EL-SUR

Sábado 01 de Octubre de 2022

Guerrero, México

Opinión

Evaluación del programa de fertilizante de 2019 (Segunda y última parte)

Héctor Manuel Popoca Boone

Enero 21, 2020

A mediados de enero de 2019, el secretario de Agricultura del gobierno federal aceptó, ante la petición expresa del gobernador Héctor Astudillo, mi retiro como responsable estatal del Programa de Fertilizante, concentrándome en las oficinas de la Sader en la Ciudad de México, para apoyarlo en otros programas agropecuarios de cobertura nacional.
Por mi parte, también le pedí al secretario, Víctor Villalobos, mi traslado a la capital de la República para no servir luego de pretexto del fracaso en la ejecución del programa debido a los muchos errores que se iban a cometer, tanto por el gobierno federal como por el gobierno estatal.
También le informé que los “amigos organizados” cargando rifles de asalto nos detuvieron en un retén en las faldas sierreñas del municipio de Coyuca de Catalán; amedrentando subliminalmente a nuestra brigada de trabajo si ellos no recibían también fertilizante para sus “flores”, con el respectivo pago de derecho de paso por sus vastos dominios en la región de Tierra Caliente.
Después de su visita al secretario de Agricultura, el gobernador del estado junto con su “maestro incómodo”, puso en marcha el linchamiento político y mediático de mi persona que ya se había planeado con anterioridad, a puerta cerrada, en la Casa de Gobierno; estableciendo para eso alianza con algunos muy conocidos lucradores sociales del medio rural, encabezados por el lépero de Evencio Romero.
Por tanto, de facto, la coordinación general del programa quedó en manos del gobernador que convocaba a múltiples reuniones de trabajo con diversos actores, presidentes municipales del medio rural, así como con mal afamadas organizaciones sociales mocheadoras de sus agremiados y de las instituciones como Antorcha Campesina.
Por su parte, la Sader envió a Jorge Gage Francois (que mantenía amistad de suyo antigua con Florencio Salazar Adame) para asumir la responsabilidad formal operativa del programa en Guerrero; haciéndolo conjuntamente con el delegado federal de los programas de desarrollo, Amílcar Sandoval que, además de vocero público y seudo verdugo laboral, se volvió personaje incondicional del gobernador. El centro de la coordinación estatal del programa lo establecieron en un flamante hotel de la ciudad de Chilpancingo que se encuentra ubicado en el bulevar Vicente Guerrero.
Los sucesos anteriormente narrados hicieron que el inicio real del programa fuera muy retrasado en el tiempo previsto, con repercusiones funestas por todos sabidas al hacer a un lado los lineamientos operativos originalmente diseñados y suspendidas las primeras asambleas comunitarias realizadas en los municipios de Coyuca de Catalán y de Pungarabato.
Por medio de licitación pública federal, se compró la mayoría del fertilizante (contenido en sacos rotulados con el logotipo del ¡gobierno del estado!) a la empresa monopólica Agrogen, donde es accionista mayoritario el ex gobernador, Rubén Figueroa Alcocer; éste también puso a disposición del programa su flotilla de camiones de carga para el traslado del fertilizante de su planta fabril a los centros de distribución en cada municipio de Guerrero. ¡Negocio redondo! ¡Uf!
Por tanto, hay corresponsabilidad compartida del gobierno federal junto con el estatal en el fracaso parcial del Programa de Fertilizante 2019 en Guerrero. Es injusto el deslinde que hacen las autoridades estatales de la mala operación del programa. El presidente de la República lo sabe bien. De lo que se trata ahora es de tomar experiencia de las múltiples fallas y de otros factores climatológicos adversos que se presentaron para evitarlos en este 2020, en donde por disposición presidencial también participarán los estados de Puebla y Tlaxcala.
En la Cdmx, la coordinadora estatal de comisariados ejidales y de bienes comunales de Guerrero, ya le presentó al coordinador general de los delegados federales de los programas para el desarrollo, Gabriel García, una serie de propuestas de lineamientos operativos que, después de conocerlas y analizarlas, les expresó a los ahí presentes que él también las hacia suyas. ¡Enhorabuena!
PD. Estimados amigos, Juan Angulo y Maribel Gutiérrez, reconozco su disposición favorable para recibir, de nueva cuenta, mis artículos de opinión de cada semana, para publicarlos en el diario El Sur que atinadamente dirigen, esfuerzo compartido en la común faena de contribuir a enderezar entuertos en estas sufridas tierras sureñas.