Ana Cecilia Terrazas
Febrero 21, 2026
La prensa cultural es una de las más privilegiadas. A reporteras y reporteros de este sector se les asigna la cobertura de obras teatrales, exposiciones, presentaciones de libro, premieres de cine, apertura de instalaciones dedicadas al arte; ferias con temática artística, literaria o festivales de danza, performance y música de todo tipo. También a este gremio corresponden las entrevistas y seguimiento de las y los intelectuales, la gente productora de ideas, obras y pensamiento. Cubrir las páginas, secciones o suplementos culturales, si se hace con ética y mucho profesionalismo, es uno de los mejores trabajos. Reporteando y frecuentando “el medio cultural” fue como esta columnista conoció hace muchos años a Gerardo Estrada Rodríguez. Este personaje imprescindible para la cultura nacional fue homenajeado a sus 80 años el pasado 10 de febrero en el auditorio del Museo Universitario de Arte Contemporáneo de la UNAM (MUAC). El evento fue orquestado por las autoridades culturales de la UNAM, por la oficina del rector Leonardo Lomelí y por la esposa del propio Estrada, Hilda Trujillo (a su vez, una persona totalmente del ámbito cultural, que actualmente preside la Dirección General de Cultura de la alcaldía Coyoacán y durante años dirigió el Museo Anahuacalli y la Casa Azul de Frida Kahlo). También asistió, desde luego, la hija de ambos, Constanza. Entre los poco más de 500 asistentes, personas quienes ensamblan o ensamblaron el paisaje de una vida cultural vigorosa, boyante y espléndida en México, por mencionar a algunos, estuvieron: Roberto Vázquez, Teresa Vicencio, Fernando Tovar y de Teresa, Beatriz Paredes, Ernesto Velázquez, Graco Ramírez, Elena Cepeda, Alberto Ruy Sánchez, Margarita de Orellana, Mónica Lavin, María Luisa Tamez, Jorge Prior, Magdalena Carral, Carlos Brito, Emilio Cárdenas Elorduy, Gastón Melo, Lázaro Azar, Christian Duverger, Norma Rojas, Diana Constable, Miguel Ángel Pineda, Jan Hendrix, Carmen Gaytán, Lucía García Noriega, Fernando Álvarez del Castillo, Ernesto Lee Gómez, Alejandro Villaseñor, Álvaro Hegewisch, Marlene Ehrenberg, Javier Garciadiego, Teresa Franco, Enrique Vargas, Iván Restrepo, Jacqueline Peschard, Joaquín Díez Canedo, Marta de la Lama, Tomás Granados, Julio Madrazo, Julieta Giménez Cacho, Cristina Gálvez, Edgardo Bermejo, Eduardo Vázquez, Julia de la Fuente, Abelardo Martín, Jesús Silva Herzog-Márquez, Luisa Huertas, Constanza Bolaños, Guadalupe Alonso, María Moret, Jorge Ruiz Dueñas, Paloma Porraz, Rosalba Garza, Beatriz Paredes, Dobrina Cristeva, Felipe Leal, Leonardo Curzio, Orly Beigel, Gerardo Kleinburg, Marinela Servitje, Gerardo Jaramillo, Rosa María Camalich, Eduardo Achac, Arnaldo Cohen, Betsabeé Romero, Luz María Meza, Lidia Camacho, Fernando García Torres…
En la mesa principal estuvieron el propio homenajeado Gerardo Estrada, el politólogo José Woldenberg, el rector Leonardo Lomelí, la periodista y escritora Adriana Malvido, el economista y maestro Rolando Cordera, Rosa Beltrán, coordinadora de Difusión Cultural de la UNAM, y Graciela de la Torre, curadora e historiadora del arte. La introducción la hizo Tatiana Cuevas, actual directora del MUAC, proyecto empujado por el propio Gerardo Estrada hace un par de décadas. Del gran cierre del evento se hizo cargo el inigualable flautista Horacio Franco.
Las palabras de prácticamente todos estuvieron orientadas a la persistente labor de Estrada en favor de la cultura nacional y a la importancia del desarrollo de este sector, espacio idóneo para la crítica y de crecimiento social. Estrada, habiendo sido activista en el movimiento universitario del 68, consideró desde joven que para librar la violencia se puede enfrentar de mejor manera el mundo desde la trinchera de la cultura, como lo dijo durante el homenaje, cosa que hizo y ha hecho durante toda su vida. Entre otras entidades públicas donde construyó, dio seguimiento o impulsó proyectos decisivos para la vida cultural en el país han estado las direcciones generales del Instituto Mexicano de la Radio, Radio Educación, la Casa de México en París, el Instituto Nacional de Bellas Artes, Asuntos Culturales de la Secretaría de Relaciones Exteriores y dos veces la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM.
Durante su discurso, Estrada también dijo admirar a André Malraux, escritor y exministro de Cultura de Francia en tiempos de Charles de Gaulle. Las diferentes maneras de producir, ver, escuchar, disfrutar e impulsar todo en torno del universo cultural pueden ser uno de los mejores caminos para transitar la vida, ejercer la resistencia, abordar el cambio. Malraux dijo en 1946, en su discurso ante la UNESCO, recién pasado el holocausto de la Segunda Guerra Mundial: “La cultura es la suma de todas las formas de arte, de amor y de pensamiento que, en el transcurso de los siglos, han permitido al hombre ser menos esclavizado”.