EL-SUR

Lunes 03 de Octubre de 2022

Guerrero, México

Opinión

En defensa de Lenin Ocampo y la libertad de expresión

EDITORIAL

Diciembre 31, 2016

EDITORIAL

La Fiscalía General de Jalisco informó ayer que su policía cibernética encontró en Guerrero el origen de una comunicación atribuida al Cártel Jalisco Nueva Genera-ción, en la que anuncia que ante la especulación causada por el alza en los precios quemará gasolinerías en apoyo “a la clase trabajadora” .
Concluye, en consecuencia, que la comunicación resultó “ser falsa”, pues su autor no fue ese grupo delictivo y advirtió que ejercerá acción penal contra el responsable al que buscará fincarle el cargo de apología del delito.
El boletín oficial de la Fiscalía de Jalisco subraya que su acusado “constantemente hace publicaciones amenazantes, supuestamente relacionadas a grupos armados o delictivos”, y aunque no menciona ningún nombre, su titular Eduardo Almaguer Rodríguez dijo a reporteros que lo entrevistaron que el mensaje amenazante se originó en la cuenta de Facebook del fotógrafo de El Sur, Lenin Ocampo Torres, a quien identificó como “un sujeto de tendencias anarquistas”.
Se trata de una acusación insostenible, pero al mismo tiempo muy grave y preocupante. En carta que se publica en esta página, Lenin Ocampo ha negado “categóricamente” que de su cuenta haya salido la condenable comunicación en la que se anuncia que un grupo delictivo quemará gasolinerías en Jalisco, y subraya que todo lo que él hace en su labor profesional y lo que allí escribe es público.
Si bien la denominación de Sup Pancho Membrillo es un seudónimo, allí mismo ubicado entre paréntesis aparece el nombre de Lenin Ocampo, de modo que está claro quién es el responsable de ese muro como se dice en el argot de las redes sociales.
A Lenin Ocampo, como al resto de los reporteros de este periódico, se les dan diariamente órdenes de trabajo en las que se detallan los asuntos y actividades que tienen que cubrir, sin que eso impida que emprendan trabajos de su iniciativa.
Y Lenin Ocampo se ha destacado en El Sur como un fotógrafo responsable, siempre dispuesto a ir a donde se le indique y con una sensibilidad que le permite captar imágenes acordes a la línea editorial de El Sur, que se resume en proporcionar al lector una información objetiva de la realidad que haga visibles los problemas que aquejan a la sociedad.
Y aquí reivindicamos su trabajo como un ejercicio profesional, apegado a la ética periodística y ajeno a prácticas de militancia política.
Lo que escribe, y las formas en que presenta sus textos en su cuenta de Facebook, es algo de su entera responsabilidad y parte de un ejercicio de libertad de expresión que ninguna autoridad puede coartar, y mucho menos si se trata de comunicaciones que son públicas y de las que se hace responsable con su nombre real.
Por eso decimos que se trata de una acusación insostenible, y en ese sentido no es gratuito que el vocero del Grupo Coordinación Guerrero haya distribuido una comunicación pública en la que califica de “volada” la acusación contra Lenin Ocampo, niega que la Fiscalía de Jalisco haya solicitado la colaboración de la de Guerrero y expresa su respeto al trabajo del fotoreportero y de todos los trabajadores de este periódico.
Ésta parece ser una maniobra mediática del fiscal de Jalisco para salir al paso de la preocupación de los ciudadanos de aquel estado por la comunicación amenazante. Ojalá no sea el inicio de una campaña planeada en los organismos de seguridad del Estado mexicano, pero es ya un ataque a Lenin Ocampo pues se criminaliza su trabajo periodístico.
En Jalisco ya se han anunciado movilizaciones contra la impopular alza del precio de las gasolinas, y tal vez el propósito de la acusación a nuestro compañero sea desprestigiar las protestas que ya se organizan en distintas entidades del país, incluido Guerrero.
Mezclar de manera perversa y sin pruebas al narcotráfico con la movilización social es un expediente al que ya se ha acudido en otros momentos críticos y con funestas consecuencias, como lo demuestra el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en Iguala.
El Sur exige un total apego a la Constitución y las leyes de la Fiscalía de Jalisco; que no fabrique chivos expiatorios ni cortinas de humo para inhibir la protesta social. Y anuncia que defenderá con la denuncia pública y todos los medios legales al reportero gráfico Lenin Ocampo Torres.