

Héctor Manuel Popoca Boone

Enero 02, 2016

Por la libertad del profesor Félix Hoyo Arana, amigo

En este año habrá elecciones para gobernador en 12 estados de la República. Será un proceso democrático mercantilizado. No es temeraria especulación, sino afirmación constatada. En cierta forma, en una sociedad capitalista, los partidos políticos ofertan candidatos a los electores y estos expresan su demanda efectiva de gobernantes a través de su voto y los candidatos (as) buscan conquistarlo a cualquier precio.
Lo primero a construir será la imagen y la frase atractiva del candidato (a). Los maquillistas, fotógrafos y los diestros publicistas harán la configuración. Eso cuesta dinero. Una vez identificada la imagen y la consigna persuasiva de mayor impacto, los expertos en propaganda y medios de comunicación masiva buscarán posicionarlas en el imaginario de los electores. Eso cuesta mucho más dinero.
Aun cuando el costo y tiempo en los medios está regulado por la autoridad electoral, está demostrado que un medio de comunicación masivo poderoso, puede construir una candidatura a modo en la mente de millones de televidentes o radioescuchas; o también destrozarlo (a) si fuera el caso. Eso representa una abultada factura económica y política a pagar por el candidato (a) triunfante. Representa una inversión redituable para los políticos poderosos, los grandes empresarios o los capos del momento. No otra cosa han hecho los del gran dinero, lícito e ilícito, desde siempre. Han moldeado gobernantes acotados y subordinados a provechos particulares, de grupo o de intereses extranjeros.
El candidato (a) a la gubernatura, debe ser lo más atrayente posible, para que satisfaga la aquiescencia de los electores. De ahí el importante papel de la mercadotecnia política y sus artes para manejar una candidatura. Las ideologías enarboladas servirán prácticamente de engaña bobos. Los ideales, principios, valores políticos y programas de acción, pasan a ser meros elementos decorativos insulsos, que dicen mucho y a la vez nada. Sacrifican sentido de pertenencia e identidad partidaria. Lo pragmático sobredetermina a lo programático.
En plena contienda electoral, hay que demostrar que el candidato concita simpatía popular. Las grandes concentraciones y mítines siguen siendo importantes, pero dosificadas. Porque de lo que se trata no es de llenar plazas, sino urnas. A estas alturas de la campaña, adquiere cada vez mayor relevancia la capacidad de movilización que genere a la hora de votar la “estructura electoral”. Es decir, empieza a sobresalir la acción de los promotores, reclutadores o enganchadores del voto que, previo pago monetario, tienen la misión de convencer, organizar y llevar a votar al grupo de electores que se les ha responsabilizado. Utilizan las artes del acarreo, contratan los vehículos requeridos, ofrecen desayunos y dádivas, controlan a representantes de casillas y en la última instancia, realizan la compra directa del voto ciudadano, preferentemente el de las zonas pobres, urbanas y rurales.
Esa es la parte más onerosa, económicamente hablando, de una campaña electoral. Por lo tanto, contar una estructura electoral bien aceitada y compradora generosa de votos es crucial; y sin contar con el dinero suficiente para tal encomienda, es poca la garantía de lograr el éxito anhelado. En la democracia mercantilizada es sumamente difícil demostrar jurídicamente la compra del voto. Es una falacia afirmar que no habrá rebase en los gastos de campaña. Hoy por hoy, en condiciones de pobreza, la mejor estrategia electoral sigue siendo la compra masiva del voto.
PD. Que se diga el nombre del mando militar superior que autorizó ceder, fuera de toda legalidad, terrenos de la nación (que detentaba el 27 Batallón de Infantería del Ejército mexicano), para que los hoy convictos, ex presidente municipal de Iguala y esposa, construyeran su gran centro comercial Los Tamarindos. Es menester escudriñar las raíces incubadoras de la monstruosidad desatada contra jóvenes normalistas la noche y madrugada del 26 y 27 de septiembre de 2014.