EL-SUR

Sábado 27 de Noviembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

Félix Salgado Macedonio

Arturo Martínez Núñez

Octubre 12, 2021

El próximo viernes tomará posesión como gobernadora constitucional de nuestro estado la licenciada Evelyn Salgado Pineda.
Estas líneas, sin embargo, son para hablar de un hombre que lleva años surcando el suelo de Guerrero y de México en la búsqueda de la justicia: Félix Salgado Macedonio.
El viernes no tomará posesión Félix pero el proyecto y el equipo que él encabeza alcanzará el objetivo tantas décadas aplazado: la gubernatura del estado.
Félix debe de estar feliz, debe de estar pleno y debe de estar orgulloso de que su hija mayor, una mujer hecha y derecha, con méritos propios y con gran carácter, será la que encabece el Poder Ejecutivo del estado.
Félix ha recorrido el estado a lo largo de más de tres décadas. Varias campañas estatales lo han hecho un conocedor minucioso de la entidad y de sus personajes. Pocos políticos tienen su olfato y su capacidad para adivinar por dónde vienen los acontecimientos. Félix sabe lo que es estar arriba y sabe lo que es estar abajo. Sabe quiénes son sus amigos, quiénes sus aliados, quiénes somos sus compañeros de viaje temporal y quienes han estado con él toda la vida. Félix conoce como nadie los tiempos de la política. Sabe que todas las administraciones tienen momentos de inicio, de maduración, de crecimiento, de consolidación y de inevitable declive. Es consciente de que en política se necesitan acuerdos y aliados. Sabe que nadie llega solo a ningún sitio y que no hay enemigo pequeño.
Hacer campaña con Félix es una experiencia única. En 2018 tuve el honor de que me acompañara durante mi campaña para diputado local siendo él candidato al Senado. Nos encontramos en Coyuca y de ahí nos fuimos rumbo a la costa. La lógica electoral y estratégica nos decía que visitáramos las secciones más grandes y contrarias a Mo-rena. Félix en cambio quiso que pasáramos al Zapote, a El Papa-yo y finalmente a Zacualpan. A bordo de una Van probablemente modelo 92 o anterior (que parecía de la Ricolino) nos estacionamos a la entrada de cada pueblo y recorrimos sus calles principales saludando casa por casa. A Félix o “fele” o “Macedonio” lo conoce absolutamente toda la gente. Todos tienen un anécdota con él, todos dicen haberlo acompañado al éxodo y haberlo apoyado en sus campañas. Félix a todos saluda, con todos bromea, a todos hace sentir bien. El recorrido termina con un encuentro debajo de un mango o en la esquina de alguna tienda. Saludos, fotos, algún refresco y vámonos al siguiente pueblo. Menciono la campaña de 2018 y no la pasada porque en esa campaña Félix llevaba probablemente 10 años fuera de los reflectores. Y sin embargo la gente lo recordaba con cariño lo apapachaba, lo regañaba: “Estás gordo cabrón…”. Félix no es un político cercano al pueblo, es el pueblo mismo hecho política. Félix no conoce Guerrero porque lo haya recorrido en una campaña sino que lo ha trabajado lentamente a lo largo de 40 años. Ningún personaje de la política ni de cerca tiene la profundidad de Félix. Como decimos en Guerrero: A Félix no le van a contar.
Después del atraco que cometiera la pandilla de delincuentes que integra el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y sus cómplices del Instituto Nacional Electoral, otros se hubieran derrumbado, deprimido o amargado. Félix el Toro de lidia, se creció ante el castigo y resurgió más fuerte, más claro y más alegre. Félix no lucha por el poder sino por el pueblo. Es un político atípico y único. Aguantador, con temple, con calado profundo. Ese tipo de liderazgos no se inventan con mercadólogos ni se destruyen con mentiras. No se puede derrotar a alguien que no está dispuesto a rendirse, decía el gran beisbolista Babe Ruth.
Quisieron destruir al Toro y surgió la Torita, más clara, más inteligente, más organizada y más enfocada que el padre. La versión corregida y aumentada. Ahora no tenemos uno sino que tenemos a dos referentes.
Yo he tenido encuentros y desencuentros con Félix. Muchos más encuentros que desencuentros. Más allá de las cosas de la política lo quiero y lo admiro como persona y como amigo porque admiro la manera en que ha sabido vencer a sus demonios y transformar sus defectos de carácter.
Estoy seguro de que el viernes 15 no habrá persona mas feliz y orgullosa que Félix viendo a su querida hija asumir la tremenda responsabilidad de gobernar Guerrero.
Y ahí estará Félix a su lado, no atrás y no enfrente sino a su lado como buen aliado y como el mejor asesor político que pueda tener la gobernadora.
El 15 de octubre será un día histórico para todos y memorable para algunos. Yo estaré al lado de mi amigo Félix, sintiendo el mismo orgullo, la misma satisfacción y el mismo honor de ver a Evelyn convertida en la gobernadora de todas y de todos los guerrerenses. Y ahí estaré, como lo he estado, sin condiciones y sin pactos en lo oscurito, apoyando la transformación de Guerrero desde la trinchera que nos toque.
Felicidades guache, los sueños se cumplen y el viernes comenzará una nueva era para Guerrero. ¡Que así sea!