EL-SUR

Sábado 20 de Abril de 2024

Guerrero, México

Opinión

Entre la inexperiencia y el asalto a los puestos públicos

Silvestre Pacheco León

Mayo 10, 2021

Uno de los principios del priísmo que se hizo lema entre sus miembros es que vivir fuera del presupuesto es vivir en el error. Entre ellos el éxito se mide con la rara habilidad de saltar de puesto en puesto aunque en ninguno se deje alguna huella digna de ser considerada como aporte a la sociedad.
Por eso resulta criticable que en el afán de ayudar a su candidato, Ángel Aguirre Rivero busque descalificar a la candidata de Morena con el argumento de que se trata de una mujer joven que desconoce la administración pública frente a un personaje que, fuera de su habilidad para saltar de un cargo a otro durante muchos años de su vida, no se conoce que en alguno de ellos haya hecho aportación digna de mencionarse.
Mario Moreno ha sido presidente municipal de Chilpancingo en dos ocasiones, pero aparte de hacerse conocido por muchos capitalinos, en esos seis años no resolvió problemas básicos como el de la basura y menos el de la escasez de agua que aún siguen sufriendo los capitalinos.
No hablemos de la contaminación del río Huacapa ni del crecimiento irregular de la ciudad, y tampoco de la violencia en la que Chilpancingo se distinguió, porque tampoco podemos culparlo de todo, pero hasta hoy los únicos responsables de esa sociedad “vulnerable” a la que alude el ex gobernador no hemos conocido gobernantes distintos a los que forman parte de la alianza formada por el PRI-PRD.
Como se sabe, más allá del perfil de los candidatos y candidatas lo más importante para definir una elección es la plataforma electoral del partido postulante cuya base social la constituyen los hombres y las mujeres que interactúan en la sociedad tratando de que su partido hegemonice con sus ideas y propuestas para alcanzar o mantener la mayoría.
En Guerrero no todo está decidido sobre el resultado que tendrán las elecciones, pero es cierto que esa sociedad que Ángel Aguirre califica como y difícil de gobernar es la que le dio la oportunidad a él para que trascendiera la cultura priísta, pero la desperdició confundido en su ideología.
Ahora frente a la posibilidad de que nuestro estado pueda tener un gobierno que le genere estabilidad con un piso parejo para todos, el estratega de la campaña PRI-PRD ha optado por continuar la política de la desigualdad y el privilegio.
Morena ha mantenido las preferencias electorales en el estado desde la elección presidencial del 2018 y el cambio promovido en el nivel federal ha favorecido a la mayoría de los guerrerenses como siempre lo desearon.
Del presupuesto público se paga la pensión universal a todos los adultos mayores de 68 años y tratándose de indígenas desde los 65 años. A los campesinos se les dota de fertilizante gratuito para que hagan productivas sus tierras y tengan garantizada su alimentación. El salario mínimo ha aumentado por encima de la inflación y se ha cancelado la nefasta práctica de la subcontratación (outsoursing) con la cual los patrones evadían los derechos laborales, además de cancelar los gasolinazos.
Frente a esa realidad ¿Por qué la mayoría de los ciudadanos en el estado tendría que cambiar de postura en la elección de gobernador si está viviendo como nunca algunos de los frutos que la justicia les había negado?
Está bien que Aguirre Rivero haya aprovechado la oportunidad que le dio la política para ampliar sus relaciones sociales haciendo amigos con nombre y apellido en prácticamente todas las regiones del estado como hace gala en sus anécdotas. También se le reconoce su habilidad para haberse mantenido tantos años ligado al poder (lo hizo desde la época de Alejandro Cervantes Delgado a principios de los 80), empoderado para incursionar en el campo opositor donde supo seducir a sus dirigentes que lo hicieron gobernador.
Es de alabarse que se haya dado tiempo para escribir su autobiografía en un libro que quizá quiera regalar como lo hizo con una versión de El Quijote en su primera gestión. Quizá así lo reconozcan, pero de eso a que pueda cambiar el nuevo modo de pensar de la mayoría de sus paisanos que apoyan abiertamente a la 4T, lo dudo.
Ahora bien, si Aguirre Rivero ve en la juventud e inexperiencia de la candidata de Morena en los cargos públicos un obstáculo para hacer buen gobierno, ¿no habla de un cierto prurito del ex gobernador por los jóvenes porque fue en su desencuentro con ellos que tuvo que dejar la gubernatura?
Ryszard Kapuscinsky, el legendario periodista polaco autor del libro sobre el Sha de Irán Mahomed Reza Palevi decía que nunca es inteligente pelearse con los jóvenes porque a la larga éstos siempre vencerán.
Pero contrario a lo que piensa el ex gobernador la ventaja de una candidata como Evelyn es precisamente su juventud y también su preparación académica cuya carrera le facilita el conocimiento de la administración pública, la cual no tiene tampoco tanto misterio si en ella toman parte las personas reconocidas por su rectitud, preparación y entrega a las causas populares.
En todo caso no estamos hablando de una improvisada para ser gobernadora sino de quien ganó una encuesta, además de que acapara la ventaja de haberse criado al lado de un luchador social de izquierda de toda la vida.
Pero lo más valioso de su candidatura es que ella participa de ese gran movimiento que viene de lejos por el cambio social, por la democracia y la justicia. Es candidata porque la opinión mayoritaria del electorado la favorece, y mientras se ajuste a los principios de la 4T, no mentir, no robar, no traicionar al pueblo, no se equivocará y podrá gobernar Guerrero por muy difícil que esa tarea le haya parecido al líder pri-perredista Aguirre Rivero.
Por otra parte la vulnerabilidad del estado a la que Aguirre Rivero alude como situación de dificultad que padecemos es una realidad que en todo caso se la debemos a los gobiernos priístas. Somos vulnerables porque la mayoría vive en la pobreza la cual, como la riqueza, también se crea, y si volteamos a ver la historia descubriremos que han sido los gobiernos priístas los responsables de nuestra vulnerabilidad porque ellos crearon una casta de beneficiarios de la economía local que despojó a la mayoría de casi todos sus derechos.
Los gobiernos del PRI han servido al caciquismo. Son gobiernos de familias que actuaron como dueños del estado. El primero y más importante fue Rubén Figueroa Figueroa, que no se nos olvide. Su hijo fue presidente del PRI cuando el gobierno de Ruiz Massieu reprimió, persiguió, encarceló y asesinó a muchos líderes de izquierda.
Fue por la lucha y el compromiso de esos guerrerenses rebeldes que se abrió paso la democracia. A ellos que Evelyn recordó y dedicó esta campaña debemos honrar y hacerles justicia.
Evelyn Salgado no se equivocará al gobernar porque estará acompañada de la fuerza incontenible de la 4T que se despliega por todo el país para cambiar esa realidad lacerante de la vulnerabilidad provocada por los gobiernos priístas.