Humberto Musacchio
Enero 12, 2026
En defensa de la lectura
Los datos son contundentes: entre 2003 y 2024 desaparecieron más de 400 librerías, la mayoría de las cuales eran pequeños negocios, aunque también dejaron de operar no pocos establecimiento grandes o sucursales de cadenas poderosas, como es el caso de los Sanborns, que cerraron sus puertas en los últimos años. Por supuesto, la caída en las ventas no afecta sólo a México, pues según la agencia DPA, Alemania, un país con alto índice de lectura, en 2024 vio caer la venta de libros 1.8 por ciento y en 2025 2.8 por ciento, lo que es preocupante. Sobra decir que es obligación de las instituciones estatales impedir que siga y crezca ese desastre cultural. De ahí que deba atenderse la demanda de la Asociación de Libreros de México AC, que dirige Gerardo Jaramillo. La ALMAC ha venido insistiendo en la necesidad de establecer la tasa cero al comercio del ramo, lo que para Jaramillo es “el instrumento democrático ideal”, porque permite que las librerías de cualquier tamaño puedan acreditar el IVA pagado y recuperarlo en la declaración anual. Agrega don Gerardo que con ese dinero puede sufragarse el costo del alquiler, el pago a los empleados y la indispensable publicidad que se requiere. Todo mundo puede decir que debemos estimular la lectura, pero en la esfera oficial debe asumirse esa responsabilidad con hechos, no sólo declaraciones.
Universidades en la miseria
Señala la ANUIES que el aumento concedido al conjunto de las universidades públicas no compensa la caída por la inflación. De tal modo, por segundo año consecutivo las casas de estudios tendrán una baja de 3 por ciento de sus recursos en términos reales, lo que resulta contradictorio con la demanda del poder federal de que aumenten la matrícula. Por supuesto, las autoridades de algunas de estas instituciones no se caracterizan por su probidad ni por su sensatez en el gasto, pero lo cierto es que no pocas tienen serias dificultades financieras, lo que explica que en la UNAM siga trabajando uno de cada cinco profesores que ya tienen 30 o más años de servicios, quienes son de los llamados “maestros por horas”, esto es, sin definitividad, como meros eventuales y con prestaciones limitadas. Desde luego, nada indica que otras universidades públicas gocen de cabal salud. Algo deberán hacer los poderes Ejecutivo y Legislativo para empezar a corregir esa situación.
Esquivel juzgará a la UNAM
Como se recordará, la hoy ministra de la Suprema Corte “de Justicia”, Yasmín Esquivel, quedó en entredicho al descubrirse que su tesis de licenciatura “en derecho” era producto de un plagio, en lo que estuvieron de acuerdo el entonces rector Enrique Graue y otras autoridades de la UNAM. Pero la señora Esquivel, esposa de un contratista consentido de Andrés Manuel López Obrador, demandó a las autoridades universitarias y, con un fallo a modo, se prohibió que siguiera mencionándose su caso, aunque la misma ministra en algún momento aceptó no intervenir en asuntos que tuvieran relación con la Universidad Nacional, algo que al parecer ya olvidó. La Corte anterior, en su momento y para beneplácito de doña Yasmín y sus padrinos, falló que los ministros no podía ser sancionados por asuntos administrativos. Por supuesto, la Corte del Acordeón, como es conocida la actual, no iba a contrariar una decisión que bajó de las alturas pejistas. ¡Felici-dades, señores ministros!
Murió Tarsicio Herrera Zapién
Luto en la Academia de la Lengua, el Buche y el Nenepil: murió Tarsicio Herrera Zapién, profesor de la UNAM, latinista que tradujo a no pocos clásicos, ensayista que se ocupó de la inmensa Sor Juana, de los satíricos romanos y de la música del siempre admirable Miguel Bernal Jiménez, además de que escribió una Historia del humanismo mexicano. Recibió el Premio Ramón López Velarde en 1979 y el Manuel José Othón en 2007. Era un hombre de ultraderecha, pero deja una herencia muy respetable. Las diversas opciones ideológicas pueden coexistir cuando hay respeto a la diferencia. Es lo más provechoso para el conocimiento.
Breviario…
Treinta despedidos de la Biblioteca Vasconcelos exigen reintalación, pues luego de 20 años sin base laboral tienen sobrado derecho a que se reconozcan sus derechos, pues han cumplido con sus tareas en las diversas especialidades del citado repositorio librero. Considerar eventuales a trabajadores con tal antigüedad es algo indigno, pero así funciona gran parte del sector público. @@@ Fueron restaurados los murales de la capilla de Chapingo, ahora llamada Capilla Riveriana, donde Diego Rivera, además de desplegar sus talentos en la composición y la cromática mostró su peculiar talento como pintor de desnudos (Tina Modotti fue una de sus modelos). Lamentablemente, la capilla sólo se puede visitar mediante cita: [email protected] @@@ El pasado jueves fueron develadas seis esculturas de otras tantas mujeres indígenas cuyos méritos están por conocerse, aunque en el caso de la Malinche, una de las incluidas, está claro que sus buenos servicios los brindó a los invasores. Correspondía a la España monárquica, no a México, levantarle un monumento. Pero así andamos.