EL-SUR

Lunes 27 de Junio de 2022

Guerrero, México

Opinión

Felipe y Margarita, el desastre que no termina

Jorge Zepeda Patterson

Diciembre 14, 2020

Pocas cosas dan cuenta de la magnitud de la crisis del PAN que la reincorporaciÛn de Felipe CalderÛn y Margarita Zavala al seno del partido, luego de los muchos agravios cometidos en contra del blanquiazul. Algunos consideran masoquistas a las parejas que tras un divorcio vuelven a contraer matrimonio; otros, m·s generosos, pueden atribuir el reencuentro a un sano ejercicio del perdÛn cristiano. Pero en tÈrminos polÌticos, en este caso se trata francamente de una regresiÛn al pasado que perjudica al partido. En momentos en que tendrÌa que exigirse al PAN (igual que al PRI) una disposiciÛn a la autocrÌtica como primer paso para construir una alternativa de cara a la desigualdad, la pobreza, la corrupciÛn y otras calamidades que llevaron a la poblaciÛn a votar por LÛpez Obrador, el partido decide vincularse a una pareja que contribuyÛ a generar los problemas que condujeron al votante a abrazar otras banderas. Peor aun, en buena medida la crisis del partido tiene que ver con la distorsiÛn provocada por el calderonismo en el panismo, una corrosiÛn que terminÛ por desdibujar su esencia misma y el peso de su corpus Ètico e ideolÛgico.
Recordemos. En 2006 parecÌa que el arribo de CalderÛn a la presidencia constituÌa una reivindicaciÛn del verdadero panismo. Felipe y Margarita representaban la corriente interna del partido en contra del arribismo de Vicente Fox y Martha Sahag?n. Durante la campaÒa CalderÛn afirmÛ que, ahora sÌ, el panismo gobernarÌa en MÈxico, en clara descalificaciÛn del sexenio foxista. Y habÌa razones para creerlo. El padre de Felipe habÌa sido fundador, la futura pareja presidencial se conociÛ en actividades partidistas y a ellas dedicaron sus vidas, Èl escalÛ todas las posiciones del instituto polÌtico hasta llegar a presidirlo. En la campaÒa presidencial logrÛ imponerse en contra del precandidato de Fox, Santiago Creel, gracias a una rebeliÛn de los panistas puros en contra de la heterodoxia foxista.
En diciembre de 2006 parecÌa que, en efecto, el PAN por fin habÌa llegado al poder. Pero en cuestiÛn de semanas el nuevo presidente dejÛ en claro que lo que ahora gobernaba no era el PAN sino el calderonismo. El propio gabinete, una colecciÛn de personajes menores y subordinados al joven mandatario, fue elegido haciendo a un lado a las figuras importantes e ignorando los liderazgos regionales. Por el contrario, el presidente buscÛ debilitar todo lo que pudiera competir con sus deseos. Emulando los viejos modos priistas, y en contra de la arraigada tradiciÛn democr·tica que habÌa caracterizado la vida interna del PAN, el nuevo presidente barriÛ con la pluralidad preexistente con la clara intenciÛn de convertir al partido en una extensiÛn de su voluntad. Su estrategia alcanzÛ para suprimir, pero no para controlar del todo. En el momento de la sucesiÛn fue incapaz de imponer a su delfÌn, Ernesto Cordero y fue vÌctima, a su vez, de una rebeliÛn interna que llevÛ a Josefina V·zquez Mota a conquistar la candidatura.
El fracaso de la postulaciÛn de Ernesto Cordero obedece a dos motivos: por un lado, se trataba de un pÈsimo candidato, falto de carisma y con escasos vÌnculos con la militancia blanquiazul. ConstituÌa una candidatura tan improbable que muchos analistas asumieron que se trataba de un candidato elegido para perder, toda vez que las encuestas seÒalaban como gran favorito a Enrique PeÒa Nieto. La compra del aviÛn presidencial para ser inaugurado por el futuro mandatario priista y el empecinamiento de Felipe para imponer a Cordero, entre otras cosas, llevan a sospechar que el mandatario saliente estaba m·s interesado en garantizar su supervivencia polÌtica que en apoyar a su partido. Por otra parte, si bien los cuadros panistas se subordinaron al presidente durante el sexenio (y los que no lo hicieron fueron marginados), al final del perÌodo el desgaste del gobierno, la indignaciÛn popular por la ineficiencia y por la inseguridad p?blica desatada por sus estrategias, eran tales que los grupos regionales pudieron sacudirse el control de Los Pinos.
Lo que siguiÛ fue un larguÌsimo divorcio. CalderÛn no solo no ayudÛ, sino estorbÛ a la campaÒa de V·zquez Mota. Y una vez consumado el regreso del priÌsmo, no ahorrÛ elogios para congraciarse con el nuevo rÈgimen. Los siguientes aÒos dieron paso a toda suerte de escaramuzas en las que los cuadros regionales poco a poco comenzaron a retomar el control del partido. Al final del sexenio de PeÒa Nieto, la pareja quiso imponer la candidatura de Margarita Zavala, pero fue derrotada por Ricardo Anaya. Lejos de disciplinarse, Felipe y Margarita volvieron a optar por poner al calderonismo por encima del panismo; entre descalificaciones e intrigas contra el partido, intentaron provocar un cisma para forzar una candidatura independiente. Fracasada tambiÈn esta opciÛn, en los ?ltimos dos aÒos intentaron fundar su propio partido, MÈxico Libre, con cargo a la base social del PAN. Tampoco lo consiguieron.
Hasta aquÌ el recuento. Lo que sigue es un despropÛsito. Uno pensarÌa que luego de la detenciÛn en Estados Unidos de GarcÌa Luna, el policÌa de CalderÛn, lo cual no hizo sino agravar la deteriorada imagen de su gobierno, y tras los repetidos fracasos para regresar al poder, esta pareja tendrÌa que haberse recogido a la vida privada. Tuvieron seis aÒos para mostrar lo que podrÌan hacer por MÈxico y el resultado dejÛ mucho que desear, øcu·l es el af·n para buscar colarse por otra rendija y estirar un protagonismo sin m·s propÛsito que la ambiciÛn o la vanidad? PodrÌa entenderse si tal activismo obedeciera a un compromiso vital con las banderas del PAN, pero la disposiciÛn a traicionarlas sugiere que la ?nica bandera profesada por el calderonismo es el interÈs personal de esta pareja.
Mucho menos explicable es la actitud del PAN. Resulta incomprensible vincularse al pasado y convertirse en fiador de la pesada factura que arrastra CalderÛn y su sexenio. A cambio de 250 mil supuestos seguidores del frustrado MÈxico Libre, que de cualquier manera votarÌan por el PAN, el partido decidiÛ contraer una deuda de la cual en realidad deberÌa estarse disociando. Un enorme disparo al pie al cual los lopezobradoristas sabr·n extraer provecho y festejar·n de aquÌ a las prÛximas elecciones.

@jorgezepedap