EL-SUR

Martes 24 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

Estrategia repudiable

Héctor Manuel Popoca Boone

Enero 27, 2005

 

 

 “Hoy es hoy, mañana será mañana (…) Pero la responsabilidad la tengo hoy. Responsabilidad de qué. La responsabilidad de tener ojos cuando otros los han perdido”.

José Saramago.

Ensayo sobre la Ceguera.

 

Con la información de que dispongo puedo aseverar que el documento titulado Faro 2005 es genuino y auténtico. Fue elaborado por el cuerpo directivo nacional del PRI para ganar a la mala la las elecciones a gobernador del estado de Guerrero.

Era un documento de circulación interna y restringida que un priísta filtró al exterior para llegar más luego que tarde a la revista Proceso, de circulación nacional y al periódico El Sur, de circulación estatal. De no haber tenido los indicios de su verdadero origen y autoría, dichos medios, reputados por la seriedad y profesionalismo con que ejercen su oficio, no hubieran publicado extractos del mismo.

El contenido y propósitos expresados en tal documento de marras, son toda una estrategia general que compendia el uso de lo peor que existe de las malas artes de la política electoral; y que muchos mexicanos, desde hace mucho tiempo, desde muchos espacios, hemos tratado de erradicar de nuestro sistema democrático. No se vale que nos regresen a afrontarlos.

Corrupción, engaño, miedo, falsificación, difamación y mentiras son las armas que sugiere el PRI de Roberto Madrazo utilizar para tronchar de fea forma la voluntad del pueblo de Guerrero y empañar, aviesamente, el ejercicio de la democracia local.

Es una estrategia a todas luces repudiable por todo aquel que considere que Guerrero no merece que se fomente la realización de tales prácticas en su territorio. Las más de una decena de cuartillas de Faro 2005 dan cuenta de una estrategia consistente y elaborada por profesionales torvos, con una base de datos fidedigna de resultados electorales por casillas en elecciones pasadas, con análisis y propuestas maquiavélicamente bien pensadas que traslucen y denotan oficio y experiencia en la rapacería de altos vuelos y de gran escuela a la que nos tienen acostumbrados Roberto Madrazo y compinches. Como dijera una de las dirigentes priístas nacionales, amiga mía, es un auténtico producto de la delincuencia política organizada.

De que la están tratando de aplicar, tampoco me cabe la menor duda. Eso no quiere decir que los roles de conducta ilegal que le asignan a instancias electorales, gobierno y servidores públicos estatales se cumplan todas a pies juntillas. Vienen a dar órdenes, pero no creo que los priístas guerrerenses sean tan tontos. Tamaña insolencia hubieres visto jamás.

Lo grave de esta estrategia estriba en que con su instrumentación y aplicación dejan incendiado Guerrero. Dejarán estas tierras del sur en llamas; y la confrontación en el seno del pueblo guerrerense volverá a tomar carta de naturalización. Todo lo logrado, por todos,                                 en todos estos años en materia de reconciliación, armonía y paz social se vendrá abajo. Guerrero no amerita que le hagan esto.

Lo altamente irresponsable de esta estrategia es que sus autores después del 6 de febrero, regresarán a sus oficinas de la capital de la República a seguir trabajando en su proyecto personal de tipo presidencial y nos dejarán a nosotros convulsionados y confrontados. ¡Bonita cosa! Total, para ellos somos tan sólo una de treinta y dos partes de su ámbito de trabajo político nacional.

Políticamente, al PRI, ya se le revirteron los efectos de esta estrategia perversa enunciada porque desde ahora le proporciona a la Coalición Guerrero Será Mejor elementos sólidos para desconocer el triunfo de Héctor Astudillo, aun cuando ganara legítimamente las elecciones. Pobre Guerrero, tan lejos de la limpieza democrática y tan cerca de las mañas electorales.

Es la hora de los hornos y no se verá más que su luz. Es la hora de las definiciones y toma de posición; de la congruencia con las convicciones y de sus consecuencias. No quiero estar al lado de los que hacen la historia negra sino la historia limpia y grande de Guerrero. No quiero ser cómplice silencioso de los que practican política antidemocrática. Deseo estar con los que quieren ver y caminar hacia adelante y no de los que pretenden adoptar prácticas retrógradas e ignominiosas.

Más allá de ideologías y de orígenes de clase social considero que, hoy por hoy, la mejor opción para Guerrero es Zeferino Torreblanca Galindo.